Democraticemos la democracia. Análisis de la partitocracia que sufrimos con dos puyas directas

La partitocracia se retroalimenta a sí misma porque es parte del problema y no de la solución
La partitocracia se retroalimenta a sí misma porque es parte del problema y no de la solución

 

“En nuestra Partitocracia , un político dedica más del 80 % de su tiempo para “salir en la foto” y “pillar cargo”

 

Tal como están las cosas en esta partitocracia que sufrimos en España, el ciudadano no tiene medios exigir nada a ningún gobernante o partido.

Charlando de política con una persona muy allegada, -que fue Teniente de Alcalde en la oposición durante la administración de José Luis Lassaletta en Alicante -, mi apasionamiento me llevó a acorralarle –obviamente, sin mala intención-, hasta el punto en que me contestó: “¿Y qué crees que puedes hacer tú para solucionar los problemas de España?” y seguidamente, continuó: “Ya te lo dijo tu padre cuando vivía: si quieres solucionar algo, tienes que hacerlo desde dentro”.

“Desde dentro”, pensé. Entonces recordé el motivo por el que abandoné la carrera de Derecho –para decepción de mi padre-, y por qué me negué rotundamente a participar en política.

En nuestro sistema partitocrático, -que no democrático
En nuestro sistema partitocrático, -que no democrático, un político dedica más del 80 % de su tiempo para “salir en la foto” y “pillar cargo”.

En nuestro sistema partitocrático, -que no democrático-, un político dedica más del 80 % de su tiempo para “salir en la foto” y “pillar cargo” desgastándose en constantes refriegas de “fuego amigo” y el resto del tiempo, si quiere o puede, lo dedica al ciudadano que le votó.

 “¡Si ni siquiera podemos elegir directamente a nuestro presidente de gobierno y ni tenemos listas abiertas!”

A menos que ocurra un milagro en este país y devolvamos la “Cracia”-gobierno- al “Demos”-pueblo-, arrebatándosela a los partidos, va a ser que no se pueden solucionar los problemas desde dentro. ¡Si ni siquiera podemos elegir directamente a nuestro presidente de gobierno y ni tenemos listas abiertas!

A las constantes afirmaciones de que “Debemos ser serios y firmes ante los abusos de la clase política” o “Debemos exigir firmeza a nuestros representantes“ -y obviedades similares-, me pregunto yo:

¿Quiénes debemos ser firmes? Y si averiguamos que debemos ser los españolitos de a pie. ¿Cómo podemos exigir firmeza a nuestros representantes? CON NUESTRO SISTEMA ELECTORAL, DE NINGUNA MANERA.

La partitocracia se retroalimenta a sí misma porque es parte del problema y no de la solución: los gobernantes crean problemas y luego proponen soluciones que aumentan su poder, y que no van en beneficio de los ciudadanos (puya directa al Sr. Montoro).

El problema no se puede solucionar desde la propuesta del
El problema no se puede solucionar desde la propuesta del “voto responsable”.

“El problema de la partitocracia no se puede solucionar desde la propuesta del “voto responsable”, pues los partidos caen en la deriva del poder arbitrario necesario para sobrevivir como partidos”

El problema no se puede solucionar desde la propuesta del “voto responsable”, pues por muchas promesas que nos hagan los partidos, -incluso los más decentes, todos caen en la deriva del poder arbitrario necesario para sobrevivir como partidos; y volvemos a empezar: el 80 % del tiempo de un político lo dedica para posicionarse dentro de su propio partido, y el resto del tiempo, lo dedica al ciudadano. A eso, aplicando la «perversión del lenguaje», se le llama “sensibilidades”. Pero “las sensibilidades”, no son otra cosa que luchas internas a muerte en el seno de los partidos (puya directa a Pablo Iglesias).

Claro, que siempre nos podrán decir los perroflautas de cualquier color o desde los medios de comunicación sectarios o seguidistas, que hagamos una iniciativa popular para que “nuestras exigencias” se conviertan en una Proposición De Ley (que no es lo mismo que un Proyecto De Ley), aunque eso sea un proceso tan farragoso como inservible.

Para empezar, la Constitución prevé la iniciativa popular en su artículo 87.3 y siguientes, pero se requieren un mínimo de 500.000 firmas acreditadas de ciudadanos.

Para continuar, una vez recogidas las firmas, el proceso se inicia mediante la presentación de la documentación en la Mesa del Congreso de los Diputados que la examina y que debe pronunciarse plazo de 15 días sobre su admisibilidad.

Incluso desde la modificación de la ley en el 2006, se permiten las firmas electrónicas, a través del DNIe, mediante un lector de tarjetas inteligentes, nadie ha promovido ni dado publicidad mediática a este método, ya que más del 90% de los españoles, desconoce su existencia.

No obstante, a pesar del empedrado camino para llegar a que fuese aceptada una iniciativa popular ante la Mesa del Congreso, ¿Cuantas iniciativas populares han sido admitidas a trámite y aprobadas?

Lo cierto es que sólo 2 de las 94 iniciativas legislativas populares presentadas desde 1983 se han convertido en ley, y ninguna de ellas, han afectado a nada realmente importante para la mejora de nuestra “Democracia” y mucho menos, que haya supuesto un detrimento de las prebendas de los partidos, del poder legislativo, del poder ejecutivo o del poder judicial, a favor de la ciudadanía.

Las dos únicas que se han convertido en ley son, una relativa a la regulación de la tauromaquia como patrimonio cultural, y otra, sobre la reclamación de deudas en comunidades de propietarios. Fabuloso.

 voto responsable
Por tanto, afirmar que “si quieres solucionar algo, tienes que hacerlo desde dentro”, es, hoy por hoy en España, una utopía

“Por tanto, afirmar que “si quieres solucionar algo, tienes que hacerlo desde dentro”, es, hoy por hoy en España, una utopía”

Por tanto, afirmar que “si quieres solucionar algo, tienes que hacerlo desde dentro”, es, hoy por hoy en España, una utopía. Y volvemos al recontra manido argumento de “hay que usar el voto útil”. Quizá sea el momento de mojarme y manifestar públicamente cual podría ser el partido menos malo.

Obviamente, no pueden ser los partidos marcados por la corrupción como el PP de Rajoy, ni el PSOE de Sánchez ni las variantes de los diferentes Podemos de Pablo Iglesias y sus “marcas blancas”. Tampoco podemos votar a partidos independentistas o anti constitucionalistas. Y no podemos hacer que vuelva el UPyD de Rosa Diéz.

Por descarte y como el voto es secreto, yo consideraría la alternativa realista de un partido cuyo logo es de color naranja, pero solo porque no queda nada más parecido a lo menos malo que pueda sacar más de un 5% de votos válidos emitidos, tan como marca nuestra encorsetada y decimonónica Ley de Hont.

CONCLUSIÓN:

A menos que nos volvieran el cerebro completamente del revés y optásemos por la “Democracia Directa” -que se practica en Suiza y menormente, en otros países-, o que volvamos a los tiempos de Pericles en la antigua Grecia en la que se practicaba la “Demarquía” (o gobierno por sorteo), EL CIUDADANO NO TIENE MEDIOS PARA EXIGIR NADA A NINGÚN GOBERNANTE O PARTIDO.

 

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Jose Ignacio Diaz Tejedo

Jose Ignacio Diaz Tejedo

No viajé a las estrellas como soñaba de adolescente, pero he dado la vuelta a medio mundo alentado por una pasión inagotable por el conocimiento de mis semejantes. He leído unos 9.000 libros, pero cuanto más aprendo, más preguntas me planteo. He vivido mi propia tragedia y convivo con ella como una compañera leal: siempre me enseña algo. Creo que los únicos errores son aquellos de los cuales no se aprende. Soy curioso y renacentista por naturaleza, por tanto, aprendiz de todo y maestro de nada. Mi educación académica no me ha servido para dar soluciones a los problemas reales y solo me queda alzar mi voz publicando lo que mi cabeza y mi corazón me dictan. Pero jamás tendré oficio, porque hacen falta muchos años de trabajo para ser un contador de historias. Así que, no esperéis mucho de mi.

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