(I) El regreso del Mio Cid, un cristiano viejo.., y cabreado

EL REGRESO DE UN CRISTIANO VIEJO....Y CABREADO
El regreso del Mio Cid, un cristiano viejo.., y cabreado

 

 

 

Su nombre era Rodrigo Diaz de Vivar y Llopis, conocido como el Mio Cid. Lo habéis adivinado, bandarras! Era descendiente del Campeador y concretamente de las relaciones un tanto dispersas, pasajeras y algo adulterinas del Cid con Doña Amparito Llopis, ocurrida en un periodo que Doña Jimena estaba inaguantable.

 

 

El bueno de Rodrigo, Mio Cid, descendiente, ya empezaba a estar un poco hasta los cojones en su juventud y en pleno régimen franquista. Y no por la supuesta falta de libertades. El tío odiaba a los comunistas y le importaba un soberano cojon de pato si Franco los fusilaba, emplumaba o los ponía en pelotas mirando a Burgos con un requesón en el culo. Se las tuvo tiesas con el gobernador de Valencia desde que oyó lo de la “tradicional amistad de España con el pueblo árabe”, consigna esta repetida hasta la saciedad como muchos recordareis. Por eso un buen día se plantó en el despacho del gobernador franquista. Sin cita previa ni pollas en vinagre. Él no la necesitaba debido a su alta alcurnia. Le recibió el gobernador casi haciendo reverencia.

 

 

– “Don Rodrigo Diaz de Vivar!! Que gran honor para este humilde funcionario que…”

 

 
– “AHÓRRESE SUS LISONJAS, MASTUERZO PLEBEYO, Y TOME NOTA DE LO QUE LE VOY A DECIR!!”

 

 
– “Diga, diga, hable por esa noble boca y este humilde servidor copiará todo al instante!”

 

 
– “DÍGALE AL GORDITO GENERAL ESE DE LA SOLDADESCA , EL DEL BIGOTITO Y VOZ ATIPLADA CUAL EUNUCO SALTARÍN QUE..”

 

 
– “Don Rodrigo, Mio Cid, por favor, no hable usted así de nuestro Caudillo, Exmo. Generalisimo victorioso..”

 

 
– “SILENCIO MASCANUECES!! DÍGALE DE MI PARTE AL ORONDO ATIPLADO QUE COMO VUELVA A OÍR HABLAR DE LA AMISTAD CON LA MORISMA…VOY A LIAR UNA QUE LA BATALLA DE CUARTE DE MI ANTEPASADO VA A SER CAQUITA DE ANTONIO MACHIN COMPARADO CON LA QUE VOY A MONTAR!!”

 

 
– “Don Rodrigo, le haré llegar a nuestro invicto…”

 

 
– “ADIÓS!! Y CÁMBIESE ESA CAMISA AZUL MOSTOSA Y MALOLIENTE…QUE PARECE USTED EL BLASÓN DE DOÑA URRACA, VIVE DIOS!

 

 

 

Y se largó dando un portazo. Para su desgracia y aguante don Rodrigo, el Mio Cid, siguió oyendo la frasecita. Pero su paciencia se desbordó cuando en el 75 y con Franco enfermo “el moro de la borla roja” de Hassan invadió Sahara Español. Llegó a coger al pobre Torcuato Fernandez del gaznate…pero fue detenido por un agente. Y decidió marcharse de España. Con su fortuna se estableció en una paradisíaca isla del Pacífico decidiendo convertir a sus gráciles y bellisimas nativas al cristianismo a su manera. Es decir, zumbándose todo lo que llevaba faldas.

 

 

 

Hace unos días, ya mayor pero joven de espíritu, el Mio Cid  decidió volver. Y en Barajas, para enlazar con el vuelo a Valencia se encontró por primera vez con la enriquecedora “multiculturalidad”. Don Rodrigo quedó pasmado, o “zurumbático” como él solía decir, al ver tal cantidad diversa de inmigrantes de todos los colores. Se repuso y divisando a un policía nacional a pocos metros le llamó batiendo palmas:

 

 

 

– “SERENOOOOO…ACUDA USTED A MI PRESENCIA INMEDIATAMENTE!!”

 

 
– “Oiga!! Como se atreve usted a llamar así a un Policía Nacional!!?? Identifíquese inmediatamente!!”

 

 
– “MI NOMBRE ES RODRIGO DÍAZ DE VIVAR Y LLOPIS, CRISTIANO VIEJO Y ESPAÑOL, DEL REINO DE VALENCIA!!”

 

 
– “Que me enseñe el carnet o el pasaporte!!”

 

 
– “TOME USTED, ALGUACIL!!”

 

 
– “Mire, señor, como vuelva usted a faltarme al respeto le pongo los grilletes!! Circule!!

 

 
– “LO HARÉ, POR SUPUESTO!! NO SIN ANTES PREGUNTARLE QUE ES TODA ESTA GENTE..VEO GENTE DE NUESTRAS COLONIAS, VEO NEGROS, QUE SUPONGO SERÁN DE GUINEA…Y VEO MOROS!! PUTOS MOROS DE MAHOMA!! SUPONGO, ESPERO Y DESEO QUE PERTENECERÁN AL SERVICIO DE LIMPIEZA, NO??”

 

 
– “Oiga señor…le aconsejo que no vuelva a referirse a ellos en esos términos. Hágame caso.” le dijo el policía sonriendo. Al fin y al cabo le recordaba aquel personaje a su querido abuelo.

 

 

 

Llamaban ya para el embarque a Valencia. Y allí se dirigió el elegante y altivo Don Rodrigo, el Mio Cid.., no sin antes pegarse un guantazo de campeonato contra una cristalera al observar como UNA POLICÍA MUJER!! era la encargada del registro de pasajeros. Y pudo embarcarse. De sus espeluznantes aventuras en su regreso a su Valencia del Mio Cid ya hablaré en otra ocasión. Se me está enfriando el potaje de garbanzos especialidad de mi dulce y sin par ama de llaves, Merceditas.

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Javer Gotor Llovera

Javer Gotor Llovera

Licenciado en derecho y de forma milagrosa por la Universidad de Valencia. Doctor en derecho matrimonial canónico por la Universidad Pontificia Sto. Tommaso d´Aquino de Roma. Abogado experto en divorcios a cuyas clases y formas de hacerlo he dedicado toda mi vida profesional y personal. Apasionado del matrimonio entre hombre y mujer. Cofundador de la Palmaria Primigenia junto a Curro de Utrilla, Rey Viñas y UTECO en el 2.008. Fundador de la comunidad “Los bufones del Cachondo Creador.”

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