Leyendas escocesas. Flora McDonald, la heroína

FLORA McDONALD
FLORA McDONALD

 

Flora McDonald es uno de los personajes históricos más querido por sus compatriotas. Los propios turistas acaban teniendo también cierta simpatía por esta mujer una vez se conocen esas tierras y su historia. Su leyenda comienza se ubica en el siglo XVIII, cuando nace en el seno de una familia acomodada en South Uist, una de las islas exteriores de las Hébridas. Quedó huérfana de padre y recibió una exquisita educación de la mano del jefe del clan McDonald, siendo presbiteriana practicante.

 

 

La religión y la política serían una máxima en su vida ya que, cuando tenía 24 años y vivía en la isla de Benbecula, cerca de donde nació, entró en contacto con Carlos Eduardo Estuardo, que había ido a refugiarse allí después de la batalla de Culloden. Los Estuardo, exiliados fuera de las islas británicas, trataban de regresar y hacerse con el trono escocés, contando con el apoyo de los jacobitas. Los McDonald sentían simpatía hacia esta causa, aunque lo ocultaban. La isla fue controlada por el gobierno de Hannover, los que ostentaban el trono por entonces, por lo que el joven príncipe corría un serio peligro.

 

FLORA McDONALD, UNA HEROINA ESCOCESA
La Heoína escocesa Flora MacDonald recibe al príncipe Eduardo

Flora se comprometió a ayudar al pretendiente al trono y lo hizo sin levantar la menor de las sospechas. Además, el responsable del bando enemigo era Hugh MacDonald, quien se había casado con su madre tras la muerte de su padre. Esto le permitió tener un pase especial para llegar a tierra firme acompañado por dos criados y una tripulación de seis marineros. Su doncella era, en realidad, el príncipe Estuardo, disfrazado con ropas de mujer

 

 

La primera parada de su viaje fue Portree, la capital de Skye, donde Flora llevó a Carlos Eduardo a una taberna, que aún hoy en día sigue en pie y es conocida por haber sido uno de los escenarios de este histórico hecho, donde entró en contacto con otros miembros de su ejército. Sin embargo, la actitud de la joven levantó sospechas y fue llevada a Londres, para ser juzgada por haber colaborado con el descendiente de los Estuardo. Después de estar encarcelada un tiempo en la Torre se le permitió vivir fuera, bajo la custodia de un carcelero. Cuando la Ley de Indemnización fue aprobada en 1747 fue puesta en libertad.

 

 

Más tarde, cuando aún contaba con 28 años, se casó con el capitán Allan McDonald y se trasladaron a vivir a Carolina del Norte, en Estados Unidos. Durante la Guerra de Independencia su marido sirvió al gobierno británico y fue hecho prisionero. Años más tarde Flora regresaría a Escocia en un buque mercante que, durante el viaje, fue atacado por un corsario. Fiel a sus principios ella se negó a salir a cubierta durante el ataque y fue por ello que la hirieron en un brazo.

 

 

Flora MacDonald falleció en Kingsburgh, antes de cumplir los 70, y fue muchas las simpatías que despertó entre sus conciudadanos. Es por ello que a la entrada del castillo de Inverness hay una estatua que la recuerda, así como varias fundaciones con su nombre, repartidas por todo el mundo. Un pariente suyo llegó, incluso, a inventar un baile llamado Fantasía Flora McDonald, conocido por sus graciosos movimientos y pasos de ballet y que, supuestamente, narra la experiencia vivida por la joven junto al príncipe Estuardo.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+1Pin on Pinterest0Email this to someone
Mercedes Ibáñez Huete

Mercedes Ibáñez Huete

Realizadora de TVE casi desde que nací. Capricornio nata, amo la poesía y el chocolate apasionadamente, adoro la Navidad, las charlas con amigos y la familia. Me encantan los días de otoño y las noches de invierno y aunque soy española de nacimiento y de corazón, viajaría en el tiempo hasta la Escocia de los siglos XVIII y XIX y me quedaría allí mucho tiempo. Definitivamente el Romanticismo es mi época. Esa soy yo.

Deja un comentario