Mejor que la dictadura y la necesidad absoluta de libertad que nos venden los populistas

la dictadura
la dictadura

 

 

“Os aseguro, a los jóvenes, que habéis nacido en democracia, que la suerte que tenéis es exponer vuestros deseos y necesidades sin una dictadura que os lo prohíba!

 

 Tengo casi sesenta y tres años a las espalda. Ya no me acuerdo casi, pero yo también fui joven. Intento conservar ese pensamiento limpio y asombrado ante las cosas que me rodean, pero es difícil. Creo que la mayor parte de las personas hemos intentado, en alguna ocasión, generalmente en la juventud, cambiar el mundo. Yo no he sido menos y también deambulé por esos pasillos mentales que no tienen final.

 

 

Lo malo es que el mundo se resiste a ser cambiado y sea cual sea el cambio que se produzca, volverá a imperar tarde o temprano la soberbia, la mentira, la corrupción y las demás lacras que producen los humanos por el mero hecho de serlo. Los seres humanos somos así, podemos ser sublimes en un momento dado y terriblemente viles en otro. Esto no es culpa de unos individuos en concreto, nadie puede decir de este agua no beberé, porque tarde o temprano todo el mundo puede tener sed y aguantar no es potestad de todos. Además no somos unos pocos, somos millones en todo el planeta, cada uno con sus intereses, sus odios y sus amores, sus penas y sus alegrías.

 

 

“¿no es ese bien supremo impuesto, una dictadura sobre la propia variabilidad del ser humano?”

 

 

¿Quién aúna esas voluntades en el ejercicio de lo que se considera el bien?, ¿no es ese bien supremo impuesto, una dictadura sobre la propia variabilidad del ser humano? ¿no es precisamente es variabilidad de pensamiento y acción, lo que nos hace grandes y humanos?. Las leyes se crearon para poder vivir en sociedad, para que la variabilidad humana sea autocontrolada por cada uno, ante el temor de la coerción. Esto es bueno, porque no se impone por la fuerza, deja libertad a cada uno para actuar como desee, haciendo responsable al propio individuo de sus actos ante la sociedad. La mejor forma de gobierno que conozco es la democracia, o al menos es la menos mala, porque no quita la libertad al individuo.

 

 

 

Otro asunto es que haya que perseguir hasta la saciedad las conductas insociales de los gobernantes, cuando sea necesario, pero eso es un tema que hay que resolver exigiendo la creación de leyes que impidan estas acciones insociales. Esto se puede hacer desde la democracia, no hace falta cambiar de sistema. De hecho la separación de poderes en el estado se creó como la forma para evitar los comportamientos abusivos por parte del poder. Parece ser que los actuales políticos han olvidado esta regla fundamental de la democracia y legislativo ejecutivo y judicial, por consenso forman un “totum revolutum” bastante insoportable. Yo he vivido también parte de mi vida en dictadura.

 

 

 

Nada es comparable a la realidad actual, que podrá ser mejor o peor en cuanto a gobierno, pero os aseguro, a los jóvenes, que habéis nacido en democracia, que esta suerte que tenéis de poder exponer vuestros deseos libremente costaron muchas renuncias por parte de políticos que consiguieron el consenso necesario, olvidando el odio de la guerra civil, para que España fuera hoy como es, una democracia que dijo adiós a la dictadura. Se puede criticar que haya fallos en el sistema, pero no el sistema, porque creedme es el mejor.

 

 

 

También dicen algunos, interesados que en España falta de todo, vamos que estamos al borde del colapso, pero eso es sólo un deseo por parte de estos populistas por influir en la población y ganar así en la calle lo que no ganan en las urnas de las democracias porque su adn está heredado de la dictadura. Sus sistemas opresivos y bajo las botas aplastantes de la crueldad y el tiro en la nuca nunca generaron la prosperidad e igualdad que preconizaban, y esto es así porque como el resto de seres humanos con poder, también son egoístas y mentirosos. No podemos huir de lo que somos como animales, por muy separados de la inmundicia animal que nos creamos. Somos lo que somos irremediablemente y por muchas normas, leyes, convicciones y filosofías que argumentemos en el fondo sólo rige en nosotros el deseo animal de la supervivencia. Demos gracias a que por lo menos casi todos llevemos una vida alejada de la necesidad absoluta, aquí en occidente, gracias a que nuestros predecesores fueron capaces de crear un sistema de gobierno que evita los abusos más graves de la fuerza de las jerarquías,VIVA LA DEMOCRACIA Y VIVA LA LIBERTAD

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “Mejor que la dictadura y la necesidad absoluta de libertad que nos venden los populistas

  • Wolfson
    el 1 junio 2017 a las 12:34
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    Suscribo íntegramente. Todos tuvimos 20 años y quisimos cambiar el mundo. Corriendo más riesgos que hoy, en que casi todo es proporcionado por papá Estado. Ese Estado que pretenden algunos pulverizar y diluir.

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