XXI. La insoportable vecindad. Queridos hijos, os quiero libres y en esencia, no quiero nada mas

la estatua de Lorca en la Plaza de Santa Ana.
la estatua de Lorca en la Plaza de Santa Ana.

 

Esta mañana mi corazón ha estallado de alegría al encontrarme con mi viejo amigo, don “Maciu Roberts”, un diplomático de solera ya jubilado, residente en Madrid desde hace mas de diez años y con el que siempre hablo cuando nos vemos del vital tema de nuestros hijos y la supervivencia, 

 

 

Un inglés, british style al modo del terno que luce Lorca en el monumento de la plaza Santa Ana y que, salvo en su pronunciación, dulcemente ganglosa, demuestra en cada párrafo, que gasta un conocimiento del español mas refinado que muchos de mis vecinos nacidos  cerca de ese otro monumento a Cascorro, en Lavapiés.

 

 

La ciudad de Bath
La ciudad de Bath

 

 

 

Mathew, en realidad se escribe así, nació en Bath, muy cerca de Oxford, una ciudad que hoy, y en gran medida, vive y sus ciudadanos comen roast beef una vez a la semana, gracias al turismo y sus ruinas, porque su cuna es de las pocas que, en la pérfida Albion, recuerda en sus ancestros, el legado de los romanos en la mítica Britania de la novena Legión y, merced al buen estado de conservación con que cuentan los baños públicos que construyeron los ingenieros de las legiones, se permite para sus ciudadanos y la buena educación de sus hijos, una economía liderada por el sector servicios del turismo del que tan enganchados estamos en la vieja Hispania.

 

 

 

A mi amigo “Maciu” se le fue para el eterno mas allá,  el mayor de sus hijos, un médico titulado y solidario onegero, como consecuencia de una ráfaga terrorista en el atentado al centro comercial de Nairobi, que todos los occidentales vimos por televisión, hace ya mas de dos años con los aspavientos de la fiebre que nos procura la injusticia cada vez que nos asalta desde la pequeña pantalla.

 

 

 

Es al día de hoy el ejemplo mas cercano con que cuento de ese viejo sofisma que nos remarca a los humanos que no hay nada mas terrible que enterrar a nuestros vástagos. Y sus ojeras, su pesimismo e insatisfacción, son  la prueba real de las consecuencias de la maldición, ese exagerado desorden, y maldita su gracia, que tuerce las relaciones lógicas de la vida y la muerte.

 

 

Querido hijo te quiero libre
Queridos hijos, os quiero libres

 

Me dice Maciu con ironía, que los españoles somos geniales, y que a él si hubiera nacido en Albacete, por ejemplo, le llamarían facha porque no acepta y no aceptará nunca la ideología nacionalista con la que los alemanes bombardearon su patria durante la segunda guerra mundial. Porque el no confía en los totalitarios que se creen superiores por su ideología. Y en su honor recuerdo estas frases que se han hecho famosas en el mundo de internet:

 

 

Querido hijo, querida hija: Os quiero libres y en esencia, no quiero nada más.

 

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

0 comentarios sobre “XXI. La insoportable vecindad. Queridos hijos, os quiero libres y en esencia, no quiero nada mas

  • el 4 febrero 2014 a las 2:29
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    Don Manuel
    no tengo nada que agregar.
    Tu palabra es también la mía, y mis manos las tuyas.
    Y con el absoluto respeto a tu señora,vuestros hijos y toda tu sangre, cada dia os quiero más.

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