La Defensa de España, convertida en el comodín de los recortes o La Retirada de los Diez Mil

La Defensa se ha convertido exclusivamente en un comodín de donde recortar una y otra vez
La Defensa se ha convertido exclusivamente en un comodín de donde recortar una y otra vez

Creo que es evidente que la Defensa realmente no le importa ni ha importado a este gobierno ni a los anteriores y es porque desde la Transición no hubo un debate serio de cara a la sociedad. La Defensa se ha convertido exclusivamente en un comodín de donde recortar una y otra vez más para alimentar al ogro de las “autonosuyas”.

 

 

“La Defensa se ha convertido exclusivamente en un comodín de donde recortar una y otra vez”

Hace unos años votamos, tiramos el voto a la basura, un cambio de Gobierno con la esperanza de solucionar los despropósitos del gobierno anterior gracias al que estábamos sumidos en una de las situaciones más críticas de nuestra Historia en todos los campos del político, al económico y social con una crisis absoluta de valores nacionales, y con una prohibición tajante de DonTancredo de “no hablar de otra cosa que de economía… y de los que le importa a la gente: el empleo”, como si la preocupación por España no fuera algo que se vive a flor de piel, y más, en aquellos que se sienten aún más españoles y perseguidos por ellos en las autonomías gobernadas por talibanes separatistas (con el permiso del gobierno de España) que se arrogan la democracia para ellos solitos.
Tras años de frustración, el desencanto ha cundido, pagamos el sueldo a los separatistas y los socialistas hablan de plurinacionalidad. El cambio no ha servido de nada, tenemos un gobierno desnortado que no ha sido capaz de acabar radicalmente con las decenas de duplicidades que conocía perfectamente antes de asumir el poder. No se ha atacado la raíz del problema y es imposible reparar una gotera sin antes cerrar el grifo. Y ese grifo es el del actual sistema de organización territorial caduco obsoleto e inservible, y nuestra Constitución no dice nada respecto a que las autonomías sean o deban ser eternas.
El sistema lejos de acercar la administración al ciudadano, esa fue la disculpa, se convirtió en un pesebre de los partidos, las administraciones públicas son en realidad 17 gobiernos autonómicos, 17 parlamentos, embajadillas, y miles de empresas y organismos públicos territoriales cuyo objetivo último en muchos casos es generar nóminas y dietas, con policías locales por doquier, a su aire, y no digamos las autonómicas, mientras Defensa ha ido adelgazando una y otra vez más.

 

 

“Recortar y recortar en Defensa sólo nos lleva a la indefensión, a no ser tomados en serio en el concierto internacional”

 

 

La situación se ha degradado hasta tal punto que amenaza ya la Unidad Nacional
La situación se ha degradado hasta tal punto que amenaza ya la Unidad Nacional

La situación se ha degradado hasta tal punto que amenaza ya la Unidad Nacional siendo este punto donde confluyen todos nuestros males aunque a día de hoy ya hay quien dijo y viene afirmando desde hace algunos años que el separatismo estaba detenido. Recortar y recortar en Defensa sólo nos lleva a la indefensión, a no ser tomados en serio en el concierto internacional, y a ello sumamos que todas las medidas pasan por elevar la presión fiscal sobre familias y empresas, con una pérdida de poder adquisitivo sin posibilidad del acceso al crédito, en definitiva un camino que nos lleva al abismo.

 

 

 

El estado debe ser rediseñado, lo que posibilitaría reducir el déficit no a costa de la economía real para salvaguardar los pesebres autonómicos, eliminando TODAS las duplicidades, subvenciones a partidos políticos y sindicatos, empresas públicas improductivas, nóminas y dietas procedentes de la dedocracia, así como eliminando las tensiones territoriales que tanto daño están haciendo a la imagen de España y para recuperar la confianza en nuestro país.

 

 

“la Defensa realmente no le importa ni ha importado a este gobierno ni a los anteriores”

 

 

 

Con esto no haría falta recortar más en Defensa, se podría invertir y tener una Defensa CREÍBLE, Y SIN RECORTAR en Seguridad, Sanidad o Educación.
Parece como si los únicos que no se enteran de que el modelo autonómico está agotado son los miembros de la clase política por la terrible sobredimensión de la administración hecha para la supervivencia exclusiva de esa clase.
El 31 de octubre de 2012 podíamos leer la cancioncita de: Simplificar la organización de las Fuerzas Armadas sin que éstas pierdan su capacidad de despliegue y de respuesta frente a las crisis. Ése es uno de los objetivos que ha marcado el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en la Directiva de Política de Defensa que acaba de firmar y que desarrolla, para este Departamento, la Directiva de Defensa Nacional aprobada por el presidente del Gobierno en el mes de julio.

 

 

 

Cantinela repetida cada vez que se va a meter la tijera, cantinela que se ha venido tarareando cuando se precisaba un recorte para alimentar al monstruo autonómico.

 

 

 

Para leer despacio con atención
Para leer despacio con atención

Esto ya no lo puede creer nadie con una pizca de sentido común, eso sí, seguro que aparecen leales espontáneos que se comprometen a lograr este absurdo, cortando por donde sea, en el que para mantener una organización territorial del estado irracional, obsoleta, inservible, con decenas de duplicidades, un elefante con pies de barro, se recorta una y otra vez de la Defensa de una forma frívola, inconsciente y suicida.
Sobran muchísimos altos cargos, civiles y militares, y de los cuatro cientos mil cargos políticos al menos la mitad, y si hablamos de las autonomías es no parar, de entrada todas las oficinas en el extranjero, un insulto a la Soberanía Nacional, de la que se ha permitido su fraccionamiento en 17 taifas cuando su sólo propietario residente es el PUEBLO ESPAÑOL, algo que no defiende ni el jefe del estado cuando pide actualizar las normas de convivencia.

 

 

 

Hace tres años, cuando ya se venía anunciando la secesión catalana, anunciada a bombo y platillo, con la “declaración del pueblo catalán como sujeto soberano” sin que nadie diera con sus huesos en la cárcel, sufrimos el doloroso mal trago en aquella Pascua Militar de 2014, un discurso lleno de tropiezos y equivocaciones, ayuno de sentido y emotividad. Desde aquel momento una reducción del 35 ó 36% en el presupuesto de Defensa y una reducción de efectivos de unos 13.000 hombres, automáticamente me saltó la idea de la reforma de las administraciones públicas.

 

 

 

En definitiva, ausencia de sentido de estado, falta de visión de conjunto, y una despreocupación absoluta por la Defensa y la Seguridad, con un ejército cada vez más débil y sin recursos y una proliferación de policías descoordinadas, manteniendo en pie, eso sí, 17 satrapías infectas.

 

 

 

Me explico, las Fuerzas Armadas han ido adaptando su ley de plantillas a los efectivos que el Estado “puede pagar”, ya sabemos que otras cosas sí puede pagar como un sistema de organización territorial insalvable e imposible.
El control sobre el gasto es absoluto, además de contar con unos administradores leales y unos presupuestos parcos, por debajo de cualquier socio europeo, las FAS están al límite de la operatividad, si no lo han superado ya.

 

 

Los diez mil
Los diez mil

 

 

 

Era el momento de que a los ayuntamientos y Comunidades Autónomas les aplicasen una ley de plantillas, pues han estado contratando como les ha dado la gana (normalmente a familiares, que no habrían pasado una oposición ni por casualidad), consejeros con estudios de… (pero sin carreras terminadas, que no habrían obtenido una colocación con un sueldo semejante en su vida), no digamos nada de organismos superfluos y sobrantes que sólo sirven para duplicar o triplicar un mismo trámite, etc. etc.

 

 

 

Probablemente esto habría exigido una reducción del 35% en las administraciones públicas, pero algún lince la habrá explicado a DonTancredo que esto generaría conflictividad laboral, que las Comunidades se podían cabrear, que esto, que lo otro, sin embargo (se encendió la bombilla) tenemos un colectivo de eunucos, en primer tiempo de saludo, que dicen que sí a todo, así que pasándose por el forro lo que pueda suponer la Seguridad Nacional (se pasan por el forro hasta a las víctimas del terrorismo), apliquémosles a ellos todas las reducciones y aquí paz y después gloria.

 

 

Jenofonte. La retirada de los diez mil
Jenofonte. La retirada de los diez mil

 

 

 

De esta forma queda cubierta la reforma de las administraciones públicas, todos los corruptos pueden seguir con sus corruptelas tranquilamente y nuestros soldados, los de Jenofonte (recuerda lo de los 10.000) muriendo por el capricho de los políticos y el resto muriéndose de asco.

 

 

 

Por favor déjense de tonterías y metan la tijera donde deben meterla.

 

 

 

¡Esto es un Gobierno!, ¡Sí señor! ¡Que Viva España!

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

2 comentarios sobre “La Defensa de España, convertida en el comodín de los recortes o La Retirada de los Diez Mil

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