¡Danzad, danzad, malditos terroristas! ¡Nosotros nunca olvidaremos!

The shot in the nape El tiro en la nuca
The shot in the nape. El tiro en la nuca. Obra realiza por M.L. Acosta en 2002 perteneciente a sus pinturas de critica social. Danzad malditos terroristas, que los españoles no olvidaremos nunca

 

“Os hablo de los muertos, de las víctimas; de nuestros mártires que no pudieron defenderse, que no pudieron reivindicar nada, que no pudieron gritar ¡Viva España!, a pesar de morir sólo por su condición de español”

 

¿Os acordáis de Ellos?… ¿No?. Danzad, danzad, malditos terroristas. A ver: tocad el cañón de vuestras pistolas, que aún están calientes, palpad las muecas de sus cachas. Que os hablo de los muertos, de las víctimas; de nuestros mártires que no pudieron defenderse, que no pudieron reivindicar nada, que no pudieron gritar ¡Viva España!, a pesar de morir sólo por su condición de español. ¿Os acordáis de ellos? ¿No? Pues cientos, miles de padres sin hijos, de hijos sin padres, de viudas, de mutilados, de vejados, de españoles con el corazón de luto, os han refrescado la memoria mil veces. Desde las plazas, desde las calles convertidas en epicentro de una voz atronadora te han gritado: NO. No treguas, no en mi nombre, no condiciones, no amenazas, no pistolas con balas en la recamara, no magnánimas traiciones. No.

 

¿No os acordáis?… ¿No?, sí hombre, sí, matasteis a hombres, mujeres y niños con la pasividad y sangre fría de un psicópata. Sin remordimientos, sin escrúpulos; sin darles la oportunidad de miraros a la cara y llevarse al cielo el recuerdo de su verdugo. Vuestras parabellums, vuestras bombas, al aullido, –más que grito– de ¡gora euskadi askatuta!, vomitaron muerte y traición, escupieron cobardía y vileza; abominables celadas que, muy a vuestro pesar, encontraron heroicidad y abnegación en esas vidas sesgada, mutiladas. Y orgullo, un inmenso orgullo y una triste impotencia en todos nosotros. Más, vengativo consuelo: vosotros jamás sentiréis nada parecido, porque no encontraréis un hombre español capaz de dar un tiro en la nuca.

 

Este Gobierno, u otros venideros, como ya lo hicieran otros pretéritos, intentarán engañarnos, embaucarnos con fraudulentos apaños, con hipócritas compromisos. Todo es una monumental mentira. Nosotros lo sabemos de sobra y ellos también.

 

“…tocad el cañón de vuestras pistolas, malditos terroristas, que aún están calientes, palpad las muecas de sus cachas. Que os hablo de los muertos, de las víctimas; de nuestros mártires que no pudieron defenderse, que no pudieron reivindicar nada, que no pudieron gritar ¡Viva España!”

 

Y así viene a ocurrir, por ejemplo, que cuando los cobardes políticos, sueltan a los cobardes psicópatas, los cobardes patriotas los enaltecen, los agasajan, los encumbran, mueven la colita a su alrededor hasta que se les cae. Esto es así, a pesar de lo escrito, lo hablado, lo peleado, lo ganado y lo perdido. Es lo que buscan. Inexplicablemente, se sigue confiando la libertad de la nación, la vida y la hacienda, a asesinos capaces de descerrajar un tiro a traición, de poner bombas que matan a niños e inocentes. Pero, ¿Qué mente, medianamente civilizada, medianamente lógica, puede ver en esta gente, libertadores, héroes, luchadores? Quién es capaz de matar a traición, es capaz de cualquier traición.

 

Si piensas que los homenajes que te das; los agasajos que te propinas; las caricias en los lomos; o los oídos que te regalan, van a mitigar en algo tus noches de insomnios y remordimientos, vas listo. ¡¡Mamón!!

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

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