La Derecha, con su familia y su dignidad, también existe

Fuenteovejuna. Foto de Isabel Pardinas Amisen
Hasta que a la Derecha le dé por retomar la vieja y sabia historia, por repetir los tiempos de Fuenteovejuna. Foto de Isabel Pardinas Amisen

 

La Derecha anónima, la que el único “sobre” que ve del partido, es el del voto con la candidatura en su interior; esa que quiere ser española, católica, que ama la Lengua de Cervantes; que jamás comprenderá como pueden existir separatistas; que confía en sus leyes y en quienes las administran; que no por ñoña, sino por noble es incapaz de pensar que exista maldad suficiente en el mundo en general y en España en particular para destrózarle su patria, su hacienda y su vida, y además, hacerlo con nocturnidad, alevosía y recreándose en su orgía de maniático trastornado, a esa Derecha, a esa concretamente, solo podemos cantarle: ¡Dios que buen vasallo Cid! ¡Sí hubiese buen señor!

 

“…hasta que a la Derecha le dé por retomar la vieja y sabia historia, hasta que le dé por repetir los tiempos de Fuenteovejuna…”

 

¿No queréis ver que andan zarandeándola? ¿No os enteráis que les insultan día sí y día también? ¡Meapilas! ¡!Borregos¡!; encapsulados, capullos… Y todo, porque todavía no han matado a sus elegidos capullotes. Le llaman de todo y la acusan de todo, ¿y qué?…, nada. ¿No os dais cuenta que nadie la quiere, pero todos la cortejan? Se les restriega por los hocicos hasta hacerles sangre la felonía que habéis cometido con sus votos. Se les machaca hasta avergonzarles, enseñándoles y ensañándose con las fotos de la evidencia. La Derecha está para eso; y para robarles creencias, principios, historia y Fe; es cristiana, es boba, pone la otra mejilla…, se le puede asustar, amenazar y exigir el voto para quién sea.

 

 

¡Qué os lo habéis creído! ¿No veis, que no? Que no necesita líder de un día ni partido en erupción permanente. Nunca tuvo ni una cosa ni la otra, para defender sus ideas, sus principios, sus ideales. A veces, da su confianza a los alquimistas de siempre, convencida que volverá a salir trasquilada. Pero no importa, sí ha sabido hacerlo por sí misma, por las buenas o por las malas. Así que harta de tanto choteo, puede que cierre la puerta y se encierra en casa. Con su familia y su dignidad. Hasta otro momento…, hasta que le dé por retomar la vieja y sabia historia, hasta que le dé por repetir los tiempos de Fuenteovejuna…

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

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