Manifiesto por el estado de derecho y la libertad

Manifiesto por el estado de derecho y la ibertad
Manifiesto por el estado de derecho y la libertad

 

 

Hace calor, mucho, y la olla exprés no abre la espita para soltar gas y aliviar un poco la presión. Dicen que estos calores nunca se vieron, pero mienten. De un año para otro nadie recuerda el pasado. Quizás habría que decir que el promedio anual de temperaturas ha subido, pero no específicamente las temperaturas estivales. Y yo me pregunto ¿no tendrá nada que ver esta globalización térmica general con el mal café y la pérdida de humor del personal?.

“Los principios de libertad  se asumieron en el mundo occidental por casi todos los gobiernos de centro, centro derecha o centro izquierda después de las guerras mundiales”

 

 

Ciertamente no parece que sea así, por lo menos muchos amigos, españoles en general, siguen esgrimiendo su innato gracejo. Pero de otra manera, muchas veces irónica e hiriente, saltan cuchillos cargados de pólvora en todas direcciones. Se encargan de ello muchos grupos políticos y sociales empeñados en que estalle la olla de alguna manera, debe ser que añoran las violencias ideológicas absurdas de un mundo de personalidades con puntos de vista encontrados, afortunadamente por casi todos olvidados. Los postulados de los Estados de Derecho con demostraciones biológicas y etológicas confirmadas científicamente, son los que obedecen a la realidad natural. No tiene sentido poner en duda los principios de libertad que, en cierta manera, se asumieron en el mundo occidental por casi todos los gobiernos de centro, centro derecha o centro izquierda después de las guerras mundiales.

 

 

Y que la competencia, en cualquier materia, es la base a través de la que avanza el desarrollo y la inventiva humana. Esto refrenda las teorías de T. Edgard O. Wilson, Richard Dawkin y “ Le club de L´Horloge “ que hablan de la sociobiología como base de las relaciones humanas y que por el momento no han podido ser rebatidas con argumentos sostenibles. Es de hacer notar que incluso regímenes totalitarios como la China Comunista comprendieron que la dictadura comunista, que no se basa en postulados reales, sólo sumía a los grupos sociales en el caos, la rebeldía y a las puertas del subdesarrollo económico y social.

 

 

Eso fue en parte lo que contribuyó a la caída del telón de acero. Esa economía se hizo insostenible ante la presión que empezaron a ejercer en dirección a la libertad sus jóvenes y nuevas generaciones influidas en parte por los aires de libertad que llegaban desde el oeste y que no necesitaban una comprensión biológica ni genética, pues ya estaban ahí latentes en la propia esencia humana de ellos mismos. La fuerza de los mercados libres contra los que no podían competir los dirigentes del partido Comunista en china, y probablemente viendo lo que acontecía alrededor les forzó a abrir la mano y a adoptar la economía de ¿mercado libre?, en cierto sentido, aunque con la boca pequeña se nieguen a aceptar la política. Su miedo a perder los mecanismos de control que otorgan estatus y nivel económico social a la nomenclatura, y que no sabrían obtener en un país de Estado de Derecho, les hizo reflexionar acerca de esto. Comprendieron afortunadamente para sus millones de habitantes que se requiere de otras cualidades mas provechosas y eficaces, como las ganas de trabajar, la creencia en las ideas propias y la apuesta por el riesgo, para obtener los beneficios monetarios y la riqueza que asegura un mínimo para todo el mundo.

 

 

La sociedad no puede ser igualitaria, porque la propia naturaleza, las pasiones y deseos personales y el azar no lo son. Esto nos hace afortunadamente diferentes y nos coloca a cada uno en el lugar que debe por sus cualidades ocupar. No quiero decir con esto que no se haya de tener en cuenta a la gente que no puede alcanzar unos mínimos vitales por falta de recursos, intelecto, formación o cualquier otra causa, y tampoco que deban ser abandonados a su suerte y al olvido. El ser humano posee sentimientos y empatía que lógicamente debe usar para auxiliar a quien lo necesita, para eso, para lograr la supervivencia se crearon las primeras sociedades estables. Esto no quiere decir que por ello debamos olvidar las bases reales de la naturaleza, mas o menos lógicas a la luz de nuestro pensamiento, pero reales y que no pueden ser ignoradas si no se quiere llegar al caos general y a la caída de la civilización. Caída que puede producirse por la renuncia a los valores obtenidos tras muchos años de la filosofía del cristianismo o por la invasión e imposición de culturas y religiones que nos son extrañas y que carecen de los valores que defendemos. Todo esto hay que tener en cuenta para en definitiva defender eficazmente la libertad, no sé si mucha o poca, pero la que tenemos y que en otro caso dejaríamos de tener.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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