(XI) La insoportable vecindad…Transición, Violencia y el Recuerdo de la guerra civil

Subo por la calle Lope de Vega de Madrid y saludo al barrendero de todas las mañanas que se afana en su cometido. Unos metros mas arriba, cerca ya de la iglesia del Convento de las Trinitarias donde los feligreses comienzan a salir de la Misa de las once, me llama la atención una pareja que discute a grito pelao. Él con acento ecuatoriano, unos cincuenta años, agarra con su mano izquierda y gesto de violencia el brazo de la mujer mientras le increpa y con la otra mano realiza un gesto de lanzamiento a la vez que escupe. Acaba de tirar una bolsa de plástico a la acera. Me paro y le digo.

  • ¿No ve usted que el barrendero está ahí limpiando?
  • Pues que limpie….
  • ¿Y le parece bien lo que acaba de hacer?
  • Déjeme en paz. No me busque las cosquillas…

El hombre es violento además de mal educado e intuyo que después de maltratar a la mujer la emprenderá conmigo, pero la suerte me acompaña hoy y coincide en tiempo de la escena el padre Isidro, que sale de la Iglesia junto a unos amigos y me saluda.  Después de saludar le cuento la anécdota al cura párroco y él me sonríe y dice:

  • Esto no es nada Manuel, tranquilo. Hay que tener cuidado con la violencia. Mire, esta mañana que he entrado muy temprano a Jesús de Medinaceli he encontrado a un ser lavándose el pelo en la pila bautismal. Ha sido una visión terrible…
  • ¿En el agua bendita, padre?
  • En el agua bendita….

Charlamos, me tranquilizo y, ya en solitario, llego a la plaza de Santa Ana. En mis pensamientos la lectura del libro de Cercas “Anatomía de un Instante” que me permite reflexionar desde hace un par de meses sobre la Transición y la Guerra Civil. Comparto la filosofía poética que inunda las páginas del libro dedicado al “23-F”, Adolfo Suarez y Santiago Carrillo, y sobre todo, su admirado respeto por la Transición. Y alucino al encontrar esta mañana al poeta  con una pintada de pintura en su espalda.

Así que, solitario, cabizbajo y un punto depresivo enfilo la calle Huertas y en el escaparate de un negocio de grabados y láminas antiguas comienzo a comprender la profundidad de la situación. Basta con enfocar un poco el mensaje. De lo particular a lo general.

Todo el escaparate está lleno de históricos carteles publicitarios de nuestra guerra civil. De uno y de otro bando. Y si están ahí es que se venden.

O por lo menos imagino que el comerciante está aprovechando la polémica social, y por tanto la publicidad, que está originando el resurgimiento mediático y político del franquismo y el antifranquismo… Una peligrosa mecha que alguien ha encendido y por ahora llena las calles de polémica y odio.

Cuando llego  a casa compruebo el surrealismo político que nos invade como una niebla espesa que está a punto de no dejarnos ver los detalles. Hoy es noticia la violenta paliza que un joven ha propinado a otro en un vagón del metro. Resulta que el agresor ha declarado que es un antifascista. Vaya por Dios.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

2 comentarios sobre “(XI) La insoportable vecindad…Transición, Violencia y el Recuerdo de la guerra civil

  • Nacho Rodríguez Márquez
    el 12 diciembre 2016 a las 10:32
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    Si la realidad la apunta con rigor Manuel Artero, si vas por la calle un poco atento siempre encuentras situaciones complicadas y llenas de mala educación. Y si no ocurre nada, siempre hay un perro cagando y con un dueño que pasa de recojerla.

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  • Antonio De la Torre Luque
    el 16 diciembre 2016 a las 18:25
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    Se destapó la caja de los truenos en 2004 y, eso, más la enseñanza -mejor dicho, adoctrinamiento- en manos de los reyezuelos de las taifas autonómicas, prepararon el caldo de cultivo que está produciendo este desaguisado. Era la otra “crónica de una decadencia anunciada”. Y el perverso guión que alguien diseño hace años, sigue su curso. Veremos el desenlace. No me gusta lo que veo.

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