España, tierra de conejos

España, tierra de conejos.
España, tierra de conejos.

 

Una de las hipótesis más aceptadas sobre el origen de la palabra España tiene que ver con los conejos. Los romanos la denominaron Hispania, un término que no es de origen latino, de ahí lo misterioso de la cosa. Parece ser que habrían transformado al latín un vocablo fenicio, i-španim o i-spn-ya, que significa “de damanes” o “isla (o costa) de damanes”. El damán o conejillo de roca es un pequeño mamífero peludo emparentado con los elefantes que habita en África y en algunos países árabes. Los fenicios no conocían los conejos pero sí estos damanes, que se les parecen aunque lejanamente. Así que llamaron damanes a los conejos —que aquí eran muy abundantes—, y se quedaron tan anchos.

 

 

“Plinio el Viejo, Catón el Viejo y Cátulo citaban las tierras de Iberia —otro nombre de incierto origen— como un lugar repleto de conejos”

 

 

Por otra parte, Plinio el Viejo, Catón el Viejo y Cátulo citaban las tierras de Iberia —otro nombre de incierto origen— como un lugar repleto de conejos. De hecho, en algunas representaciones y monedas acuñadas en Hispania aparecen la diosa Minerva o una dama con un conejo a sus pies o cerca. Cátulo asimismo se refería a la península como “Hispania cuniculosa”.

 

Hay otras teorías, que relacionan el lexema fenicio –spn- con el Norte (la tierra que estaría al norte) o con los metales (tierra donde se forjan metales) pero yo me quedo con la primera descrita. Mi coneja opina lo mismo.

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Guillermo Emperador

Guillermo Emperador

Español, bajito, republicano y alopécico. Profesor de la escuela del maestro Ciruela, boticario y bloguero en Libertad Digital con el espantoso nick de “chinito”. Ahora autoascendido a Emperador de la tierra de las Mil Naciones (España, obviamente). Tengo un blog, una coneja y muchos amigos en la Llanura de Palmaria. Nunca pensé en escribir pero la vida es un camino que lleva por derroteros extraños.

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