la autoética y las mentiras de los periodistas sin oficio

cuando los camiones no tienen voluntad propia
Cuando los camiones no tienen voluntad propia en La Vanguardia

En la busca de nuevo oficio que empeño mis días descubro que el del periodismo me llama sin cesar. Y me despista. El ejercicio de la profesión me ha dejado secuelas. No se empezar los días sin leer unos cuántos periódicos y tampoco los acabo bien si no he “aporreado” suficientemente mi sufrido teclado. De igual manera reconozco que las polémicas sobre la ética periodística me siguen apasionando. Y cada día, por desgracia, se produce una nueva a golpe de titular y hasta de portada a cinco columnas. La ética del periodismo español se ha reducido de tal manera que hay que buscarla con la lupa. Desgraciadamente los periodistas han olvidado las palabras de  nuestros antepasados acerca de que lo peor de las mentiras es que hay que taparlas con otras mentiras.

 

Dos viejos amigos y colegas, también ereados por TVE, parlamentan ahora y dialogan en torno a una cita de Jean Francois Revel, que quiero conservar para mi documentación personal en esta humilde revista : “A los periodistas, la libertad de expresión les parece incluir la de preparar la puesta en escena de la información según sus preferencias y según la orientación que desean imprimir a la opinión pública. Como si los criterios ideológicos pudieran servir de criterios profesionales, como si una redacción pudiera convertirse en una especie de parlamento Esta perversión de la noción de objetividad, calcada del modelo del pluralismo de opiniones, presupone que la verdadera información puede nacer de la olla podrida de las ideas preconcebidas”.

Y como anillo al dedo rescato una portada reciente de El País a tres columnas. Hay que ser muy miserable o muy todopoderoso para justificar el terrorismo. ¿No?

 

El País justificando el acto terrorista contra inocentes ciudadanos turcos
El País justificando el acto terrorista contra inocentes ciudadanos turcos

Con el ejemplo creo que la cita de Revel adquiere todo su esplendor. Los periodistas con mando en plaza en El País decidieron apostar por la ideología,  por su autoética o sencillamente la ética económica  del medio, y así obviar una parte de los hechos, en aras de “!intereses superiores” al oficio del periodismo, los de las relaciones internacionales y el posicionamiento del periódico en el damero de la diplomacia política ante la guerra.

Revel, que aparte de intelectual ejerció de gastrónomo, hacía una comparación odiosa entre periodistas y restauradores, odiosa pero muy fina: Si al propietario de un restaurante le pillan sirviendo en sus mesas comida podrida no puede ni debe defenderse arguyendo que lo hace por “el deber sagrado de su misión alimenticia.”

Lo he visto muchas veces en mis veinte años dedicados al reportaje en Informe Semanal. Cómo en muchas historias, se supone basadas en la realidad, los periodistas vendidos  primaban todo tipo de intereses y presiones antes que las propias del oficio del periodismo.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+1Pin on Pinterest0Email this to someone

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

Deja un comentario