Para independencias, la de mi amigo Luis y no la sainetada delictiva de Cocomocho

 En la foto el Hotel Astoria.
En la foto el Hotel Astoria. Para independencias la demi amigo Luis

 

 

“Esta sainetada delictiva de Cocomocho y demás fauna cacalufa me ha recordado a mi amigo Luis. Y para independencias, la suya”

 

 

 

Esta sainetada delictiva de Cocomocho y demás fauna cacalufa me ha recordado a mi amigo Luis. Solo que mi amigo tiene infinitamente más gracia. Es un bandarra genial con el que he compartido juergas, festivales, declaraciones ante la policía franquista por gamberradas varias…y muchas sensaciones más. Un tío de fiar y amigo de sus amigos. Y para independencias, la suya.

 

 

 

Somos íntimos desde el colegio. A los doce años. Al contrario que yo, él era el menor de todos los hermanos. Concretamente seis varones y una mujer. Luis era un rebelde inconformista. Una mosca cojonera que llevaba de calle a sus progenitores con sus reclamaciones y quejas. Que si quiero más dinero de mi paga semanal como mis hermanos.., que si quiero salir al futbolín hasta la noche como mis hermanos.., que si quiero una raqueta de tenis como mis hermanos (en su puta vida ha jugado al tenis).., que si quiero tener novia como mi hermano mayor (se pensaba que las vendían en el Corte Inglés, sección tabacos). Como no le hacían ni puto caso…un día planteó la disyuntiva o amenaza con el temita de las independencias.

 

 

 

“Pues o me quedo en casa una semana en la cama como mi hermano Santi por la gripe…o me voy de esta casa de una vez!!”

 

 

 

Sus padres y hermanos le dijeron que “adelante”, que se fuera. Y uno de sus hermanos le dijo la frase maldita..”No hay pelotas, nano!”. Luis, todo digno se fue a su cuarto..cogió una bolsa…hizo la maleta..y muy digno salió hacia la puerta. Sus padres y hermanos, descojonados de risa, le “hicieron el pasillo” mientras le aplaudían con vítores y todos. El muy digno (cuando me lo contó su padre yo me meaba de risa) iba saludando como Franco en el descapotable a izquierda y derecha. Y cogió las escaleras para irse a la calle.

 

 

 

Su madre avisó al conserje de la finca para que no le dejara salir…pero este estaba haciendo su trabajo por las escaleras y no pudo recoger el aviso. Luis estaba en la calle. Sus padres no se preocuparon en absoluto. Era otra época, había seguridad y conocían perfectamente a su vástago pequeño.

 

 

Al cabo de una hora sonó el teléfono. Se puso su padre. Era “Luisito” que le decía..

 

 

– “HOLA PAPÁ…OYE, SOY LUISITO…QUE ESTOY EN EL ASTORIA (el mejor hotel de Valencia aquellos años) Y ME DICE UN SEÑOR DE UNIFORME QUE NO HAY HABITACIONES…¿¿QUE HAGO??”

 

 

Mi amigo Luis tenía y tiene solera y genialidad por un tubo. Esa es la diferencia. En la foto el Hotel Astoria.

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Javer Gotor Llovera

Javer Gotor Llovera

Licenciado en derecho y de forma milagrosa por la Universidad de Valencia. Doctor en derecho matrimonial canónico por la Universidad Pontificia Sto. Tommaso d´Aquino de Roma. Abogado experto en divorcios a cuyas clases y formas de hacerlo he dedicado toda mi vida profesional y personal. Apasionado del matrimonio entre hombre y mujer. Cofundador de la Palmaria Primigenia junto a Curro de Utrilla, Rey Viñas y UTECO en el 2.008. Fundador de la comunidad “Los bufones del Cachondo Creador.”

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