La mentira histórica, los mentirosos profesionales y el Rollo de Poblet

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Rollo de Poblet
Rollo de Poblet

Tras ver a Puigdemont pontificando en la universidad sin el menor rubor fruto de su febril ensoñación traigo al recuerdo el Rollo de Poblet.
En esta tabla, que fue publicada en un calendario de la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI) podemos observar la secuencia de los Reyes de Aragón y Condes de Barcelona hasta el rey Martín I el Humano. Al fallecer el 31 de mayo de 1410, Martín I, rey de Aragón, Valencia, Mallorca, Sicilia, Córcega y Cerdeña, conde de Barcelona, del Rosellón y de la Cerdaña, no sólo terminaba un reinado: también se extinguía una dinastía que había unido en una corona todas aquellas tierras ribereñas del Mediterráneo.

 

 

Estas imágenes están tomadas del Rollo Genealógico de Poblet conservado hoy en la Biblioteca de ese Monasterio en el que aparecen las figuras de todos Reyes de Aragón y Condes de Barcelona, hasta el propio Martín I y su hijo, Martín el Joven, rey de Sicilia y primogénito de la Corona de Aragón, lo cual demuestra que la obra se había realizado antes de su muerte acaecida el 25 de julio de 1409, cuando la continuidad de la dinastía estaba aún encarnada en el rey de Sicilia, entonces victorioso en su campaña para asegurar el dominio aragonés en Cerdeña.

 

El nacionalismo insiste en citarlos
El nacionalismo insiste en citarlos como los “condes reyes” a partir de Alfonso II (citado por algunos como Ramón Berenguer V, ¿?)

El nacionalismo insiste en citarlos como los “condes reyes” a partir de Alfonso II (citado por algunos como Ramón Berenguer V, ¿?), hijo de Ramón Berenguer IV, cuando lo cierto es que lo que continua es la secuencia real aragonesa tal como se cita en la Cronica Regum Aragonum et Comitum Barchinone, procedente de San Juan de la Peña y hoy en la Biblioteca Nacional de París (ms. 1684), que puede datar de fines del siglo XIV o principios del siglo XV.
Los condes no van coronados, llevan espada y una palma, Los condes en vez de pomo y cetro llevan espada y con ella se simbolizaba también la justicia y el poder. Todos los condes, salvo Ramón Berenguer IV, empuñan la espada en la mano derecha y, careciendo de cetro o pomo, tienen a veces en la izquierda una palma o una flor. Ramón Berenguer I sostiene en su mano izquierda un libro como atributo particular, alusión probable a la compilación de los Usatici Barchinone o Usatges, las normas que regían la estructura feudal barcelonesa. Su hijo y sucesor, Ramón Berenguer II parece llevar también en su mano izquierda un volumen, reemplazado luego por una palma a resultas de una enmienda del miniaturista. En el Rollo de Pobet los reyes incluida Doña Petronila van coronados y con los atributos reales, cetro y la esfera. Pedro IV, lleva pendiente del cinto la daga o punyalet que siempre le acompañaba y que luego se ha convertido en una de sus señas de identidad en el imaginario colectivo de la historia de la Corona de Aragón.

 

 

“El largo y estrecho rollo de Poblet  pergamino conservado en el Monasterio de Poblet es algo más que una reliquia de otros tiempos”

 

 

Los símbolos reales son la corona, el cetro o virga (derivado del bastón de pastoreo símbolo de la justicia en la tradición de la realeza occidental), el pomo (Entendido como la imagen del mundo que gobierna el soberano, el pomo fue al principio una insignia imperial que simbolizaba la soberanía universal. La esfera surmontada por una cruz representaba el cosmos y fue adoptada por los emperadores germánicos en el siglo XI. Su uso en la monarquía aragonesa es más tardío, pues se remonta a la coronación de Pedro II el Católico, cuando el papa Inocencio III le otorgó este símbolo en detrimento de los derechos antes exclusivos del emperador.
En su Crònica Ramón Muntaner describe el orbe aragonés empleado en la ceremonia de coronación de Alfonso IV el Benigno en 1328: E lo pom era d’or e havia 16 dessús una flor d’or ab pedres precioses; e sobre la flor, una creu molt rica e honrada de belles pedres precioses), la espada (instrumento de justicia y defensa de los desvalidos) y el señal real, precisamente las insignias que el soberano recibía el día de su coronación. Todas las coronas reales que aparecen en el rollo sobre las cabezas de los monarcas aragoneses se atienen a un mismo tipo. Se trata de una corona abierta, de forma circular, rodeada de florones flordelisados con forma de cruz en alternancia con otros, más pequeños y lobulados, en los que se intuye un engaste de perlas o piedras preciosas. La minuciosidad descriptiva del dibujo y la repetición del modelo con variaciones mínimas parecen confirmar la carga simbólica de este atributo exclusivo del monarca y su representación fidedigna, quizá inspirada en la corona principal de Martín el Humano o en alguna otra pieza del tesoro real.
Pedro el Ceremonioso y Martín el Humano llevan en el Rollo de Poblet  la corona encasquetada sobre un bonete rojo que les confiere una apariencia singular dentro de la galería de reyes. Ramiro II el monje va tocado con prendas religiosas y su corte de pelo es monacal, tampoco su capa va forrada de rojo. En el rollo de Poblet aparecen, los que aquí vemos seguidos, los once condes de Barcelona (Wifredo el Velloso, Wifredo II, Mirón, Senifredo, Borrell, Ramón Borrell, Berenguer Ramón I, Ramón Berenguer I, Ramón Berenguer II, Ramón Berenguer III y Ramón Berenguer IV), y en los reyes herederos del condados barcelonés y mal llamados “condes reyes aragoneses” (Alfonso II el Casto, Pedro II el Católico, Jaime I el Conquistador, Pedro III el Grande, Alfonso III el Liberal, Jaime II el Justo, Alfonso IV el Benigno y Pedro IV el Ceremonioso), a los que se añaden en el pergamino los cinco reyes privativos de Aragón (Ramiro I, Sancho Ramírez, Pedro I, Alfonso I y Ramiro II, más la reina Petronila, esposa de Ramón Berenguer IV).

 

 

Ramón Berenguer IV y a Petronila
Ramón Berenguer IV y a Petronila: el conde ofrece el anillo de su alianza a la reina que está embarazada hecho que se aprecia en su postura y aspecto, aunque hay quienes afirman que la reina “Petronila parece inclinarse con gesto de reverencia hacia el conde de Barcelona” (¿?)

 

 

El matrimonio de ambos, que sellaría la unión definitiva de la casa condal de Barcelona a la corona real de la dinastía aragonesa, se conmemora en el pergamino con la convergencia de los dos troncos en dos círculos secantes que rodean a Ramón Berenguer IV y a Petronila: el conde ofrece el anillo de su alianza a la reina que está embarazada hecho que se aprecia en su postura y aspecto, aunque hay quienes afirman que la reina “Petronila parece inclinarse con gesto de reverencia hacia el conde de Barcelona” (¿?). La apariencia de Martín el Joven es peculiar en la secuencia de condes y reyes. Viste armadura con yelmo y grebas; el yelmo está rodeado por una corona real con cinco florones, conforme con su título de monarca de Sicilia.
Las armas del reino campean en el pavés que sostiene con su mano izquierda: las águilas coronadas negras sobre campo de plata de los Staufen se cruzan con los palos gules en campo de oro de Aragón sobre el escudo cuartelado en sotuer. Son éstas las armas de la Sicilia ultra pharum, desgajada del Reino de Nápoles, o Sicilia citra pharum, desde 1282 y unida dinásticamente a la Corona de Aragón en tiempos de Martín el Humano y Martín el Joven. Se fundó el Reino de Nápoles como resultado de la partición del Reino de Sicilia, que incluía todas las tierras peninsulares. Su nombre oficial era Regnum Siciliae citra Pharum, es decir, “Reino de Sicilia en el estrecho de Messina” (Sicilia “Aquende” ó “peninsular”), en oposición a la propia Sicilia, llamado “Allende el estrecho de Messina” (Sicilia “ultra pharum”, “ulterior” o “insular”). La mano derecha de Martín el Joven sujeta en el rollo una lanza con el pendón de la cruz roja sobre fondo blanco de San Jorge. La lanza, el pendón y la armadura colaboran en mostrar al primogénito de Aragón dispuesto a partir para la guerra y defender los derechos de la dinastía. El rollo de los reyes de Aragón y condes de Barcelona, con su longitud cercana a los tres metros y medio, quizá pudiera exhibirse ocasionalmente en los salones de las residencias reales, pero su contemplación y lectura requerían detenimiento y una cercanía apenas compatibles con un emplazamiento en un muro de una gran sala.

 

 

Territorios de la Corona de Aragón
Territorios de la Corona de Aragón

 

 

El largo y estrecho rollo de Poblet  pergamino conservado en el Monasterio de Poblet es algo más que una reliquia de otros tiempos. Su confección en algún momento del reinado de Martín el Humano obedeció a intenciones que conjugaban el recuerdo de la historia a través de las imágenes de sus protagonistas, la exaltación de la dinastía aragonesa fundamentalmente junto con la celebración de su continuidad ininterrumpida y la ejecución de una brillante obra de arte. El linaje de los reyes de Aragón y la estirpe de los condes de Barcelona habían protagonizado gestas cuyo recuerdo conservaban las crónicas en la recuperación de la Hispania Romana como españoles que eran y así se les llamaba desde la Santa Sede.

 

 

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

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