Niños y niñas, ciudadanos y ciudadanas.., y la estupidez desafinada de nuestros políticos con la falsa corrección

la estupidez desafinada contra el español de nuestros estúpìdos y progres políticos
la estupidez desafinada contra el español de nuestros estúpìdos y progres políticos con el lenguaje inclusivo

 

Desde hace unos años, la Real Academia Española (RAE) viene advirtiendo y corrigiendo el uso indebido del lenguaje inclusivo y subvencionado con el que ciertas palabras intentan marcar la diferencia en los sexos y que son con asiduidad mal empleadas, como es el caso de “Todos y todas, ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas”, entre otras.

 

“La RAE ha explicado que este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico”

 

La RAE ha explicado que este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.

 

 

La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.

 

 

El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, ‘los alumnos’ es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones, explica la Real Academia Española.

 

 

Y qué decir de la polémica alrededor de la terminación “ente” pues debemos recordar que en español existen los participios activos como derivados de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar, es atacante (el que ataca); el de salir, es saliente (el o la que sale); el de cantar, es cantante (el o la cantante) ; el de existir, existente (el o la que existe). Y si nos planteamos la pregunta clave… ¿Cuál es el participio activo del verbo ser?, pues el participio activo del verbo ser, es “el ente”, el que es, NO LA ENTA.

 

 

Ente como acabamos de afirmar es: EL o La que es, independientemente de su género, lo que quiere significar que tiene entidad. Razón por la que cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer una acción que expresa el verbo, se le agrega al final “-ente”. Por lo tanto, a la persona que preside se le dice presidente, no presidenta, independientemente del género /sexo que esa persona tenga. También se dice capilla ardiente, no ardienta ni ardiento; se dice estudiante, no estudianta ni estudianto; se dice paciente, no pacienta ni paciento; se dice dirigente y no dirigenta ni dirigento.

 

 

Lamentablemente, nuestros políticos, no todos a Dios gracias, y muchos periodistas, no sólo hacen un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por la supina ignorancia que demuestran sobre la gramática de la lengua española. Creo que es interesante que nos pasemos y ampliemos esta meditación para no dejarnos levar por esta estúpida corriente y antieconómica en el empleo de nuestro verbo con la humilde aspiración, con cierta esperanza, de que les llegue por redes a esa manada de ignorantes, que no ignorantas ni ignorantos. Ustedes se imaginan que se dijera, por pura y ridícula reivindicación del género: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el electricisto, el pianisto, el turisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el telefonisto, el gasisto, el trompestisto, el techisto, el maquinisto, el maquinisto, el oculisto, el malabaristo, el equilibristo, el contratisto, el policío del esquino y, sobre todos, ¡el machisto!.

 

 

¿A que resulta ridículo?, pues qué hartura tener que escuchar los aburridos discursos alargados innecesariamente por estos burros crecidos. Hay que tener exquisito cuidado pues no se puede generalizar… no es lo mismo el femenino coña (guasa, broma, cachondeo ) que su masculino…. No es lo mismo estar de coña que estar de coño. ¿A dónde iríamos a parar si generalizamos?. ¿A la quinta coña o al quinto X? En cambio uno que sí está muy bien y que sí podemos aceptarlo … actualmente, en vez de decir: “esa persona ejerce o es UN CARGO PÚBLICO” , Se podría decir, casi con toda seguridad y sin temor a equivocarnos: “esa persona es UNA CARGA PÚBLICA”. Debemos y deben leer pues quien no lo haga es casi seguro que se ABURRA.

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

Un comentario sobre “Niños y niñas, ciudadanos y ciudadanas.., y la estupidez desafinada de nuestros políticos con la falsa corrección

  • el 8 julio 2017 a las 13:27
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    Es una de las mamarrachadas mas grandes q oigo cuando se ponen a hablar los chupiguays progres

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