A vueltas con Pizarro, el complejo de Vergüenza Ajena, la Leyenda Negra y la Torta del Casar

Plaza Mayor de Trujillo
La estatua ecuestre de Pizarro en la Plaza Mayor de Trujillo

 

Conocí a uno de los de los últimos descendientes de Pizarro en Trujillo hace ya algunos años. Fue  una mañana inigualable de primavera,¡ en compañía de una ácrata poeta y un joven domador de caballos. Tomamos los cuatro un par de cervezas, o mas, y dimos cuenta de una Torta del Casar en una terraza de esa plaza inigualable.

 

 

Recuerdo vagamente la conversación. El de la sangre de los héroes relataba las gestiones que estaba llevando a cabo para donar a la Junta de Extremadura el Palacio de la familia, cuyos pormenores por cierto he olvidado porque tan solo quedan  en mi devastada memoria, ese olor a queso que impregnaban los soportales de suelo lleno con cáscaras de chochos, y una frase hecha que el gentilhombre me dedicó con una amplia sonrisa: “don Manuel perros viejos no aprenden trucos nuevos”.

 

 

Durante muchos años después siempre que veía las noticias de los discursos del presidente autonómico para conmemorar el día de Extremadura desde aquellos mismos balcones destartalados que el de Trujillo me enseñó por dentro, yo sonreía melancólico. Confieso también hoy que he dejado de ver los telediarios por su entrelineas de ese nuevo verbo a la alza en el mercadeo político de nuestro país que no es otro que la conjugación en el abismo de  “Balcanizar”.

 

 

Pero lo curioso es que a Pizarro, y a pesar de las cervezas, el queso y los amargos altramuces, también le rescato con el recuerdo, en aquella mañana, con el  alma desasosegada. Apenas un respiro, una calada y parece que le oigo: Los nuevos ricos se habían comido ya su patrimonio y con la digestión habían construido una urbanización privada de lujo, en la que ni el poeta ni el caballista podían entrar. Él tampoco.

 

 

Y me vuelven a avergonzar esos progres y seudo internacionalistas complejos titulados como Leyenda Negra, la leyenda negra de los españoles entre ellos Pizarro, y recuerdo al genial profesor, el poeta Antonio Machado que en una carta dirigida a su amigo Ramiro de Maeztu escribió:

 

 

Lo que juzgo difícil, querido Maeztu, es que se despierte en España una corriente de orgullo españolista parecida al patriotismo de los franceses o de otros pueblos. Porque lo específicamente español es la modestia…y es que el español, y específicamente el castellano, tiene el orgullo modesto, quiero decir el orgullo profundo, basado siempre en lo esencial humano que no puede ser español, ni francés, ni teutón.”

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

4 comentarios sobre “A vueltas con Pizarro, el complejo de Vergüenza Ajena, la Leyenda Negra y la Torta del Casar

  • el 30 mayo 2013 a las 17:21
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    Articulo delicioso , ahora bien, los deseos de Machado, tal como tenemos hoy en día a la nación, muy difíciles de lograr. Estamos gobernados por mediocres y resentidos.

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  • el 6 septiembre 2017 a las 6:22
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    Felicitaciones por su articulo sobre los tres hermanos Pizarro que fueron al descubrimiento, población y civilización del Peru, para llevar la mejor cultura, idioma, escritura, valores religiosos, todas las artes y construcción de edificios perdurables de Europa, que entonces existian en España durante el Siglo de Oro renacentista,. Con ellos enriquecieron y elevaron a la primitiva población indigena con la cual parcialmente convivieron, y que inclusive aceptaron como esposas, ante la inexistencia de mujeres españolas en America. .Socialmente hubo mestizaje en el cual los hijos que tuvieron las indias con los varones españoles portaron los nombres prestigiosos de los abuelos paternos que quedaron en la Peninsula fueron vestidos a la española y sus oficios fueron militares, agropecuarios o religiosos, porque sobraba mucha tierra para pastar animales o cultivar, dado que entonces Sudamerica contaba con enormes inmensidades fertiles deshabitadas, con pocas tribus indigenas que peleaban entre ellas, y la politica española de entonces fue de levantar nuevas ciudades para los españoles con sus mujeres nativas alejadas de las poblaciones indigenas preexistentes que fueron respetadas y evitadas de ser molestadas por los españoles. Hubo pocos casos aislados de abuso indigena que de ningun modo fundamenta la Leyenda Negra con la extensión y crueldad con que los enemigos de España han querido utilizarlla para desprestigiar su presencia civilizadora en America..

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