De la maldita imposibilidad de llamar en España a las cosas por su nombre: Podemos y el patio de Monipodio

 

muñeca flamenca sobre televisión
muñeca flamenca sobre televisión y el patio de Monipodio

 

La falsedad y el teatro de tercer orden se han adueñado de la sociología política española, en nuevo patio de Monipodio, en la que ya parece imposible llamar a las cosas por su nombre. Un carestía ética de la que los políticos en primer lugar, y los periodistas como viles segundones, tienen todas las papeletas del gran premio de la irresponsabilidad. Y quizás, sean la ideología o los bolsillos agradecidos las principales vendas que oscurecen el raciocinio, y hasta la sensatez, de aquellos que gastan todo su tiempo en proclamas desde los púlpitos mediáticos. Ahí están las cadenas privadas La Cuatro y la Sexta como ejemplos del nuevo paradigma entronizado en torno a Podemos y su indiscutible líder carismático Pablo Iglesias.

 

“La falsedad y el teatro de tercer orden se han adueñado de la sociología política española, en nuevo patio de Monipodio, en la que ya parece imposible llamar a las cosas por su nombre”

 

Así, descubro en el mentidero de mi barrio madrileño que Podemos arrasará en las próximas elecciones. A voz en grito, una auténtica mayoría de vecinos proclama y asegura que Pablo Iglesias es su ídolo, el único capaz y merecedor de su voto , el elegido para esa gloria que significará el fin de la corrupción y el mamoneo  facha imperante que nos lleva a los españoles hoy a tener que aguantar a los falsarios, fachosos y corruptos  Vicente del Bosque, Rajoy, Felipe González  y el mismísimo Rey de España Felipe VI.

 

No existe raciocinio ni tan siquiera principio de la incertidumbre. Es decir que para estos nuevos sentimientos de pasión de la contagiosa posverdad no hay que ni profundizar en los grandes conceptos como paz social, democracia, país o independentismo. Son ellos. Esta nueva mayoría social hasta ahora callada: Los querubines de la verdad  que claman que  los demás estamos equivocados y, por tanto, somos merecedores de la guillotina.

 

La bondad y la maldad descarnadas en el time sahre de las televisiones y los Top Hashtags de Twitter. La verdad revelada y sin fisuras. Y ahí están juntos y de la mano. La pequeña empresaria que embelesa con el glamour de sus perfectas minifaldas a la vecindad, el actor que ya ha conseguido trabajar en dos cortos subvencionados, los emigrantes rumanos y argentinos que ya tienen  doble nacionalidad, el portero del inmueble número tres que aguanta todas las mañanas a los fachosos propietarios y  hasta la ejecutiva del grupo PRISA o la funcionaria del ayuntamiento cansada de tanta mediocridad.

 

El clásico patio de Monipodio patrio, esa salita de estar de la opinión pública, auténtica metáfora  de la sociología española, que ha suplantado de su particular altar al perrito piloto que mueve la cabeza en cada curva del seiscientos por el dibujito de la cara del Pablo Iglesias en las papeletas electorales de Podemos. Y  menos mal que todavía coronan la televisión la bailaora de sevillanas con traje de faralaes y  la botella de tío Pepe adornada con una chaqueta de lana tricotada con perlé.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

3 comentarios sobre “De la maldita imposibilidad de llamar en España a las cosas por su nombre: Podemos y el patio de Monipodio

  • el 20 julio 2014 a las 20:25
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    Aunque repitiendome sigo llamando a la calma.
    Todavía hay tiempo para diferenciar sentimientos de pensamientos.
    También para que los políticos y movimientos políticos a estrenar además de contar panfletariamente a que dineros renuncian, ( que parece que dentro de lo público que les correspondiere por la legislación vigente es imposible para llevar un partido político adelante y a sus funcionarios) también cuenten de donde lo sacan entonces.
    Aquí de los posadas sus posaderas en algún sillón no hay ninguno al que no le convenga esta nueva y perversa creación de Podemos.
    Recibo correos de lo más selecto del franquismo, amigos míos por cierto, como tengo amigos de muy diferentes maneras de pensar, que dicen :

    ” PODEMOS CUMPLE” y refieren sus renuncias al dinero en salario de eurodiputados.
    Luego consideran esto un ” te ponemos con el culo al aire PSOE ”
    DIRECTAMENTE

    La derecha de España sabe como todos que cuenta con un electorado, la izquierda, el otro medio país está jodido con Podemos, que tampoco está mal si es para que espabilen los apoltronados sindicalistas y politicos en general de esta postura.
    Pero ojo, mucho ojo, porque apoltronado está todo aquel que a esta altura de los acontecimientos siga pensando en un ” Estado protector “.
    Cosa que personalmente lamento por tener que tirar a la basura el esfuerzo de las vidas de todo un siglo. Pero hay lo que hay.
    Porqué seguimos queriendo ver fuegos fatuos?

    En un cuarto de siglo como vecina de Madrid nunca había querido expresarme en ningún asunto político, por pensar como irreverente tal cosa no habiendo nacido aquí.

    En este y quizá puntual momento lo hago.

    Maria Ines Del Boca.
    Argentina emigrante a España.

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  • el 20 julio 2014 a las 20:37
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    Perdón por seguir aburriendo, pero olvidé decir que tengo más de una ciudadanía, pero no la de el Estado Español, ni mi hijo tampoco, nacido aquí, en territorio Español.
    Será porque amamos España y le damos o lo intentamos todo lo que tenemos,

    y España a nosotros.

    Quizá tengamos todos que entender la independencia.

    Respuesta
  • Maria Belèn.
    el 13 agosto 2017 a las 8:56
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    Gran artìculo, Manuel Artero, lleno de razòn y sentido común ante la aplastante evidencia de un maremagnum ideólogico, basado en la demagogia màs rampante, que nos puede pasar una factura impagable.

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