De paseata con Ignacio López Brú por las cloacas del 11 M en rebeldía contra la invasión de los ultra cuerpos

Ignacio López Brú muestra su libro en los estudio de Es Radio
Ignacio López Brú muestra su libro en los estudio de Es Radio

 

Confieso que al llegar a la última página  de “Las cloacas del 11 M”  de Ignacio López Brú se me secó la lengua y  comencé a sudar. En los ojos un par de lágrimas me nublaron la visión y por eso, tras enjuagarme el rostro y beberme un buen vaso de aceite de ricino, me calcé de nuevo las gafas y retorné a la lectura a través de las miguitas  que había subrayado y desperdigado entre sus 444 páginas, en un camino de vuelta que me llevó de un tirón a una completa y segunda lectura, febril y desordenada.

 

 

Y  con la amargura de corazón encogido que procuran la injusticia, el engaño y el crimen, llegué insomne a las claritas del alba y la clara visión de un puzzle casi completo sobre ese  atentado terrorista de hace diez años que nos cambió la vida a los españoles.

 

 

Otra vez más llegaron a mis neuronas del recuerdo unas palabras de don Gabriel Moris, una de las víctimas, invitado por querido en esta humilde paseata: “En los trenes íbamos todos”.  Y por eso cogí el teléfono. Necesitaba compartir con el autor, darle la enhorabuena por ese profundo y meticuloso trabajo que ya va por la tercera edición. Y aquí está la transcripción de nuestra charla:

 

 

No es falsa impostación don Ignacio. Se trata del sincero reconocimiento de un simple ciudadano que desde aquella mañana de las bombas de los trenes, tiene el terrible sentimiento de haber sido robado, engañado y zarandeado. ¿Cómo nace la idea de comenzar este libro imprescindible para comprender la reciente historia española? 

 

 

– La enhorabuena es tener lectores como usted don  Manuel, que nos llevan de “paseata” para que no nos durmamos en los laureles.

 

 

La idea surgió como resultado de las investigaciones y discusiones que mantuvimos en el Foro de Luis del Pino en Libertad Digital un nutrido y variopinto grupo de personas, representantes genuinos de esa “muchedumbre silenciosa” que no resiga a la muerte civil, los conocidos como Peones Negros.

 

 

En los dos años posteriores al juicio, a mí me pareció que había que contar todo lo que había pasado en el 11-M –al menos lo que considero fundamental-, en primer lugar para hacerlo comprensible a una gran mayoría de españoles que se sentían perdidos en un piélago de sucesos complejos e inconexos; en segundo lugar porque me parecía que había que dejar constancia para la posteridad de la intrahistoria de todo lo que había ocurrido, y para que muchos de los responsables de que no se hubiera podido averiguar la Verdad del 11-M no se fueran de rositas envueltos en el anonimato de la ignorancia ciudadana; y en tercer lugar, y no menos importante, porque quería también aportar un grano de arena en el descubrimiento de la Verdad del 11-M, y para eso había que contar algunas cosas nuevas y hacer un nuevo relato que integrase todo el conjunto y todas las aportaciones de la investigación independiente.

____________________

“Ignacio López Brú: el terrorismo y la política siempre han ido de la mano, y en el caso del 11-M se podría decir que son una y la misma cosa”

______________________

Las víctimas del 11 M
Las víctimas del 11 M

 

Con su obra estimado Ignacio tras esa seria investigación independiente y una ordenada recopilación de ese “erial” de cabos sueltos que se desprenden de la Instrucción y del Juicio que si me permite decírselo así, consigue montar un atragantado puzzle  que hasta ahora nadie se había atrevido a unir. Y al final de sus páginas Vd asegura que llega  con un sabor amargo porque le faltan dos piezas para completar el trabajo: Quien planificó los atentados y quienes lo ejecutaron.  ¿Cual es su intuición al respecto?. ¿Por qué elige esa forma que se centra en la cronología de los hechos previos, el propio 11 M y los días posteriores ?

 

 

– La forma del libro se me presentó de manera más o menos clara poco después del juicio del 11-M.

 

 

Muchos de los participantes en el Foro, y en especial Luis del Pino, teníamos muy claro que se necesitaba una Cronología de los hechos lo más fiel posible para entender qué pasó, y qué no pasó en el 11-M. La cuestión era que estos hechos se estaban decantando –o poniendo en evidencia o en valor- también a lo largo del tiempo, con motivo de las investigaciones policiales (sumariales) y periodísticas (“paralelas”), así como por los testimonios que se fueron recabando en la Comisión de Investigación Parlamentaria (2004) y el juicio oral (2007). Tanto es así, que se puede tener la impresión –bastante cercana a la realidad- de que muchos de esos hechos no fueron tales el día 11 de Marzo de 2004, pero terminaron gozando de esa condición “factual” bendecidos por un proceso que tenía que desembocar en una “verdad judicial”, verdad que, en mi opinión, tuvo mucho de lo segundo pero muy poco de lo primero.

 

 

Por todo ello, para entender el 11-M, que va mucho más allá de los propios atentados, era necesario integrar esa doble Cronología: la de los hechos del día 11, y la de la gestación “oficial” de esos hechos en los tres años subsiguientes –que en muchos sentidos más que en una Instrucción podría pensarse en una Construcción-.

 

 

Pero claro, la Cronología se quedaba amputada y carente de sentido si se no enmarcaba en un periodo más amplio que incluyera también los orígenes, lo que conocemos como los antecedentes, y no sólo eso. También era necesario enmarcarlo en la política general española, porque si el terrorismo y la política siempre han ido de la mano, en el caso del 11-M se podría decir que son una y la misma cosa.

En fin, la realidad es que todo esta teorización ex post que hago del esquema del trabajo no puedo asegurar que la tuviera in mente desde los inicios. Más bien, aunque partiera de un índice previo, creo que la estructura organizativa del libro se fue decantando ella sola a medida que lo fui escribiendo, imponiéndose como los protagonistas de las novelas se imponen a sus autores, cobrando vida propia.

 

_____________________

El 11-M fue algo más que un terrible atentado terrorista

_____________________

Jamal Zougam
Jamal Zougam

 

 

– Precisamente en estos días la novedad judicial de llamar como imputadas a las testigos rumanas que reconocieron a Jamal Zougam ha removido si no algunas conciencias, ciertos comentarios. Vd dedica uno de sus capítulos a este hombre condenado a mas de cuarenta mil años por ser considerado autor de la matanza, en el que como en todos realiza algunas aportaciones. ¿Cree Vd que esta es la última llama? Porque la verdad muchas otras se han ido apagando …

 

 

 

– A decir verdad, tengo que reconocerle que me tiene muy perplejo este movimiento inesperado de la justicia entrando en un asunto que puede dar al traste con todo el montaje en que ha consistido la Instrucción y el juicio del 11-M. Y digo inesperado porque si en algo se ha caracterizado la justicia con el 11-M ha sido en su previsibilidad, por el seguidismo “ciego” que ha demostrado de los deseos de una Casta política, sin excepciones, que quiere enterrar el 11-M al precio que sea.

 

 

Así, hemos visto cómo -con una fría crueldad digna del Proceso de Kafka- se les ha cerrado a las Víctimas todas las puertas judiciales para llegar a la Verdad, y se ha apartado de los juzgados a jueces como Coro Cillán, que amenazaba con poner “caminito de Jerez” –no como otros- a funcionarios policiales que si tiraban de la manta podían provocar un gran cataclismo en el Sistema.

 

 

Por eso, no salgo todavía de la perplejidad, y me mantengo en guardia porque no sé adonde apunta la jugada.

 

 

Ahora bien, dicho esto, si la imputación a las rumanas se consuma en una condena, el roto que puede ocasionar es de unas dimensiones inconmensurables, porque la consecuencia lógica sería la exculpación del único autor material del 11-M reconocido por el Tribunal Supremo, con lo cual el descrédito, la desautorización y la sospecha que se cerniría sobre el Tribunal de la Audiencia que juzgó el caso no tendría la menor “fisura”. Recuerde que los magistrados de la Audiencia veían los testimonios de las rumanas “sin fisuras”. Pues bien, pueden salir como “el alguacil alguacilado”. Y de rebote, poner en evidencia todo el sistema judicial español.

 

 

Y no solo eso. El manto de la sospecha se cerniría también sobre la investigación policial y la Instrucción del Sumario del 11-M, y personas como el Comisario General de Información, Jesús de la Morena, tendrían que explicarnos por qué dijo que la decisión de detener a Zougham el día 13 por la tarde, en vísperas de las elecciones, fue “la mejor decisión que habían tomado en su vida”, y también por qué manifestaron que hasta el día 13 por el mediodía no supieron nada de Zougham, cuando el Inspector Parrilla reconoció en sede judicial que se tenía ese dato desde el día 12 por la tarde, en lo que más se parece a la “crónica de una detención anunciada”. Estas, y una miríada de preguntas se desencadenarían en tromba, poniendo todo el tinglado institucional de esta ya maltrecha democracia en la peor de las evidencias.

 

 

Por todo ello, yo me mantengo con un sano escepticismo, aunque expectante, curioso, y, no puedo negarlo, con ganas de que la inesperada hecatombe se produzca, si es que los españoles queremos recuperar la dignidad y la decencia, algo no del todo evidente, aunque espero que sea mayoritariamente compartido.

los culpables y los inocentes tras el jucio de la verdad oficial del 11m
los culpables y los inocentes tras el jucio de la verdad oficial del 11-M

 

 

 – Pero, hasta ahora, la necesidad de la verdad no ha sido algo mayoritariamente compartido. Es lo que denomino mi estimado Ignacio “las quiebras sociales”. Por ejemplo conozco a algunas personas que en público no quieren manifestarse al respecto. Tienen miedo, quizás, a ser acusados por sus amigos, compañeros, familiares o vecinos de “conspiranóico”. ¿Por qué ha tenido tanto éxito y glamour democrático la verdad oficial?

 

 

Me hace Ud. una pregunta importantísima en la que he reparado mucho y que voy a intentar responderle.

 

 

Para empezar hay que partir de algo obvio. El terrorismo es un fenómeno político que por medio del terror –más o menos indiscriminado- pretende doblegar a la población, a los Gobiernos y al Estado para conseguir sus objetivos. Y, desgraciadamente, si miramos al caso español, podemos decir que esos objetivos los están consiguiendo con creces. En España se ha cumplido sobradamente una variante del proverbio de Von Clausewitz: “El terrorismo es la continuación de la política por otros medios”, y esto vale tanto para los que agitan el árbol, para los que recogen las nueces, como para los cobardes que permiten esa fructífera labor de agitadores y recolectores.

 

 

Pero el 11-M fue algo más que un terrible atentado terrorista. Sin traer ahora a colación las sospechas de que se trató de un auténtico Golpe de Estado, aunque de autoría desconocida, lo que se produjo en los tres días siguientes, previos a las elecciones, fue lo que podríamos llamar como una guerra civil de baja intensidad. Nunca, desde la Guerra Civil, se ha llegado a un enfrentamiento político-social tan intenso y devastador como el que los políticos, y especialmente el PSOE, sometieron a los españoles en esos tres días. Lo que se desató con los cuerpos aun calientes de nuestras víctimas fue un auténtico asalto al poder, y para eso se utilizó a los españoles confrontándolos a unos contra otros, dejando unas heridas muy difíciles de cicatrizar.

 

 

El resultado más lacerante del putsch político y mediático que se vivió esos días fue el envilecimiento al que se sometió a la población, trasladándole todas las bajas pasiones de que son capaces unos políticos sin escrúpulos con tal de hacerse con el poder.

 

 

Pero volvamos a su pregunta. La gente, en general, no quiere oír hablar del 11-M ni en pintura, por dos razones. La primera porque se le actualizan de nuevo esos bajos instintos propios de la contienda civil, y a nadie le gusta volver a removerlos. La segunda, porque los vencedores de esa contienda, el PSOE, son unos artistas a la hora de manipular los sentimientos de los ciudadanos y erigirse, como si fueran semidioses, en la única Autoridad que puede expedir acreditaciones de democracia. El instinto guerracivilista que llevan en su código genético, como poco desde 1934, se traduce en un comportamiento encaminado a amedrentar al adversario político y a la población en general, para lo cual no dudan en amenazar a los disidentes con su expulsión del Sistema, utilizando descalificaciones como la de “conspiranoico” o “derecha extrema”, que no son sino variantes de su insulto favorito: el de fascista. Esta metodología, continuadora del agresivo agit-prop de los 3 días de Marzo, se ha mostrado de lo más eficaz para conseguir neutralizar cualquier intento de poner en duda la “Verdad oficial”, reforzada por la actitud sumisa y lanar del Partido popular.

 

 

Con estos mimbres, no es de extrañar la actitud huidiza y autista de la mayoría del pueblo español.

 

 

En España, el terror y el amedrentamiento campan por sus respetos. El 11-M ha sido el mayor exponente de esta claudicación de la condición de ciudadanos libres.

 

 

 

Quizás se acertado por tanto asegurar que los españoles no queremos saber la verdad o tenemos miedo a saber.

 

 

 

Es que existe otro terror que invade a la población: El horror vacui.

 

 

La mera sospecha de que todo lo que le han contado es mentira y de que detrás de toda esa fachada de cartón piedra se esconde un terrible crimen, quizás un crimen de Estado, produce un desasosiego y una sensación de orfandad a muchísimas personas que explica también esa opción por no querer saber, por mantenerse con ese infantil bálsamo que proporciona la ignorancia.

 

 

Pero eso, como diría Ortega, es optar por una falsificación de nuestro ser y de nuestro destino.

 

 

Las preguntas hasta ahora sin respuesta del 11 M
Las preguntas hasta ahora sin respuesta del 11 M que Ignacio López Brú desvela en su libro

 _________________________________

La partitocracia en que ha derivado

el Régimen de la Transición se ha convertido

en una implacable máquina de extorsión y saqueo

_______________________________

 

Si me lo permite Ignacio López Brú me parece que desde su capítulo número 11, el libro se convierte en un importante ensayo histórico de sensato y profundo conocimiento en lo que socialmente denominamos como politología. Recuerda Vd al Señor Ansón como quizás precursor del concepto del “nuevo PP” y matiza el concepto de “TIEMPO NUEVO” tan olvidado en los cotidianos análisis de la política nacional. Hoy por ejemplo con el asunto Bárcenas se vuelven a repetir los conceptos de verdad judicial y verdad periodística y es que parece que los españoles olvidamos que la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.

 

 

España, en su mayor parte, vive totalmente de espaldas a la Verdad.

 

 

Vivimos desde hace tiempo en un mundo orwelliano en el que los conceptos no quieren decir lo que dicen, porque las palabras se han impregnado de otra realidad que las subyuga y las subsume, como ya nos contó Lewis Carroll. Esa realidad no es otra que el Poder, un poder crudo y descarnado que se ha adueñado de todos los intersticios de la vida del país, ahogando y ocupando todos los ámbitos que debería detentar la sociedad civil.

 

 

La partitocracia en que ha derivado el Régimen de la Transición se ha convertido en una implacable máquina de extorsión y saqueo. Es un Régimen que comparte trazos que le asemejan a los regímenes totalitarios, no sólo por la intensidad y alcance del poder ejercido, sino por el hecho de que se trata de un sistema que tiende a perpetuarse en el tiempo sin que haya posibilidad de cambiarlo desde dentro. Las resistencias que muestra a hacer el menor atisbo de cambio después de haber llevado a la nación a la más completa ruina moral, institucional, económica y social, es un fiel reflejo de la naturaleza de ese poder voraz y omnímodo. En España no se puede cambiar nada porque los únicos que pueden hacerlo no tienen el menor interés en hacerlo.

 

 

Y no pensemos que han tenido bastante con todos los desmanes que han hecho. No hay que perder de vista a las palabras y a los últimos movimientos que están dando, entre los que destaca ese siniestro y orwelliano “Tiempo Nuevo”. Como ya analicé en mi libro, el Tiempo Nuevo es ese concepto que por primera vez esbozó Iñaki Gabilondo en la mañana del 11-M, y que consistía, presuntamente, en una oferta subterránea que se le podía estar haciendo al Gobierno para dar salida a los atentados, en la que se reconocería la autoría por un grupo descontrolado y salvaje de ETA, pero que, a cambio, el Gobierno aceptaría entrar en un nuevo proceso en el que la negociación “política” con ETA sería la columna medular desde la que se dibujaría un nuevo modelo de Estado. No deja de ser una de las hipótesis más coherentes de los atentados que lo que se buscaba era, precisamente, este Tiempo Nuevo. Pero, como ya expliqué, Aznar no se plegó a esas exigencias de cambio de Régimen en esa mañana del día 11. Por eso, muy probablemente, se desencadenó lo que se desencadenó, y los atentados se islamizaron para acabar con el PP que representaba Aznar.

 

 

Y sin embargo es ese Tiempo Nuevo lo que se ha ido implantando en las tres legislaturas que han sucedido a los atentados. Sin ir más lejos, un ideólogo en la sombra del PSOE, Ramón Jáuregui, sacó de nuevo el concepto en la coyunda parlamentaria que montaron con el PP para cargarse la ilegalización de AMAIUR propuesta por UPyD, y Oscar López, el secretario general del PSOE, nos anunciaba hace dos meses ese Tiempo Nuevo con las propuestas de federalismo asimétrico que iba a lanzar, y que ha lanzado su partido. Una mera antesala de la secesión.

 

 

No se cortan un pelo. Los que nos han llevado a la ruina se sienten legitimados y, lo que es peor, con poder, para darnos la puntilla con la misma medicina que nos ha llevado a este estado de postración, solo que aumentada y magnificada.

 

 

Y el PP, el “Nuevo PP”, en contraposición a un hipotético y ansoniano “PP auténtico”, cumpliendo la parte del contrato que le ha permitido llegar al poder, que es la de callar, o sea, otorgar. Chitón y amén.

 

 

Ignacio López Brú
Ignacio López Brú

 

Los derechos de autor los dedica VD a las víctimas del 11 M. Sus aportaciones a la hasta ahora denominada “verdad periodística” son de calado. Cita Vd y reconoce en sus páginas a todos aquellos que han trabajado en la aclaración de la masacre, Luis del Pino, Pedro J. Ramirez, Fernando Mújica, Casimiro García Abadillo, y aún así no estamos viendo demasiadas referencias en la prensa sobre la obra? ¿Es así? ¿Qué pasa? ¿Quizás existe también en este importante asunto de estado ese viejo vicio del periodismo de pisar y subirse encima para medrar?

 

 

Así es. Cuando se devenguen, allá por Enero, los derechos de autor irán íntegramente a las Asociaciones y a las Víctimas del 11-M que están luchando para que la Verdad resplandezca.

 

 

En cuanto a la investigación periodística independiente del 11-M, como Ud. dice, tiene un papel estelar en mi libro, porque sin sus aportaciones hoy no sabríamos nada, ni se habría escrito “Las Cloacas del 11-M”.

 

 

Y me siento muy agradecido a la favorable acogida que nos han dispensado tantos lectores (ya se está agotando la 3ª edición), y al apoyo que nos han brindado tantos periodistas, que han servido de altavoces de esta obra, como Luis del Pino, César Vidal, Federico Jiménez Losantos, Javier Somalo, Mario Noya, Carmen Carbonell, Paco Linares, Juan Francisco Lamata, José Antonio Oviés o tú mismo, Manuel. Sin olvidarnos de los medios de comunicación como Libertad Digital, esRadio, Telemadrid o Periodistadigital.

 

 

Así y todo, han sido muchas más las voces que han callado y silenciado la obra. En concreto, todos los que no he nombrado, que son la mayoría: prácticamente todas las cadenas de radio y televisión y todos los periódicos escritos. Pero esto no es ninguna novedad, porque es lo mismo que han hecho con todo lo relacionado con el 11-M: seguir servilmente las directrices del poder político que les señorea y tapar con total impudicia cualquier información u opinión que pusiera en riesgo la Versión Oficial. Un auténtico desdoro para la profesión periodística y para la libertad de expresión.

 

 

Aún así, hay dos o tres medios, como El Mundo, Intereconomía y La Gaceta, de los que en absoluto pienso que su silencio responda a esas motivaciones espurias. Más bien tiendo a pensar que los motivos puedan responder a razones de tipo “corporativo”, algo probablemente difícil de evitar, o a que no se han enterado suficientemente. Por eso, me mantengo expectante, porque no creo que puedan dar la espalda a un esfuerzo que va en la misma línea de lo que ellos emprendieron y de lo que ellos abanderan, en especial el diario El Mundo.

 

 

___________________

Los ultracuerpos están ahí acechando, a ver si nos cogen desprevenidos

____________________

Todos íbamos en ese tren
Todos íbamos en ese tren

 

 

Me llamó profundamente la atención el hecho que hace quince días ocurrió en un programa de poca audiencia de TVE que se titula PARLAMENTO, en el que una pequeña información periodística decía en OFF: ” Hace ya mas de tres años que ETA no comete ningún atentado, aunque permanecen en nuestra memoria atentados como el de Hipercor o el 11 M”.  El caso es que las consecuencias políticas de un humilde sujeto verbo y predicado están todavía por llegar. Los consejeros socialistas del ENTE PUBLICO RTVE han pedido por ejemplo comparecencias oficiales. ¿Es tan fuerte todavía la verdad oficial?

 

 

La verdad es que ha sido un incidente de lo más divertido. Yo estaba viendo varias tertulias televisivas, y la mayoría de los tertulianos, de todas las tendencias, estaban o escandalizados por lo que consideraban una ofensa (los afines al PSOE) o anonadados por lo que consideraban un error (los afines al PP).

 

 

A mí, las reacciones que se suscitaron me recordaron mucho a una gran película, que es una auténtica metáfora de nuestro tiempo: “La invasión de los ultracuerpos”. Los ultracuerpos eran esas judías o amebas que venían de planetas remotos, y que se aposentaban en los jardines de las casas para usurpar y apoderarse de los cuerpos de los terrícolas mientras dormían por la noche. A la mañana siguiente, el Sr., o la Sra. Smith, conservaba su forma corpórea pero había engrosado ya en la legión de los “ultracuerpos”, abducido mentalmente por los invasores extraterrestres. Estos “ultracuerpos”, cuando ya eran mayoría y descubrían a un terrícola que todavía no había sido abducido, le señalaban y perseguían con gritos estridentes, hasta someterlo y aplicarle el método abductor.

 

 

A mí, qué quiere que le diga, las reacciones furibundas o indignadas de muchos tertulianos me recordaron a los ultracuerpos. Pero no todos estaban abducidos. Por ejemplo, Salvador Sostres, un irreductible a la corrección política, se salió del guión, manifestando que él no tenía nada claro si ETA había participado o en qué consistía el 11-M. Pero que tenga cuidado Don Salvador –y como él todos nosotros- y no se nos quede dormido, que los ultracuerpos están ahí acechando, a ver si nos cogen desprevenidos…

 

 

En memoria de las víctimas del 11 M
En memoria de las víctimas del 11 M

 

 

Para terminar, ¿le ha cambiado la vida el estudiar tan a fondo este oscuro golpe de estado? Al menos me imagino que su mirada será diferente al contemplar y oír la mayoría de las declaraciones y actos de nuestros políticos, nuestros policías, nuestros periodistas, nuestras víctimas.

 

 

Pues mire, tampoco mucho, porque sin buscarlo premeditadamente, casi siempre me he encontrado enfrentado al lugar común y al poder reinante. No me cabe duda que a los ojos de los cova-chequistas de turno, debo pasar –como tantos que disienten- por un inadaptado. Recuerde las palabras del siniestro Secretario de Estado Antonio Camacho antes de que se abriera el juicio oral: “Seremos implacables contra cualquier conducta tanto dentro como fuera de las instituciones policiales que ponga en cuestión el buen hacer de una policía profesional y democrática”. Vamos, que si tuvieran un gulag, allí que nos mandaban…

 

 

Pero no cabe duda que sí, que en todo lo que atañe a la visión que nos produce nuestro sistema político e institucional, en eso, si nos quedaba algo de inocencia, después del 11-M la hemos perdido definitivamente.

 

 

Ya sólo nos queda buscar entre los supervivientes la decencia personal y los valores que nos permitan erigir de estos escombros una vida más auténtica, más justa y más verdadera.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

10 comentarios sobre “De paseata con Ignacio López Brú por las cloacas del 11 M en rebeldía contra la invasión de los ultra cuerpos

  • el 12 julio 2013 a las 20:32
    Permalink

    Muchas gracias a Manuel y a Ignacio por esta Paseata.

    Respuesta
  • el 13 julio 2013 a las 8:08
    Permalink

    la verdad nos gara libres y las victimas descansarán en paz en el paraiso terrenal.gracias.

    Respuesta
  • el 20 julio 2013 a las 10:41
    Permalink

    Los hechos demuestran que en el 11-m participaron nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Pero López Bru y tantos otros eluden analizar las hipótesis de la autoría. Lo entiendo, porque te juegas la vida. Pero eso es una cosa y otra acusar de conspiranoicos a quienes sí hablan de los autores del atentado y a qué fines obedecía esa masacre.

    La hipótesis más verosímil. No hay muchas donde elegir. Mas bien dos o tres. Y ni una más.

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/politica/273059-lejos-de-opinionitis-pruebas-mas-verosimiles-de-autoria-del-11-m.html

    Gómez Bermúdez: “Alguien ha de hacer el trabajo sucio” / López Bru y Luis del Pino

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/politica/427166-gomez-bermudez-alguien-de-sucio-lopez-bru-y-luis-del-pino.html

    Por fin Luis del Pino averigua quiénes son lo autores del 11-m y la razón de la masacre

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/conspiraciones/374513-luis-del-pino-averigua-quienes-son-autores-del-11-m-y-razon-de-masacre.html

    Respuesta
  • el 26 julio 2013 a las 20:35
    Permalink

    Y en esto llegó Mariano. No es que a la gente le entusiasmara el de Pontevedra, pero había que echar a Zapatero a toda costa. Había que salir de la pesadilla. Pocos confiaban en Rajoy: por su trayectoria errática, por su carácter enigmático, por la gente de la que se rodeaba, por sus bandazos en temas fundamentales, por su desafección hacia algunas de las personas más valiosas del partido… Pero había que huir como fuera de aquel avión en llamas llamado zapaterismo, que nos había llevado a la ruina y a la irrelevancia internacional.

    Respuesta
  • el 25 agosto 2013 a las 16:20
    Permalink

    yo creo que el 11m es bastante mas simple que todo eso. el 11 m es un golpe de estado de la izquierda (por el poder ,por los presupuestos del estado,para sacar a medio gal de la cárcel)e independentistas. eta, pnv,erc,ciu ,incluyendo tambien a marruecos. la derecha no toca el tema porque es un caso cerrado judicialmente,y porque simplemente no se atreve.

    Respuesta
    • el 25 agosto 2013 a las 20:37
      Permalink

      Eso. Y todo avalado por Francia, EEUU, Marruecos, Italia, Alemania.

      Te lo cuenta Rubalcaba:

      Ahora cuéntanos a los demás, por qué esos países querían sacar a Galindo de la cárcel.

      Respuesta
    • Maria castellsno
      el 27 febrero 2017 a las 20:08
      Permalink

      Desde luego! Asi lo veo yo tb.

      Respuesta
  • el 15 enero 2014 a las 0:16
    Permalink

    Tengo ganas de leerlo, he visto todas las entrevistas del autor y parece muy interesante. Llevo años siguiendo este tema y veo que después de tantos años se sabe todo sobre la versión oficial, se la ha triturado con esmero, no se ha dejado nada sin triturar, pero apenas se ha escrito nada sobre la auténtica autoría , seguramente porque no se puede. Yo pertenezco a los que piensan como Fernando Múgica, fue algún estado extranjero el autor intelectual, no hay muchos sospechosos, de hecho yo sospecho sólo de uno, de los galos, con ayuda interna por supuesto, ETA seguro, pero no creo que nunca supieran la realidad de lo que después pasó, el propósito del atentado no creo que fuera que ganara el Psoe, era lo preferible, sino que ganara quien ganara se cambiara la política de España. Aznar nos situó en su mandato como un país importante en el Mundo, socio privilegiado de USA, casi acaba con ETA, económicamente fuerte, tras el 11M somos un socio muy menor de USA, no somos nada en el exterior y hemos vuelto al corazón de Europa, osea a ser los comparsas de los franceses y alemanes. Aznar ha dicho varias veces que la razón del atentado era cambiar la historia de España y vaya si se cambió

    Respuesta
  • Pingback: De paseata con Ignacio López Bru por las cloacas del 11 M en rebeldía contra la invasión de los ultra cuerpos | Las Cloacas del 11M

  • Pingback: Anónimo

Deja un comentario