Santa Teresa y por qué me cautivó la historia militar de España

Escudo del regimiento.
Escudo del regimiento de Infantería de Guadalajara 20, apodado con el sobrenombre de Tercio de los Tigres

 

 

“Como distinción en el sitio de Melazzo aquel 15 de octubre de 1718, en cuya memoria votó la oficialidad una misa anual el día de Santa Teresa, voto perpetuo que quedó simbolizado en el anillo que pende de la boca del escudo del Regimiento”

 

 

Hace muchos años siendo un joven teniente de Infantería me encontraba tras recibir mi empleo de teniente de manos de S.M. el Rey, en la antesala del despacho del coronel en mi primer destino.
Junto a la puerta un mapamundi sembrado de banderitas españolas recordaban los lugares donde había combatido y regado con su sangre el regimiento. Allí leí por primera vez la palabra Pensacola donde mi regimiento, el Guadalajara nº 20, a la órdenes de Bernardo de Gálvez, junto con otras unidades militares derrotaron y desalojaron al general Campbell.
Aquella imagen y la del austero despacho de mi coronel amueblado con unos oscuros y barrocos muebles castellanos que incluían una cama abatible, junto con las palabras que me dedicó serían el fuego que avivara el amor por la historia que traía aprendido de casa y que en la AGM se había encargado de ampliar el entonces capitán Hernández Pardo, responsable del museo de la Academia General Militar.

 

 

Regimiento de Infantería Guadalajara Nº 20
Regimiento de Infantería Guadalajara Nº 20

 

 

 

Mi regimiento celebraba dos fiestas grandes anualmente, por un lado y evidentemente el día de la Patrona, la Inmaculada Concepción, Patrona de la Infantería Española tras la victoria de Empel en los Países Bajos Españoles. En la memoria de los católicos neerlandeses quedó grabado aquel suceso que dio lugar a la victoria y salvación de los españoles del ejército del Rey y que nombraron como “Het Wonder van Empel”, “el milagro de Empel”. Inmaculada Concepción que también hoy en día es patrona de España, y de los Estados Unidos de América.

 

 

 

Pero había otra fiesta grande en la que se invitaba a todos los miembros del Cuerpo de Intendencia de la plaza, en cumplimiento de una lejana promesa hecha por el coronel y oficiales del regimiento y es lo que quiero recordar hoy.

 

 

Uniformes del regimiento de Infantería de Guadalajara.
Uniformes del regimiento de Infantería de Guadalajara.

 

 

Tras la victoria en el sitio de Messina, el marqués de Lede acudió a socorrer a la fuerza española que sitiaba la vecina plaza de Melazzo desde el mes de julio, cuya guarnición estaba al mando del general Caraffa. El 13 de octubre los imperiales recibieron como refuerzo numerosas tropas austríacas y el día 15 de octubre se produjo una salida en fuerza de los imperiales con objeto de batir al ejército sitiador español antes de la llegada del grueso de las tropas al mando del marqués de Lede.
La fuerza imperial estaba compuesta de 18 batallones de Infantería austríacos, 1 batallón de Infantería piamontés y el regimiento austríaco de Dragones de Tixch. Los españoles contaban con 14 batallones de Infantería, 2 regimientos de Caballería (Farnesio y Salamanca) y 2 regimientos de Dragones (Batavia y Lusitania). La Artillería española estaba al mando de reputados oficiales como Juan Bernet y Guillermo Benque, auxiliados por otros varios entre los que se encontraba Juan de Perichegui.
Por su comportamiento, el Regimiento de Dragones de Lusitania recibió su primera recompensa: el derecho a usar mantillas amarillas en sus caballos.
Por su parte, el Regimiento de Infantería de Guadalajara fue autorizado a llevar en sus carteras de la casaca nueve botones, en recuerdo de haber rechazado durante la acción a otros tantos batallones enemigos y en la bordura del escudo de armas del regimiento aparecen esos nueve botones que recuerdan el privilegio, como distinción en el sitio de Melazzo aquel 15 de octubre de 1718, en cuya memoria votó la oficialidad una misa anual el día de Santa Teresa, voto perpetuo que quedó simbolizado en el anillo que pende de la boca del escudo.
Aquel día de 1718 estando rodeados y sin salida lo único que esperaba el enemigo era una rendición incondicional y último que se imaginaba el enemigo era un contraataque frente a un muy superior enemigo en número pues los españoles estaban rodeados por nueve batallones. Desde 1710 el regimiento contaba con un solo batallón y en 1715 sería reforzado con un segundo.

 

 

Granadero del regimiento de Infanteria de Guadalajara, Tercio de los Tigres.
Granadero del regimiento de Infanteria de Guadalajara, Tercio de los Tigres.

 

 

“Y de aquí las misas perpetuas a Santa Teresa por el Regimiento de Infantería de Guadalajara 20, apodado con el sobrenombre de Tercio de los Tigres”

 

 

Los oficiales acordaron encomendarse a Santa Teresa y tras escuchar misa antes del amanecer, rompieron en brutal contraataque al alba derrotando al muy superior enemigo.
Y de aquí las misas perpetuas a Santa Teresa por el Regimiento de Infantería de Guadalajara 20, apodado con el sobrenombre de Tercio de los Tigres expresado por Don Juan José de Austria a Don Rodrigo de Mojica en el asalto al baluarte del Carmen en Évora en 1663.

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

2 comentarios sobre “Santa Teresa y por qué me cautivó la historia militar de España

  • Maria Belén
    el 15 octubre 2017 a las 19:13
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    Maravillosa historia. Es muy de agradecer esta interesante lección de historia, una vez más.

    Respuesta

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