La historia olvidada de nuestros héroes en el Descubrimiento: Fray García de San Francisco, Ciudad Juárez y los indios mansos y piros

Ciudad Juárez La Conquista de los Indios Mansos
Ciudad Juárez La Conquista de los Indios Mansos

“La primera relación en que se citan a los mansos proviene de la expedición española de explorador Antonio de Espejo, de enero de 1583, relatada por su capitán Diego Pérez de Luxán”

Los mansos fueron un pueblo indígena que vivió desde el norte del Río Bravo hasta cerca de Las Cruces en Nuevo México, desde el siglo XV, y fueron uno de los grupos que se asentaron en la futura Misión de Guadalupe, en lo que hoy es Ciudad Juárez, hoy México. Actualmente algunos de sus descendientes directos permanecen en la zona donde fueron conocidos por primera vez por los españoles.

Los Mansos eran semi-nómadas y cazadores-recolectores que no practicaban la agricultura, a pesar de la existencia de pueblos indígenas agricultores al norte y al sureste de ellos. Tenían un estilo de vida y costumbres similar al de la gente nativa de los sumas y conchos, que vivían en las proximidades.

La primera relación en que se citan a los mansos proviene de la expedición española de explorador Antonio de Espejo, de enero de 1583, relatada por su capitán Diego Pérez de Luxán que ya conocía el territorio al haber participado en la expedición de Coronado. Viajando por el Río Bravo en busca de los indios pueblo de Nuevo México, Espejo se encontró con un pueblo al que llamó los tampachoas abajo de El Paso: “Encontramos un gran número de personas que viven cerca de algunas lagunas por en medio de las cuales el Río del Norte fluye. Estas personas, que deben ser más de mil hombres y mujeres, que se asentaron en sus rancherías y chozas de caza, salieron a recibirnos … Cada una de ellos nos trajeron un regalo de mezquite y frijol … peces de muchos tipos, que son muy abundantes en estas lagunas, y otros tipos de comida … Durante los tres días y las noches que estuvimos allí se llevan a cabo continuamente … bailan como todos, como a la manera de los mexicas”.

 

 

Elaboración propia ©José Antonio Crespo-Francés. Las primeras exploraciones en América del Norte.
Elaboración propia ©José Antonio Crespo-Francés.
Las primeras exploraciones en América del Norte.

 

“Tres nombres imprescindibles que evocan al lejano suroeste o lo que es lo mismo la frontera del norte de Nueva España y la gesta de nuestros héroes olvidados”

Los tampachoas de Espejo fueron probablemente los mismos que Juan de Oñate encontró en la misma zona quince años después en mayo de 1598 a los que llamó Mansos. Oñate y su gran expedición exploro el Río Bravo cerca de Socorro, Texas, con la asistencia de 40 indios manso.

Los indios que hoy llamamos pueblo y que habitan el suroeste de los Estados Unidos no pertenecen a una sola familia. Aunque podamos reconocer similitudes culturales, sus actitudes religiosas, cosmologías, ideológicas y simbólicas manifestadas en sus rituales gozan de elementos diferenciales. Sus costumbres fueron recogidas pasando a la historia al ser descritas en las crónicas de los españoles que les observaron por primera vez en el siglo XVI y que les bautizaron como pueblos. Este nombre es un término general que se aplicó a los muchos nativos que vivían a caballo del río Grande asentados en pueblecitos permanentes, de ahí su denominación, en lugar de ser nómadas como otros nativos americanos cercanos y cuyos asaltos sufrían permanentemente. 

Elaboración propia ©José Antonio Crespo-Francés. El camino Real de Tierra Adentro.
Elaboración propia ©José Antonio Crespo-Francés. El camino Real de Tierra Adentro.

“Se calcula que en la época de la conquista, poblamiento y asentamiento español, los pueblos indios tendrían una población de unas 20.000 almas habitando unos 70 pueblos además de los mansos”

Se calcula que en la época de la conquista, poblamiento y asentamiento español, los indios pueblos tendrían una población de unas 20.000 almas habitando unos 70 pueblos. Pero a pesar de sus semejanzas habitacionales pertenecían a diferentes y variados grupos lingüísticos. 

Al noroeste vivían los hopi o moqui que hablaban shoshonean, una lengua parecida a la de los utes y comanches. En el oeste de lo que hoy es Nuevo México estaban los zuñi que hablaban una lengua de la cual no encontramos afinidad con ninguna otra. 

Al este de los zuñi vivían los keres o queres, divididos en dos grupos, uno a orillas del río Puerco y otro en el río Grande, al norte de Alburquerque. Al igual que la lengua zuñi, la lengua queresana no tenía afinidades con las otras. El resto de los pueblos pertenecía a la familia lingüística tanoana que estaba dividida en tewa, tigua, jemez, tano y piro.

Excepto los tano y piros, que han desaparecido al ser asimilados por los españoles, todos los demás pueblos viven hoy día aproximadamente en la misma área e incluso en el mismo lugar donde fueron descubiertos por los españoles, practicando las mismas costumbres que observaron los españoles en 1540. En la realidad. hoy perviven 26 pueblos y con una población aproximada de 9.000 habitantes.

Fray García de San Francisco obre del excelso escultor John Houser.
Fray García de San Francisco obre del excelso escultor John Houser.

Un lejano 8 de diciembre de 1659 un incansable franciscano, Fray García de San Francisco funda la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe de los Mansos del Paso del Río del Norte conocido ahora como Ciudad Juárez. 

El misionero franciscano Fray García fue ayudado en su establecimiento por indios piros que le apoyan en su esfuerzo de evangelizar a los indios mansos, construye y funda la misión en lo que hoy es conocido como Ciudad Juárez, al lado de la actual catedral.

Aquel 8 de diciembre de 1659, Fray Garcia acompañado de Fray Juan de Salazar y diez familias de indios cristianos, construyeron un oratorio provisional con de ramas y barro, y un monasterio con empleando raíces y paja mezclado con barro, lo que se conoce como adobe. El 2 de abril de 1662 se pudo la primera piedra de la nueva Iglesia de La Misión de Guadalupe y cien nativos fueron bautizados ese día. El 23 de enero de 1668 consagró la iglesia misional de Guadalupe que ahora está ubicada junto a la Catedral de Ciudad Juárez.

Las expediciones menores al suroeste del los capitanes Chamuscado y Espejo.
Las expediciones menores al suroeste del los capitanes Chamuscado y Espejo. Elaboración propia ©José Antonio Crespo-Francés.

“Fray García, después de 12 años en El Paso, regreso a su ministerio entre los indios piro de la Misión de Senecú, cerca del actual Socorro”

Fray Garcia, después de 12 años en El Paso, regreso a su ministerio entre los indios piro de la Misión de Senecú, cerca del actual Socorro, Nuevo México hasta su muerte el 22 de Enero de 1673. 

La Misión de Guadalupe es la madre de las misiones de el Valle de El Paso y constituyó una parada y reposo importante en el Camino Real de Tierra Adentro. Durante 1680 a la par de la rebelión de pueblo, los españoles se replegaron y en número de más de 2500 se refugiaron aquí siendo ayudados por los nativos lugareños hasta la reconquista de don Diego de Vargas en 1692.

En cuanto a los aspectos históricos documentales, lamentablemente no se conserva en El Paso el acta original en donde Fray García firmase la fundación de la misión aunque si una copia en los Estados Unidos y en ella Fray García de San Francisco describe en primera persona el momento de la fundación.

A pesar de ello, Fray Antonio Tabares, notario apostólico nombrado por Fray García de San Francisco, trasladó el 9 de abril de 1663 dicho documento al Libro Primero de Casamientos de la Misión de Guadalupe, del cual copió a mano y posteriormente el antropólogo y arqueólogo Adolph F. Bandelier (1840-1914) durante su investigación para la Universidad de Harvard, sobre el suroeste de los Estados Unidos.

 

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

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