Mi opinión sobre la decadencia políticamente incorrecta, la lobotomía social y el pensamiento laxo

Lobotomía
Lobotomía social y pensamiento laxo

 

A veces no sé si lo que reflexiono acerca de temas políticos, que además no me gusta basar en argumentos abstractos, sino en el sentir común o sentido común, sirven para algo o no. No sé si solo son una pataleta airada contra lo que yo creo, falso y erróneo, de otras actitudes y pensamientos.

 

 

Nunca podré llegar a entender cómo gente que vive la misma realidad y en el mismo país, que habitan muchos millones más, puede ser manipulada tan vilmente por otras personas, por supuesto mucho más inteligentes e informadas, que ellos y que pueden torcer a placer sus más íntimos sentimientos. No creo que se trate ni siquiera de educación, si no más bien de que los “manipulables” poseen mentes de pensamiento laxo. Mentalidad blanda lo llamo yo. Es como si carecieran de sangre en sus venas, que excitara sus neuronas, ante falsedades fácilmente comprobables con un pequeñísimo esfuerzo mental. Pero dado que carecen de esa fuerza, que desde luego debe ser inherente a todo ser humano, solo por serlo, no sé en que grupo zoológico deberían ser catalogados. Si pensamos en que una labor de educación, llamémosla dirigida, puede conseguir que un cuarenta y tantos de una población acabe creyendo en los postulados históricos falsos que les han enseñado frente a otro cuarenta y tantos que no ha podido ser manipulado, no es que la educación sea la manipuladora, si no que además tiene que existir un convencimiento familiar o de amistades que refuerce estos convencimientos y pensamiento laxo.

 

 

“¿Depende la configuración mental de los individuos de pensamiento laxo de los caracteres heredados, y puede esa laxitud usarse como arma política? Yo me inclino a pensar que sí”

 

 

Curiosamente el baremo está dividido casi por la mitad. Por eso si razonamos tranquilamente acerca de este asunto, resulta evidente que debe tener unas ciertas bases biológicas hereditarias. Es curioso comprobar cómo en muchas familias independentistas de Cataluña, lo son todos o casi todos. También puede comprobarse esto en las tendencia de las personas a ser de derechas o izquierdas en el sentido más amplio de la palabra, eliminando lógicamente los extremos de los que se puede deducir que son totalmente patológicos. ¿Es la configuración mental de los individuos más o menos laxa, dependiendo de caracteres heredados, y puede esa laxitud usarse como arma política? Yo me inclino a pensar que sí.

 

 

Pero aparte de estos condicionamientos humanos que pueden modificar el pensamiento más o menos racional, existe algo que nos hace realmente seres superiores al resto de animales y es el sentimiento la empatía, la capacidad de sentir los problemas de los demás y que está muchas veces sujeto a una sencilla base, el pensamiento de “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Si por manipulación convencemos a la gente menos inteligente de que algo que queremos inculcar es así y lo alienamos del pensamiento empático, haciéndoles creer que los que no opinan lo mismo son enemigos, tenemos formado el follón. Si encima los medios de comunicación y los políticos, al margen del cumplimiento que debe hacerse automáticamente de las leyes, que son garantía de la libertad del Estado de Derecho, dan opiniones melifluas o actúan con medias tintas por miedo a ser tildados de totalitarios, entonces habrá que dar todo lo que es la Cultura occidental y la democracia, por perdidas.

 

 

La culpa de que esto ocurra en la Europa fuerte que hemos conocido, solo la tendrán aparte de los menos dotados intelectualmente, todos y cada uno de los políticos que dirigen nuestros países, no sé si por incompetencia o por miedo a enfrentarse con la realidad. Tal vez el pensamiento laxo haya invadido las mentes de los que debieran guiar nuestro destino. Ya digo no sé si esto es una reflexión que valga la pena o no, pero es la mía.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

4 comentarios sobre “Mi opinión sobre la decadencia políticamente incorrecta, la lobotomía social y el pensamiento laxo

  • el 28 septiembre 2017 a las 11:23
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    Estupendos artículos, lúcida visión de la materia abordada. La Paseata es digna de los grandes rotativos de este nuestro país. Lo mismo digo de lo que el autor del Bosque de Euxido plantea. Grandes aportaciones, originales y magistralmente estructuradas y tratadas.

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  • Rodolfo Arévalo González
    el 28 septiembre 2017 a las 12:05
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    Muchísimas gracias Pancracio, por tus palabras, acerca de la Paseata. net de mi buen amigo Manuel Artero, que desde siempre ha tenido la amabilidad de confiar en que lo que yo escribo pueda resultar interesante a otros. Me costó entrar porque no tengo un caracter confiado respecto a lo que yo opine y escriba acerca de temas políticos y sociales. La verdad es que lo que pueda saber, se lo debo a la lectura de libros de ensayo y porque no decirlo a la extensa cultura de mi padre, que siempre fue mi gran maestro. Asi, que no sabes cúanto agradezco tus palabras tanto sobre mi escrito, como sobre la publicación diaria de lapaseata. net. En tú opinión sobre lo del diario de Artero coincido contigo al cien por cien y seguro que el mismo se siente muy honrrado, aunque pueda estar escondido por la “vergüenza torera” que suele tener, máxime cuando provienen de una persona de cuya maestría, profesionalidad y erudición nadie duda.

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  • Maria Belèn.
    el 29 septiembre 2017 a las 18:07
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    Excelente exposición de una situaciòn política y social tan surrealista como la actual. Lo de los políticos no es màs que la cobardìa ante la pèrdida del poder. Lo temen màs que el enfrentarse a sus verdaderos principios, a sus compromisos. Se van escondiendo, mientras se disfrazan con sus propias mentiras, y, al final, ya no se reconocen ellos mismos en el papel que se han asignado. No es que tengan miedo a otra cosa que no sea a su propia conciencia; algo de ella les debe quedar, digo yo.

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