El último sitio de Gibraltar y el pirateo británico de la Zona Neutral: Una Tropelía consentida (02)

La tragedia de las baterías flotantes en el sitio de Gibraltar Óleo de John Singleton Copley
La tragedia de las baterías flotantes en el sitio de Gibraltar Óleo de John Singleton Copley

 

 

“La tragedia de las baterías flotantes en el sitio de Gibraltar”

 

 

Para proteger a la dotación del bote cañonero se les dotó de un parapeto plegable, que se podía alzar o abatir, forrado por dentro y por fuera por una capa de corcho. Tenían de eslora 56 pies, 18 de manga y 6 de puntal, con 14 remos por banda, el cañón y una dotación de una treintena de hombres. El cañón tenía un dispositivo giratorio que permitía apuntarlo sin modificar el rumbo de la lancha. Posteriormente se le añadieron a las lanchas un forro de hierro para blindar el casco hasta debajo de la línea de flotación. Las cortes de Francia y España estaban pendientes de todos los detalles y preparativos del ataque al Peñón. El campamento de las fuerzas terrestres se estableció en el cortijo Benalife fracasando de nuevo.

 

 

Las baterías se hunden, se incendian, estallan y llevan por doquier el desastre y el desánimo. Los ingleses por su parte resisten por la tenacidad de Lord Elliot y gracias también a los abastecimientos introducidos en la plaza por el almirante Howe, interceptado en su regreso por la escuadra combinada de Luis de Córdova en cabo Espartel con escasos resultados en noviembre de 1782; teniendo mayor éxito Córdova en el apresamiento de un gran convoy británico ese mismo año. Las baterías flotantes son incendiadas y se hunden en la bahía. La ciudad de Gibraltar no obstante sufre constantes bombardeos y una vez levantado el sitio con el fracaso franco-español se encuentra totalmente destruida, en ruinas y asolada.

 

“El Tratado de 2 de septiembre de 1783 pondría fin al último sitio de Gibraltar”

 

 

Modelo de la lancha cañonera inventada por Barceló y que se aplicó por primera vez en el Sitio de Gibraltar (1.779-1.783). Estaban blindada
Modelo de la lancha cañonera inventada por Barceló y que se aplicó por primera vez en el Sitio de Gibraltar (1.779-1.783). Estaban blindada

 

El Tratado de 2 de septiembre de 1783 pondría fin al último sitio de Gibraltar.

 

 
En 1786, Floridablanca, al negociarse los límites de Honduras, trató de canjear el Peñón por Caracas y Puerto Rico.

 

 
En 1795-96, Godoy intentó por un lado sublevar la plaza y, de otra, entregar a Francia La Luisiana, si Francia ayudaba a España al rescate de Gibraltar.

 

 

 

Cuando Napoleón invadió España se produjo la alianza hispano-británica, y, cuando las tropas francesas llegaron al sur de España en el año 1.810, los ingleses deciden, según quienes afirman que con el consentimiento del General Castaños, volar la llamada “Línea de Gibraltar”, y así en un solo día artificieros británicos volarían todos los fuertes, que ya nunca más los ingleses permitirán reconstruir.

 

 

“El ingeniero jefe de la guarnición británica recibió órdenes del teniente gobernador Campbell para “prepararse para destruir las líneas españolas, sus fuertes y sus baterías”

 

 

 
En Gibraltar, el 20 de enero de 1810, el ingeniero jefe de la guarnición británica recibió órdenes del teniente gobernador Campbell para “prepararse para destruir las líneas españolas, sus fuertes y sus baterías” en las inmediaciones de Gibraltar de lo que era la Línea de Contravalación. Las órdenes fueron efectivamente cursadas el 2 de febrero, comenzando el día 10 de ese mes la destrucción de las líneas situadas entre los fuertes de San Felipe y Santa Bárbara, a cargo de los obreros del arsenal y de civiles que se ofrecieron voluntarios. Los fuertes fueron volados el 14 de febrero tras hacer explosión las cargas situadas en las minas que se habían excavado bajo los fuertes. También fueron destruidas las baterías que se habían construido alrededor de la bahía de Algeciras, baterías de Punta Mala, Torre del Mirador, Boca del Guadarranque y Punta Carnero.

 

 

 

Aquí fueron marineros de la marina británica e integrantes del escuadrón portugués que se encontraba en la colonia británica, dirigidos por ingenieros militares, los encargados de la labor de demolición. En su edición del 17 de febrero, el Gibraltar Chronicle dio cuenta de la voladura de los fuertes españoles tres días antes, que fue contemplada por una gran multitud, resultando en un espectáculo “grandioso y pintoresco”. Los británicos aprovecharon para llevarse gran cantidad de piedras de sillería a Gibraltar, donde las emplearon para construir edificios y obras de fortificación. La destrucción de las fortificaciones españolas constituyó el origen de la actual localidad de La Línea de la Concepción, que se iría edificando sobre las ruinas de La Línea de Contravalación.

 

 

“Las razones aducidas para destruir las fortificaciones fue que podían ser utilizadas por los franceses para asaltar, o al menos bloquear, Gibraltar”

 

 

 

Las razones aducidas para destruir las fortificaciones fue que podían ser utilizadas por los franceses para asaltar, o al menos bloquear, Gibraltar. Según George Hills (Rock of Contention: A Histiry of Gibraltar, London, 1974) no se conservan registros contemporáneos que permitan explicar cuáles fueron las autoridades, españolas o británicas, solicitaron o al menos o autorizaron la demolición de las fortificaciones. Actualmente lo único que se conserva es una comunicación de teniente general Campbell, gobernador del Peñón, a Lord Liverpool, subsecretario de Estado de Guerra y Colonias con fecha del 6 de febrero, en la que afirmaba que la destrucción de las fortificaciones recibió el permiso de la Regencia a través del general Castaños.

 

 

 

Sitio de Gibraltar 1781. Baterías flotantes
Sitio de Gibraltar 1781. Baterías flotantes

 

 
De acuerdo con Hills, a lo largo del tiempo se han desarrollado tres hipótesis diferentes. Según la primera, habría sido el gobernador británico de Gibraltar, Colin Campbell, quien habría ordenado la demolición por propia iniciativa. De acuerdo con la segunda, Campbell habría actuado siguiendo órdenes del gobierno británico. Finalmente, según una tercera, habría sido el general Castaños, que se encontraba en aquel momento en Cádiz, quien habría requerido la demolición. Mientras que los autores españoles, a partir de 1840, habrían preferido la segunda hipótesis, órdenes del gobierno británico, las británicas se habrían decantado por la tercera, petición de Castaños. Dada la inexistencia de registros o fuentes contemporáneas al hecho, Hills no descarta en absoluto la primera, es decir la actuación por propia iniciativa del gobernador de Gibraltar, considerándola la más plausible de todas ellas.

 

 

“Con el Congreso de Viena de 1815 se marcó una paz permanente entre España e Inglaterra”

 

 

Con el Congreso de Viena de 1815 se marcó una paz permanente entre España e Inglaterra. Sin embargo, el Reino Unido desde que se apropió fraudulentamente de Gibraltar mostró signos inequívocos de no conformarse sólo con la fortaleza descrita en el Tratado de Utrecht y muy pronto, llegaron las violaciones a lo estipulado en Utrecht, para conseguir más terreno español, utilizando como método el engaño, la fuerza y la indignidad.

 

 

 

Llegado el año 1815, se declaró una epidemia de fiebre amarilla que afectó a Gibraltar. España accedió de buena fé a una petición del Gobierno británico para construir un campo sanitario con barracones en el llamado “Campo Neutral”, fuera de la plaza quedando instalado en el mismo lugar que hoy ocupa el aeropuerto, sin embargo, una vez pasó la epidemia, estas construcciones no fueron retiradas del istmo. Esta situación fue aprovechada para continuar avanzando hacia el norte, porque una vez superada la epidemia no sólo no fue levantado el campamento si no que, además, colocaron unos centinelas a vanguardia. Desde esta fecha, Gran Bretaña comienza a considerar “Campo Neutral” el comprendido entre sus centinelas y los centinelas españoles que continúan a la altura de la ya inexistente “Línea de Gibraltar”.

 

 
En ese año España está embebida en la defensa de sus intereses americanos, en Colombia, Argentina, Perú…

 

 

Ocupación británica de la Zona Neutral
Ocupación británica de la Zona Neutral

 

“En 1830, el Reino Unido concede a Gibraltar el status de “colonia de la Corona”

 

 

En 1830, el Reino Unido concede a Gibraltar el status de “colonia de la Corona”, pasando a ser una importante base de la marina real británica, jugando un papel importante en la Batalla de Trafalgar.

 

 
En España por Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 se establecía la definitiva división del territorio en provincias, todas las cuales, menos una, nacían con una superficie concreta y completa… la excepción correspondía a Cádiz, de cuyo suelo faltaban en aquel momento cinco kilómetros cuadrados que por entonces llevaban ciento veintinueve años soportando la sombra de un pabellón extranjero.

 

 
La historia ocurrida en 1815 se repitió con otra plaga en 1854, y esta vez el Reino Unido se sirvió de esta disculpa para apoderarse y seguir avanzando por el “Campo Neutral” construyendo nuevas chozas y barracones y haciendo lo mismo que hicieron en 1.815, y además construyó una valla fronteriza sobre éste.. A pesar de todas las protestas efectuadas por medios diplomáticos, los ingleses no se mueven ni retroceden.

 

 
Gran Bretaña viene considerando desde 1826 que el puerto de Gibraltar se extiende al este de una línea ideal que une Punta Mala con Devil´s Tongue, embarcadero del antiguo punto gibraltareño. Como puede verse, Gran Bretaña esconde en la manga la impertinente y desaprensiva reclamación de tener como aguas propias las que bañan la parte oeste del istmo, en el que se asienta La Línea de la Concepción, población que cuenta con 90.000 habitantes, el triple que Gibraltar, y cuyos ciudadanos, al bañarse en el mar que tienen frente a la puerta de su casa, lo tendrían que hacen en aguas inglesas.

 

 

“Después del último sitio de Gibraltar los ingleses se fueron adueñando del terreno neutral y lo hicieron también de las aguas que bañaban sus playas”

 

 

 

Según el diccionario militar de Almirante, puerto en general es el sitio seguro y abrigado de los vientos dentro de la costa del mar, con fondeadero para anclar los buques y resguardarse de las borrascas. Siguiendo la concha de la bahía, la costa deja de ser inglesa, de derecho, al llegar al extremo más septentrional del Muelle Viejo y el límite de la muralla que mira al istmo. Bajo este supuesto, la parte de mar que baña la playa del terreno neutral, debería ser también neutral, sin embargo, cuando después del último sitio los ingleses se fueron adueñando del terreno neutral, lo hicieron también de las aguas que bañaban sus playas.

 

 

 

En 1779 se inicia el Gran Sitio de Gibraltar, última ocasión en que España intentó recuperar el peñón militarmente con los franceses como aliados.
En 1779 se inicia el Gran Sitio de Gibraltar, última ocasión en que España intentó recuperar el peñón militarmente con los franceses como aliados.

 

 

 

El límite Oeste, según la definición del término puerto, lo enmarcaría la línea de unión de todos los puntos de sonda con fondo para anclar más separado de la costa del Peñón. Puesto que éste se extiende de Norte a Sur, podía hacerse más determinado y amplio reemplazando dicha línea por la meridiana del punto más separado de todos. Hasta 1825 fue éste el criterio español para tratar de delimitar las aguas del Peñón; sin embargo, una tormenta desatada en la zona de Gibraltar en la noche del 6 al 7 de Diciembre de dicho año, expulsó de dicho puerto a 23 embarcaciones haciéndolas varar sobre las playas del istmo, lo que dio lugar a una polémica que definió un nuevo límite marítimo. En efecto, el rescate de las mismas originó una protesta ante el gobierno británico por parte del Encargado de Negocios Extranjeros en Inglaterra D. Mateo Laserna en Marzo de 1826, a la cual respondió el 30 de Noviembre, el Primer Secretario de Estado y Negocios Extranjeros de SM Británica, Mr. Canning, en los siguientes términos:

 

 
“En la ausencia de toda mención en el Tratado de Utrech, de límites reales o imaginarios del puerto de Gibraltar, que fue cedido a la Gran Bretaña por este Tratado, se hace indispensable, en primer lugar, buscar un límite natural, el que se encuentra en la curvatura de la costa que termina en Punta Mala, cuyo espacio en su totalidad se halla dentro del tiro de los cañones de la guarnición.

 

 
Consecuentemente aquel punto de tierra se ha considerado invariablemente como el límite del puerto hacia el Norte, y desde el tiempo en que la fortaleza entró en poder de la Gran Bretaña se han exigido invariablemente derechos de puerto sobre todos los buques anclados dentro de esos límites”.

 

 
Continuaba la exposición del Ministro británico alegando que “Los límites del puerto de Gibraltar deben extenderse evidentemente a la línea de marea alta y por consiguiente, sea la marea alta o baja todo el espacio comprendido dentro de esta línea, debe de estar sujeto a la jurisdicción de la Fortaleza”.

 

 

“Inglaterra decidía, de forma unilateral, que el puerto de Gibraltar comprendía todas las aguas de la concha hasta Punta Mala y la playa hasta la línea de marea alta”

 

 

Así pues, Inglaterra decidía, de forma unilateral, que el puerto de Gibraltar comprendía todas las aguas de la concha hasta Punta Mala y la playa hasta la línea de marea alta, limitándolas al Oeste por la meridiana que pasa por la referida Punta. Y en efecto, no tardaron en poner de manifiesto este límite estableciendo una línea de balizas que marcaban aquella meridiana.

 

 
Hoy las distancias que, como sabemos fueron delimitadas y asumidas con unos fines concretos por las autoridades españolas se han convertido hoy para el gobierno del Reino Unido y de Gibraltar como realidades indiscutibles, asignándose unilateralmente esas aguas como territoriales. (Sobre las polémicas aguas territoriales de Gibraltar:http://observatorio.cisde.es/?p=3966)

 

General Prim
El misterioso asesinato del general Prim

 

 

“En 1870, el General Prim llevó a cabo un nuevo intento diplomático de recuperación del Peñón, poco antes del atentado tras el que murió”

 

 

En el año 1.865 consiguen del gobierno español una Declaración Conjunta sobre navegación en las aguas del Estrecho. A partir de ese momento los barcos contrabandistas se sienten protegidos por los cañones de la plaza gibraltareña y por la marina británica, alegando que los apresamientos españoles se producen en aguas inglesas, cuando en Utrecht no se les reconoce ninguna jurisdicción sobre las aguas que circundan el Peñón.

 
En 1870, el General Prim llevó a cabo un nuevo intento diplomático de recuperación del Peñón, poco antes del atentado tras el que murió.

 
En 1881 las autoridades españolas colocaron unas sombrillas para proteger de la insolación a los centinelas españoles en el límite norte del “Campo Neutral”, esto produjo un absurdo cruce de notas diplomáticas, finalizando el conflicto con la “autorización inglesa”, aunque con la condición de que se quitasen al finalizar el verano, apresurándose, como compensación a esta “concesión”, a construir obras permanentes para proteger a sus centinelas y cuando España protesta los ingleses le recuerdan que nosotros colocamos parasoles sin pedirles permiso a ellos… la cuestión no merece comentarios.

 

 

En 1.905 el rey Alfonso XIII realizó una visita a Inglaterra para buscar a la que más tarde sería la Reina de España, visita que aprovechó el gobierno británico para pedir que España renunciara a los derechos que le daba el Tratado de Utrecht, como condición para el mantenimiento de la amistad hispano-británica. Como no lo consiguen, a los tres años iniciarían la construcción de la famosa verja que quedaría instalada en un año.

 
Esta decisión fue una de las más trascendentales adoptadas por el Reino Unido en la secuencia histórica del contencioso, que sería separar físicamente no sólo lo cedido en Utrecht, castillo, ciudad, fortaleza y puerto, sino también los 850 metros del istmo, de los 1.450 que componían el llamado “Campo Neutral”, apropiándose de un terreno sobre el que no tenían ningún derecho.

 

 

Ocupación de la Zona Neutral
Ocupación de la Zona Neutral

 

 

 

Es en 1908 cuando el ejército británico levantó otra valla aún más lejos del Peñón, delimitando frente a Gibraltar un total de 106 hectáreas de las 156 del espacio neutral quedando instalada a finales de 1909. Desde entonces, la valla es conocida en España como La Verja. El 9 de julio de 1909, España declara la guerra al RIF español en Marruecos otra nueva oportunidad británica, a la par que con motivo de la guerra se producen los acontecimientos conocidos como la Semana Trágica, hechos desarrollados en Barcelona y otras ciudades de Cataluña, entre el 26 de julio y el 2 de agosto de 1909. Llegado 1909 el Reino Unido refuerza su ocupación levantando una verja anexionándose de facto el territorio que había ocupado en 1854.

 

 

“Su importancia estratégica se incrementó con la apertura del Canal de Suez, al controlar la ruta marítima entre el Reino Unido y sus colonias y dominios al este del Canal”

 

 

Su importancia estratégica se incrementó con la apertura del Canal de Suez, al controlar la ruta marítima entre el Reino Unido y sus colonias y dominios al este del Canal, como India y Australia. Siendo un punto clave desde donde, junto con el canal de Suez, se dificultó la acción de la flota de socorro a Filipinas en 1898.

 

 
En 1899, el embajador inglés exige que España garantice la no fortificación o el desmantelamiento de las fortificaciones de Sierra Carbonera y de las colinas dominantes, y en 1901, Inglaterra, también por su propia y exclusiva voluntad, construye una verja de hierro.

 

 

 

En el periodo de 1914 a 1918, Eduardo Dato ofreció la neutralidad española a cambio de recibir la Roca y la plaza de Tánger.

 

 
En el periodo de 1925 a 1929, el General D. Miguel Primo de Rivera, propone un cambio de Gibraltar por la plaza de Ceuta.

 

 
En el año 1.938, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, los británicos decidieron establecer un aeródromo en el istmo, con su pista de aterrizaje adentrándose en aguas territoriales españolas por lo tanto ocupando fraudulentamente parte de las aguas de la Bahía de Algeciras. En aquel momento España estaba enfrascada en la guerra civil, 1936-39, los ingleses aprovechan nuevamente los conflictos internos y, por tanto, la debilidad española para construir un aeródromo en terreno español asegurando que se trataba de un “Emergency Landing Ground”. Aunque desde el primer momento funcionó como un aeropuerto cívico militar, cuyas pistas, como acabamos de decir, se adentran en el mar .España no reconoce como propiedad de Gibraltar el espacio aéreo sobre el que está situado este aeropuerto. Podemos concluir y hablar del istmo de Gibraltar como un territorio ocupado ilegalmente.

 

 
Finalmente España, en el año 1.942, en plena guerra mundial, para evitar nuevos desplazamientos de la “frontera” hacia el norte, ocupó los 600 metros que quedaban del mal llamado “Campo Neutral”, con la protesta de las autoridades británicas a pesar de que España tomaba posesión de un trozo de terreno que era español.

 

Istmo de Gibraltar
Istmo de Gibraltar

 

 

El aeropuerto en el istmo queda inaugurado en 1949. Este aeropuerto tiene parte de la pista en terrenos ganados al mar, ocupando varias hectáreas de la bahía de Algeciras y ocupando parte del territorio neutral fronterizo. Inicialmente fue utilizado como base militar del Ejército Británico.

 
En la década de 1950, España reiteró su reclamación sobre la soberanía de Gibraltar, sobre todo en el marco de la visita que realizó la reina Elizabeth II para celebrar el 250 aniversario de la captura de la Roca, en 1954. La visita ocasionó el cierre del consulado español en la colonia. Durante los siguientes treinta años, el gobierno español actuando en defensa de la dignidad de España restringió la circulación entre Gibraltar y España. A principios de la década de 1960, España plantea la situación de Gibraltar ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, siendo adoptadas, desde entonces, por la Asamblea General diferentes resoluciones:

 

 

“La ONU reconoce el estatus colonial de Gibraltar y, mediante las Resoluciones 2231 y 2353 de 1960 insta a ambos Gobiernos a reabrir las negociaciones”

 

 
El 14 de diciembre de 1960, la Resolución 1.514 de Naciones Unidas proclama solemnemente la necesidad de poner fin rápida e incondicionalmente al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones.

 

 

 

La ONU reconoce el estatus colonial de Gibraltar y, mediante las Resoluciones 2231 y 2353 de 1960 insta a ambos Gobiernos a reabrir las negociaciones.

 

 
En mayo de 1961, se inicia el diálogo sobre Gibraltar entre España y el Reino Unido durante la visita oficial de Sir Alec Douglas-Home a Madrid.

 

 

 

Pero tampoco debemos de olvidar el Consenso aprobado el 16 de octubre de 1964 por el Comité Especial, la Resolución 2070 (1965 – AG Resolución 2070, 16 de diciembre de 1965), de 16 de diciembre de 1965, la Resolución 2231 (1966 – AG Resolución 2231 (20 de diciembre de 1966), la Asamblea General de las Naciones Unidas adopta esta resolución invitando a los dos países a entablar negociaciones para buscar una solución al problema de Gibraltar. El 18 de mayo de 1966, se inician en Londres las conversaciones anglo españolas entre los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países Fernando María Castiella y Michael Stewart), de 20 de diciembre de 1966 (La Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba esta resolución en la que deplora el retraso del proceso descolonizador de Gibraltar e invita a las partes a proseguir las negociaciones), la Resolución 2353, de 8 de enero de 1968, la Resolución 2353 (1967 – AG Resolución 2353, 19 de diciembre de 1967), la Resolución 2429, (1968 – AG Resolución 2429, 18 de diciembre de 1968) y la Resolución 3286 (1974 – AG Resolución 3286r , 18 de diciembre de 1974).

 

 

 

En definitiva no se debe de entrar en un burdo juego de picardos, quiero decir pícaros, pues el único interlocutor frente a España, como decimos, deber ser el Reino Unido de la Gran Bretaña.

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

Un comentario sobre “El último sitio de Gibraltar y el pirateo británico de la Zona Neutral: Una Tropelía consentida (02)

  • el 18 abril 2017 a las 19:19
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    Buenisima conclusion historica,y lo de la voladura de cosas españolas por parte de los ingleses para q no lo usaran los franceses me recuerda dunkerke en la segunda guerra mundial

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