A sus dirigentes políticos, solo les falta, levantar la pata y mear el territorio

 han inoculado en lo más profundo de sus fanáticos sentimientos, el habla de sus tierras como idiosincrasia de su supremacía de raza y cultura.
Sus dirigentes han inoculado en lo más profundo de sus fanáticos sentimientos, el habla de sus tierras como idiosincrasia de su supremacía de raza y cultura.

 

“Sus dirigentes tienen a su merced a un pueblo, convencidos que son mejores no tanto en virtud de su lengua, como en la extirpación de sus vidas del castellano o español”

 

 

Amargo por retrogrado, pero desternillante por ridículo. Llevan toda la vida presumiendo delante de los castellanos de manejarse en un bilingüismo natural y espontáneo, alternando de uno a otro idioma con asombrosa facilidad; restregándote poseer un idioma más que tú, y ahora han inoculado en lo más profundo de sus fanáticos sentimientos, el habla de sus tierras como idiosincrasia de su supremacía de raza y cultura.

 
Ni a los políticos viejos de tirantes patrio, ni a los políticos nuevos de lengua bífida, les ha importado absolutamente nada. El gallinero ya está en sus manos, los gerifaltes, han logrado magistralmente su objetivo: tienen a su merced a un pueblo, convencidos que son mejores no tanto en virtud de su lengua, como en la extirpación de sus vidas del castellano o español. Y a partir de ahí no hay más sentimiento de nación más allá, que la afinidad lingüística. A sus dirigentes políticos, solo les falta, levantar la pata y mear el territorio.

 

 

 

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

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