De la Constitución a la Destrucción, por J.M. Novoa desde todos Los Madriles que forman el mosaico de Madrid

zado solemne de la bandera de España en la Plaza de Colón de Madrid
Izado solemne de la bandera de España en la Plaza de Colón de Madrid en el día de la Constitución

“Vuela la bandera en Madrid ante el perfil escéptico de Colón y la mirada neta de Blas de Lezo en esta mañana de fiesta en rojo, día de la Constitución, puente prenavideño de luna llena

 

 

 

Vuela la bandera en Madrid ante el perfil escéptico de Colón y la mirada neta de Blas de Lezo en esta mañana de fiesta en rojo, puente prenavideño de luna llena. Vuela la bandera ante la firmeza de prohombres oficialísimos que visten de domingo y esconden la mirada a nuestro héroes ante un sol existencialista. La bandera sube, pendón laico del pueblo, y abre su vacío el templo parlamentario a entusiastas y curiosos, recibidos por presidentes que, cual pastores anglos, saludan a niños posando con sonrisas de cartel.

Es el día de la Constitución, nombre precioso que se atraganta en convivencias sin marco pero marcadas, títulos octavos, derechos-sin-deberes diseñados por padres-padrastros a costa de una patria sacrificada.

Cumple 39 tacos el invento y ya agoniza bajo su féretro articulado, descomponiéndose putrefacta de vergüenza a cada minuto entre líneas ignoradas de “derechos a la vida”, “igualdad entre los españoles”, “lengua oficial”, “solidaridad entre las tierras de España”… siguiendo, burla, burlando hacia un cuplé triste quebrado en usada partitura de “relecturas varias”.  Así la dejaron, tan abierta como estéril entre tantas violaciones para abandonarla, niña triste, entre cloacas del estado sin saber quién era y lo que habían hecho con ella.

 

Cumpleaños mortal que comenzó antes, por cierto, apenas unas horas aprovechando el desconcierto de luces laicas de neón que iluminan solsticios, con dos hechos que inauguran un puente con vocación de túnel: el enésimo expolio de Castilla al robar nada menos que la memoria custodiada en su corazón salmantino con nocturnidad y complicidad, y por otro lado – del corazón a la nuca –  el retorno a casa por estas fiestas de los depredadores de españoles por vía terrorista.

Ambos casos vienen a ser lo mismo y definen, por si mismos, en que han quedado 39 años de farsa y qué se celebra hoy: resetear la memoria destruyendo pruebas.

“En fin, así como el Estado ha secuestrado al Pueblo, la Constitución ha terminado secuestrando a España”

 

Esta parte de la fiesta, tan disimulada, no la verán en el programa oficial, silenciado por los sumos tecnócratas de la cosa que van a recogerse pronto con la borrachera de champanes falsos.

Pero yo lo veo todo, vaya, y no convienen engañarse y saber que hoy es el cumple de una derrota, de la triste confirmación de la gran farsa en la que hemos vivido toda nuestra vida adulta. Fiesta que, tampoco nos engañemos, ya se acaba, en esta celebración tan triste porque, adivino, en 2018 ya nada será igual. Nos espera un año de inflexión con una sinfonía en dos movimientos… in crescendo.

 En fin, así como el Estado ha secuestrado al Pueblo, la Constitución ha terminado secuestrando a España y ambos, Estado y Constitución han amparado a una élite corrupta que, como todas las familias de poder – vean Los Soprano –  se autodestruye ante la mirada pánfila de un poblachón confiado y tontuelo que ha matado a los individuos libres que lo componen.

Es la triste y eternoretornista historia de las dos Españas, que deambulan como fantasmas con diferentes sábanas. Hoy toca ver a la oficial y la real.

Conviene que los primeros sepan, y recuerden, que en esta tierra no habrá fiesta alguna sin procesión de sus santos ni permanente respeto a sus mártires.

Yo no olvido.

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Juan Miguel Novoa

Juan Miguel Novoa

Economista de profesión, escritor por vocación, filósofo por supervivencia y fotógrafo por amor. Alma cosmopolita y patriota perteneciente a la sacra cofradía de los letraheridos. En suma, un vividor católico y español al que, entre el tinto de Toro, la Patria y la Cruz le hacen agudizar la vista para vivir con gozo este valle de lágrimas

4 comentarios sobre “De la Constitución a la Destrucción, por J.M. Novoa desde todos Los Madriles que forman el mosaico de Madrid

  • Wolfson
    el 6 diciembre 2017 a las 10:26
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    Bienvenido al club de los que venimos denunciando el secuestro de la soberanía.

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  • Javier Gotor Llovera
    el 6 diciembre 2017 a las 14:41
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    Tan bello como cierto. Genial Novoa!!

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  • Maria Belèn.
    el 6 diciembre 2017 a las 21:38
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    Hoy voy de nota discordante, Novoa. No siento yo que la Constituciòn haya secuestrado a España. Yo no me siento víctima de una Constitución que nos ha permitido abrirnos a un perìodo de convivencia en paz y cierta armonìa, . Pero sì me siento secuestrada, al igual que intuyo se siente España, por la deslealtad y falta de compromiso de los gañanes que la han violado decenas de veces, como bien dices. Que el Tribunal Constitucional ha hecho de Celestina, sin el menor pudor. Y que, los que gritaron aquello de Mostesquieu ha muerto, no lo hicieron en balde. Y que, los que aún se empeñan en ganar una guerra que perdieron, no se resignan aún a costa de hacer con España lo mismo que pretendió hacer el rey Salomòn con aquel niño, que sí tuvo la suerte de tener una verdadera MADRE. España es cainita, como bien sabemos, y no tiene quien la defienda porque somos……..como somos. Y los distintos gobiernos salen de este mismo pueblo, adicto a la autodestrucción.

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  • el 7 diciembre 2017 a las 18:24
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    Estuoenda reflexion la tuya Novoa.Yo que soy de naturaleza pesimista pienso en parte como Belen.Algo bueno nos ha aportado en estos años esta “chica tan vapuleada” por unos y otros, a conveniencia.Cierto es que necesita retoques aunque no en la direccion que los mas ansiosos desean.

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