Te invito a difundir esta parábola del comedero para los pájaros. O continuaremos limpiando mierda

La ley islámica domina cada vez más barrios de Estocolmo
La ley islámica domina cada vez más barrios de Estocolmo

 

Me contaba un viejo amigo que hace tiempo compró un comedero para pájaros. Lo colgó en el porche del jardín y lo llenó de granos y semillas. Era un bonito comedero que resultaba un espectáculo para ver a los pajaritos tan de cerca…
Pasadas un par de semanas eran ya decenas de pájaros los que se aprovechaban del suministro constante de comida gratuita y disponible sin esfuerzo. Los pájaros comenzaron a anidar bajo el porche, en la parra, junto a de la barbacoa, e incluso sobre la mesa…

 

“Lo que no pensó mi amigo fue en las consecuencias, me refiero a que en poco tiempo todo estuvo cubierto de excrementos”

 

Pero en lo que no pensó mi amigo fue en las consecuencias, me refiero a que en poco tiempo todo estuvo cubierto de excrementos… sobre las baldosas, sobre el porche, sobre las sillas, sobre la mesa… ¡repugnante!

 

“Además,  ocurrió algo que mi amigo no imaginaba pues algunos pájaros comenzaron a ser agresivos”

 

Entonces, ocurrió algo que no imaginaba pues algunos pájaros comenzaron a ser agresivos. Se lanzaban sobre mi amigo y su familia, e intentaban picotearles a pesar de ser quienes les alimentaba. Eran ruidosos y cada vez más exigentes. Se apalancaban sobre el comedero piando y trinando a todas horas, noche y día, incesantemente exigiendo se lea rellenara el comedero pues era a lo que se lea había acostumbrado.
Pasado un tiempo, las noches tranquilas de barbacoa y charla bajo el porche eran solo un vago recuerdo. La familia ya no podía sentarse en su propio porche con familiares y amigos. Finalmente mi amigo tomó la mejor decisión…decidió quitar aquel bonito comedero…

 

La consecuencia fue inmediata. En un par de días los pájaros desaparecieron. La familia hizo limpieza a fondo, puso todo en orden, tras eliminar en primer lugar los nidos del porche. Muy pronto, el jardín volvió a ser aquello que siempre había sido: un lugar familiar, tranquilo y sereno, sin ningún alborotador reclamando “el derecho a comida gratis”.

 

“Ahora, reflexionemos. Nosotros hemos obtenido con nuestro trabajo y con nuestros sacrificios un sistema con muchos derechos y ventajas sociales: sanidad pública gratuita, escuelas gratuitas…”

 

Ahora, reflexionemos. Nosotros hemos obtenido con nuestro trabajo y con nuestros sacrificios un sistema con muchos derechos y ventajas sociales: sanidad pública gratuita, escuelas gratuitas, facilidades económicas para los menos favorecidos, viviendas populares a precios muy bajos; y permitimos a quien quiera que nazca aquí ser automáticamente ciudadano de nuestro país.

 

 

Luego llegaron los inmigrantes legales e ilegales a centenares de miles, a millones, que gozaron de las mismas ventajas que los autóctonos sin exigirles un respeto a nada, e incluso de preferencia muchas veces.

 

 

Para costear todos esos nuevos gastos nosotros debemos pagar mayores impuestos. Las viviendas populares son ocupadas por la fuerza y nadie paga su alquiler. Si tenéis que ir a un servicio de urgencias de hospital, deberéis esperar horas para ser visitados porque dichos servicios están invadidos por extra comunitarios. Vuestro hijo en la escuela de párvulos podrá tener problemas a la hora de comer porque el comedor estará condicionado por absurdas imposiciones pseudoreligiosas en los menús. Se eliminarán todos los crucifijos y no se celebrará la Navidad para “no herir la sensibilidad” de los extranjeros, sin ningún respeto por la nuestra, que es la sensibilidad de los dueños de la casa.

 

 

La criminalidad crece, y la que se ceba contra la gente débil y común (nosotros) en un 75% de los casos es obra del 10% de la población (los extranjeros). Y mientras, las cárceles están tan llenas que los delincuentes, con la inestimable ayuda de una justicia perezosa e ineficaz, son puestos en circulación casi enseguida, por lo que comienzan de nuevo a robos y delinquir. Y si se busca la forma de frenar esta calamidad, he aquí que se alzan las voces de protesta de muchos IMBÉCILES, que gritan contra la violación de los derechos civiles, pero de los “otros”, porque nuestros derechos les importan un bledo a esos mismos…

 

 

Y ahora nos quieren poner la jubilación a los 70 y bajar las ayudas a los pensionistas. Veamos el ejemplo de Suecia al borde de la revuelta civil y donde la ley islámica domina cada vez más barrios de Estocolmo. En mi opinión ha llegado el momento de eliminar el comedero de pájaros y hacer limpieza a fondo.

 

 

Por todo lo expuesto si estás de acuerdo, te invito a difundir esta parábola.

 

 

… Si no lo haces… ¡¡¡CONTINUARÁS LIMPIANDO MIERDA…!!!

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

3 comentarios sobre “Te invito a difundir esta parábola del comedero para los pájaros. O continuaremos limpiando mierda

  • Wolfson
    el 3 julio 2017 a las 13:14
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    Magnífica la parábola, que no por conocida deja de ser de actualidad.

    Respuesta
  • el 3 julio 2017 a las 13:16
    Permalink

    D. José Crespo. Me agradaría contactar con UD. puede enviar una nota o teléfono al apartado de correos 20025 Madrid 28080 sin más. A. Guillén. Gracias

    Respuesta
  • Maria
    el 4 julio 2017 a las 4:01
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    Genial artículo y de total sentido común . Es lo que está pasando ya en la realidad y vendrán muchos problemas más . El asunto tiene muchísimo problema , efectos colaterales de una grandísima importancia.

    Respuesta

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