¿Sólo la Santa Misa, niñato mercenario? Necesitamos muchos de tres al cuarto como tú para llegar a impresionarnos

Cristo crucificado (Velázquez)
¿Sólo la Santa Misa, niñato mercenario? Cristo crucificado (Velázquez)

 

 

“Mira niñato: necesitamos muchos mercenarios de tres al cuarto como tú para llegar a impresionarnos, a inquietarnos”

 

Mira niñato: necesitamos muchos mercenarios de tres al cuarto como tú para llegar a impresionarnos, a inquietarnos. Porque, aquí en esta España secular, los bautizados y los que no; los que conservan su fe y los que reniegan de ella, todos, estamos muy acostumbrados a ver los perpetuos ataques a los que se someten en el tiempo, a La Cruz, a sus evangelios y a sus creencias. Al intento, siempre miserable, cuando no violento y sanguinario, de confundir e infundir en los españoles un odio mortal y visceral hacia el Cristianismo en general, y al Catolicismo en particular, bastión gratuito para la esperanza de una civilización humanista e idealista, bases que tu podrido corazón jamás entenderá.

 

 

Sin embrago, ya ves, a pesar de todo la Iglesia Católica, permanece, al paso de los siglos, fiel a su asunción evangelizadora. Dos milenios proclamando la Palabra del Divino Maestro. En misión permanente, entre sus clérigos (hombres y mujeres, gente simple y pecadoras) y más allá de sus muros. Defendiendo al Cristo del Amor. Entregando mártires por millones a lo largo de la historia. Perseguida y atacada por insistir hasta la muerte: “Amaos los unos a los otros…”

 

 

“Llegáis demagogos basura como tú, con recónditos rencores, ¡bah!, nihilistas de ayer y hoy, que pretendéis vender caro, muy caro “buenismo a conveniencia”. A la vuestra, claro”

 

Y ahora, como siempre, llegáis demagogos basura como tú, con recónditos rencores, ¡bah!, nihilistas de ayer y hoy, que pretendéis vender caro, muy caro “buenismo a conveniencia”. A la vuestra, claro.

 

 

Tenéis suerte, la atacáis, la menospreciáis, la ridiculizáis; queréis estrangular su voz y erradicar de la faz de la tierra a sus seguidores. Pero no podéis, tenéis suerte. Habéis venido a dar con la religión más idealista, humanista y conformista de cuantas existieron en este mundo. Sus seguidores, tienen tan arraigadas sus creencias, tienen tal sentido de sacrificio y entrega, que como único recurso de defensa se recogen en sus templos y creen a pie juntilla en eso de Fe, Esperanza y Caridad. Tenéis suerte, tú y toda esa casta de indeseables (políticos le llaman) de no poder arrasar a los católicos y la Cruz. No podéis, ni podréis nunca con el mundo cristiano, y tenéis suerte, porque no se os revuelven, porque no usan de espada, porque en el único Líder en el que creen, es uno al que cantan algo así como “Tú eres mi Pastor nada me falta”

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

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