Ese obscuro objeto del deseo: El Poder

El poder y sus formas
El poder y sus formas

 

 

Llevo días (más bien, semanas) reflexionando sobre el tétrico panorama político español, con la idea de escribir algunas letras, en tono serio, con palabras meditadas, juiciosas en lo posible, y que pueda ofrecéroslas medianamente bien escritas.

 

Llevo días viendo cómo poco a poco se va consumiendo España en mil y un despropósitos; cómo se va viniendo abajo el edificio de la Transición, de la Democracia, de la Libertad que tanto costó ganar; llevo soportando cómo algunos miserables malnacidos se quieren cargar nuestra patria, a golpe de golpes de estado, a golpe de corrupción y tente tieso, a golpe de darse golpes los unos a los otros, y de rebote dárnoslos a todos nosotros.

 

 

“Me refiero al poder, a tomar el poder, a asaltar el poder, a robárselo a nuestra nación milenaria, a nuestra soberana España, mientras nos saquean y nos roban la cartera, un día sí y otro también”

 

 

Llevo días sufriendo cierta tristeza melancólica al comprobar que hay tantos sinvergüenzas en España (necios separatistas, lerdos nacionalistas, corruptos trincones, ladrones sin cuento pero con cuentas en Suiza, políticos bobos, partidos divididos, puñaladas primarias, sospechosos secundarios y líderes de tercera…), tantos y tantos que tantísimo mal nos vienen haciendo…

 

Llevo días pensando en ese oscuro objeto del deseo, eso que todos anhelan pero ocultan querer alcanzar. Me refiero al poder, a tomar el poder, a asaltar el poder, a robárselo a nuestra nación milenaria, a nuestra soberana España, mientras nos saquean y nos roban la cartera, un día sí y otro también. Pienso que nos mienten descaradamente, que solamente buscan, cada cual a su modo y con sus medios, hacerse con lo único que de verdad les interesa: ¡el poder!

 

Llevo días (y meses) bastante preocupado viendo al PP tratando de mantenerse en el poder (en su caso, el PPoder), a pesar de los múltiples casos de corrupción en que se hayan imputados, enjuiciados o condenados. ¿Por qué, si se nos dice que es el partido más corrupto de Europa (cosa que dudo, y ahí están los Pujoles y demás convergentes en el robo para demostrarlo), por qué los españolitos de bien, por qué el españolito de a pie sigue votando mayoritariamente al PP? No lo sé pero sí sé una cosa: que ¡solo les interesa el poder!

 

Llevo días (y meses) asombrado por el deleznable espectáculo que nos viene brindando el Psoe. ¿Alguien se cree que a Sánchez le importa el Psoe, le importan sus militantes, le importa España, le importa Cataluña o todo lo demás? El que lo crea es un iluso. Ni regenerar el Psoe ni España ni nada. Aquí tengo claro que a ese tal Pedro Sánchez… ¡solo le importa el poder!

 

Llevo días (y meses) avergonzado contemplando las burradas, las cacicadas, las mamarrachas de Podemos, en nombre de “la gente” y contra “la Trama” (antes llamada “la Casta”, pues Podemos ya forma parte -y bien enmerdada- de la Casta). ¿Alguien piensa que a Pablo Iglesias le preocupa la gente, le motiva regenerar España y sus instituciones, mejorar la Justicia o la Educación (ellos, que son unos maleducados de tomo y lomo), solucionar problemas o procurar contribuir al bien común? ¡Que aquí ya nadie se engañe! Al asaltador de caminos, al bandolero Pablo, Pablito, Pablemos solo le interesa agarrar una cosa: ¡el poder!

 

Llevo días escudriñando, intentando resolver el enigma de ese partido llamado de los Ciudadanos. Quizá tengan cosas buenas pero se les ve perdidos, desorientados, llenos de incongruencias e incoherencias (lo que vale en Madrid o en Murcia no vale en Andalucía)… Y a su líder, Albert Rivera, se le ve confuso, se le escucha obtuso, se le ve el plumero. Otro que pastelea, otro que compadrea, otro voluble al que se le va la fuerza por la boca. ¿Alguien se cree a Rivera? ¡No me lo trago, señores! A Rivera, como a los demás, solo les mueve apoyar o tomar… ¡el poder!

 

Llevo, en fin, días (y noches), meses y meses, inquieto, nervioso, descorazonado por el derrumbe (y la herrumbre) que supone el tener que mantener el costoso sistema autonómico español, por la sinrazón separatista, por la necedad nacionalista, por la infausta y nefasta impunidad de los terroristas. ¿Alguien se cree que al tal “señor” Puigdemont le importa de veras que Cataluña sea o deje de ser nación? ¿Alguien cree en las “inocentes” sonrisas de Otegi o Ternera, de Troitiño o De Juana Chaos y demás patulea asesina, sabandija y terrorista de Bildu, Batasuna y compañía? ¿Alguien ve que a los del PNV les importen de veras (no de vana palabra) los vascos (y vascas), los navarros (y navarras), los fueros (que son desafueros), los cupos y conciertos (que son desconciertos) y tantas cosas de esa tierra? ¿Alguien cree las mentiras de Esquerra, las bondades de Colau, la honorabilidad de los “muy honorables” y tantas tontunas catalanas y de otras autonomías? ¿Por qué se les vota? Les votan, luego muchos les deben creer. Amigos, perdonad mi insistencia, pero os digo una cosa: ¡solo les interesa el poder!

 

Llevo lustros amargado al contemplar cómo languidece nuestro sistema educativo, judicial, sanitario… Por no hablar de la cierta y comprobada connivencia de algunos medios de comunicación (de esos “diarios independientes de la mañana”, de esas radios de baja onda y esas teles narcotizantes), hastiado por tantos y tantos atentados contra la Libertad que se comenten en nombre de esa misma Libertad que cada día matan un poco más esos “mass media”, medios de masas para pastorear a la masa de borregos que vota a los becerros que nos ¿gobiernan? Los hay admirables y veraces; los hay honestos, sinceros. Pero, por desgracia para España, son los menos. ¿Alguien se fía de los grandes medios de comunicación? Os diré, queridos amigos, ya para terminar, os diré que no sé nada, ni descubro nada nuevo, pero creo estar cierto si afirmo: a esos medios -quizá ya sin remedio- solamente les mueve uno de estos dos despreciables fines: ¡catapultar al poder a los que persiguen robar ese poder o mantener en el poder a los que ya ostentan el poder!

 

 

 

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Fran Capitan

Fran Capitan

Profesor de Lengua, escritor en sus ratos ociosos, dibujante aficionado. Madrileño, cosecha de vino cordobés del 1975. Liberal, cristiano. Curioso impertinente, autor de varias novelas policíacas de corte humorístico. Don Amando de Miguel le comentó en una de sus tertulias del Gijón: “¡Qué españolazo eres!” Escribió en los Blogs de don Federico Jiménez Losantos y de don César Vidal durante varios años. En Libertad digital, su blog se llamaba “Alma en Libertad” (2008-2014). Conoció a otros españoles de pro en esas páginas virtuales y se hizo amigo incondicional de ellos. Modestia aparte, tiene a gala ser quien hacia 2011 abrió en Facebook el excelente grupo público de “La Llanura de Palmaria”, a su vez fundado varios años antes por los Palmaris valencianos Curro de Utrilla Grollo y Javier Gotor Llovera, el gaditano Rafa Rey Viñas y el sabio granadino Uteco. Le apasionan la lectura, la escritura, la prensa, la cultura... y tantas cosas. Pero, sobre todo, ¡le apasiona España!

Un comentario sobre “Ese obscuro objeto del deseo: El Poder

Deja un comentario