Me quedo bastardos que odiáis España, con el retrato de vuestra alma podrida. Y esa queda en la memoria, indeleble, fija

Prefiero quedarme con el retrato de vuestra alma podrida. Y esa queda en la memoria, indeleble, fija
Prefiero quedarme con el retrato de vuestra alma podrida. Y esa queda en la memoria, indeleble, fija

 

 

Vosotros, catalanes sediciosos, no amáis Cataluña, odiáis España. Una vez más, ha quedado patente ayer, 1 de octubre de 2017, en el no por más exaltado menos ilegal referéndum.

 

 

Hay que ser bastardo para colaborar en una bufonada, en una astracanada, en una charlotá humillante para vuestras trasnochadas aspiraciones, indígnate para toda Cataluña y de vergüenza ajena para la España que aún queda en esas tierras.

 

 

“Prefiero quedarme bastardos que odiáis España, con el retrato de vuestra alma podrida. Y esa queda en la memoria, indeleble, fija”

 

Hoy, con la cabeza algo más fría, (aunque igual de hueca) mírense en las fotografías, en los reportajes. No os reconoceréis. Pero sí veréis, si os queda un poco de orgullo y algún sentido de decencia mental, a qué bajeza os han arrastrado vuestros políticos, a qué nivel de vileza habéis llegado para convertir un acto democrático en un repugnante y abyecto ejercicio a todas luces ilícito y carente de toda legitimidad moral y ética.

 

 

Habéis resumido en unas horas toda la animadversión que se han encargado de germinar en vuestras mentes durante estos cuarenta años, más el pestilente poso que ha dejado la encanallada demagogia de tiempos pretéritos.

 

 

Habéis, como de costumbre, apelado a vuestros derechos sin importaros machacar el de los demás.
Habéis seguido, a pie juntilla, los eslóganes dictados por la curia política. Ciegos, sin meditar, sin dudar. ¡¡Claro, para eso se crean, para evitar al vulgo pensar!!

 

 

Habéis, sobre todo, olvidado la hombría, la gallardía, el honor… Bajando miserablemente al degradante, ruin y malvado instinto de poner a vuestros hijos como escudos ante una posible agresión. ¡¡Asquerosos Cobardes!!

 

 

No amigo, en esta timba tenemos una regla inquebrantable entre caballeros. Podéis intentar romperla, incumplirla, levantaros de la mesa cuando creéis que vais ganando. Es prerrogativa de los cuatreros, de los forajidos.

 

 

No pongo fotos de vuestro comportamiento, son miles. Prefiero quedarme con el retrato de vuestra alma podrida. Y esa queda en la memoria, indeleble, fija.

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

2 comentarios sobre “Me quedo bastardos que odiáis España, con el retrato de vuestra alma podrida. Y esa queda en la memoria, indeleble, fija

  • el 4 octubre 2017 a las 2:02
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    Es el texto más repulsivo que he leido en mucho tiempo. Mientras lo leía no podía dejar de pensar en que se trataba de una macabra broma. ¿Tienes un problema audiovisual grave? Has visto algún tipo de comportamiento en la gente que fue a votar que incitara a ser golpeados de la manera en que lo fueron? Simplemente por querer expresar su voto? No me explayaré más ya que intuyo que posees una almendra demasiado cuadrada para entender el sentimiento de una población ante la indiferencia de la que se supone que es su patria. ¡Ah! Y soy catalán, no quiero la independencia, pero entiendo perfectamente el sentimiento de mi comunidad.

    Respuesta
  • curropeo
    el 4 octubre 2017 a las 21:26
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    Barksdale, buen intento, peeeeeeeero NO CUELA

    Respuesta

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