Crónica del suicidio social que promueven las tertulias políticas de televisión.Por Vicky Bautista Vidal

Crónica del suicidio social que promueven las tertulias políticas de televisión
Crónica del suicidio social que promueven las tertulias políticas de televisión

Y ahí andamos, paseándonos dolosamente por las cadenas de Televisión y contemplando sin pasión y con un grado considerable de masoquismo, las memeces, absurdos y estrafalarias opiniones que rellenan las infinitas tertulias”

A veces, se cae en la tentación. Somos humanos y es nuestra naturaleza; flaqueamos una y otra vez y resbalamos cuesta abajo siguiendo a nuestra tentación. Algunas son tontorronas; otras, de más calibre, se convierten en condenables cuando, conociendo el resultado, buceamos en ellas sin considerar las consecuencias. Y ahí andamos, paseándonos dolosamente por las cadenas de Televisión y contemplando sin pasión y con un grado considerable de masoquismo, las memeces, absurdos y estrafalarias opiniones de los colaboradores de los “programas de colaboradores” que rellenan la insulsa programación con infinitas tertulias. Así, sin preparación ni nada. A pelo y sin considerar. Y hay un precio para el error. Y el precio se paga.

Pues sí, confieso: He pasado toda la mañana ejerciendo de voyeur televisivo haciendo lo que nunca he entendido muy bien: estar de convidado de piedra en ciertas tertulias televisivas escuchando sin poder intervenir.

Fue Balbín el pionero, y a mí, ya me costó entender que encanto podía tener para el público estar mirando como hablaban o discutían ciertas personas, pontificaban, decretaban, decidían… sin oportunidad para el espectador de intervenir en esos diálogos.

“Y eso que aquello era la Clave y Balbín el conductor del programa. Este, llevaba personas de calidad que no gritaban, no se interrumpían y guardaban respeto por sus interlocutores”

Y eso que aquello era la Clave y Balbín el conductor del programa. Este, llevaba personas de calidad que no gritaban, no se interrumpían y guardaban respeto por sus interlocutores.
Imaginen el sentimiento personal de tener que tolerar a jaurías de vociferantes. Muchos, demasiado ajustados al nivel de Cultura general precisa para no avergonzar demasiado a la humanidad a la que creen representar. La mayoría, siguiendo pautas establecidas para el bien del partido y no necesariamente para la lógica y el derecho.

Y en mi imprudente paseo televisivo me doy de bruces con La Cinco, por ejemplo. Por supuesto, me encuentro con el caso mediático de Ana Julia, la “famosa” asesina que está siendo juzgada.

Y es que, hasta para ser asesino o integrante de manada hay que tener imagen. Que deben estar el resto de asesinotes y manadistas muy quemados por esa falta de atención mediática.

– ¡Queremos ver más asesinos! – Dicen algunos.

– ¡No nos basta con una sola manada! Es aburrido. Ya que debemos estar ahí como vaca que mira el tren ¡queremos mas madera! –

¿Se trata de vagancia informativa? ¡Si!

Hay que alimentar con algo el debate del ganado colaborador. Otros dirían el “diálogo”. Pero dialogar es otra cosa. Y que me perdonen los dignos colaboradores, que yo se que los hay, aunque haya visto pocos últimamente. Pero es que los justos pagan siempre por los pecadores, porque los pecadores hacen un ruido infernal y los justos pasan desapercibidos en su justa condición.

Y aparece Monedero, y dice algo sobre policía política… ¡¿Mande?!… Y añade que Iglesias es el único con altura de estadista. ¡No me diga! Y se mete mucho con Sánchez, ahora que Psoe y Podemos juegan el juego de “hacemos como que no nos queremos”, y ganamos votos uno y otro de los enemigos del uno y del otro.

“Y veo que en esta cadena se ignora por completo a otros partidos y se habla durante horas sobre los eventos comunistas y socialistas y sus bailes”

Me enseñan a Errejón, demasiado sonriente para ser auténtico, y le ponen al lado a Carmena como si eso significara mucho. Y veo que en esta cadena se ignora por completo a otros partidos y se habla durante horas sobre los eventos comunistas y socialistas y sus bailes. Nada nuevo, por supuesto.

Nos muestran a Javier Ortega diciendo cosas razonables y podemos entender que Vox atiende a condenar a toda clase de violencia. Y comparto, porque creo que un hombre que mata a su mujer es simplemente un monstruo. Porque, aunque haya una mayoría de violentos familiares, hay que contemplar y proteger de igual al resto de acosados y asesinados.

Y aquí comienza el diálogo de besugos. Todos dicen la verdad desde su enfoque y por supuesto nada de llegar a un acuerdo. Monedero rubrica llamando a Vox:” Asesinos de escritorio” que no tiene ninguna base ni viene a cuento pero que pasa desapercibido. Sin embargo, una señorita de gesto adusto acusa a Ortega de llamarla peyorativamente “Señora” y pone cara de super ofendida.

Nos hablan de las abanderadas de las gallinas y cuentan que una de ellas trabajaba en un matadero y descuartizaba cerdos. Se pontifica sobre lo estupendo que es ser vegano. Salgo pitando y caigo en el peor pecado: me voy a la Sexta.

La cara de Sánchez vuelve a llenar la pantalla. Los de la Sexta siguen corroborando, también, lo mal que se llevan Sánchez e Iglesias. Y esta insistencia en todos estos medios me produce desconfianza y me da que la realidad es otra y que el escenario está servido pero que el fondo tiene otro matiz.

Dicen además en la tertulia  de LaSexta que Susana Díaz se llevará el gato de las elecciones al agua…”

Cristina Almeida desconfía también de tal enemistad. Hoy el diálogo general de besugos se centra, en unos lugares y otros, en la enemistad de los dos mandatarios. Dicen además en la tertulia  de LaSexta que Susana Díaz se llevará el gato de las elecciones al agua… ¿Perdone?

Apago la tele después de mi mañana loca y pienso sin emoción en estos dos personajes de tebeo: Se quieren repartir los votos de aquellos de izquierdas decepcionados de Psoe que voten al “enemigo Iglesias” y los ofendidos con Unidas Podemos, que se decanten con la única posibilidad: Psoe. Después harán coalición, y ya tienen a Españita la inocente en la cesta, puesto que se supone, que la derecha se va a dispersar aún más que la última vez.
También dejo de reprocharme la aventura sin substancia. La tentación tiene un precio y lo he pagado.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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