¿Hay que preocuparse?

HAY QUE PREOCUPARSE
¿Hay que preocuparse?

 

 

” ¿Hay que preocuparse?  En realidad los electos sí podrían acceder a la condición de diputados, pero en la práctica, no les sería posible ejercer como tales”

 

¿Hay que preocuparse?  Carles Puigdemont, Clara Ponsatí, Toni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret, actualmente fugados en Bélgica, y los tres que siguen en prisión preventiva: Junqueras, Jordí Sànchez y  Joaquim Forn, no podrán asistir al Parlamento catalán a pesar de que sí podrán hacerse con sus cargos. El Reglamento del Parlament prevé que el diputado electo sólo debe cumplir tres requisitos para ello:

1-Presentar en el registro la credencial expedida por la administración electoral.
2- Jurar o prometer respetar la Constitución y el Estatuto.
3-Entregar sus declaraciones y bienes.

Pero no se menciona específicamente que el trámite deba realizarse en persona.

Repito, ¿Hay que preocuparse?  En realidad y por tanto sí podrían acceder a la condición de diputados, pero en la práctica, no les sería posible ejercer como tales: por un lado Instituciones Penitenciarias, no contempla los permisos carcelarios para desarrollar un trabajo determinado –más aún tratándose de prisión preventiva–. Por el otro, los huidos o bien no vuelven a España o bien, previsiblemente, accederían también a la condición de presos preventivos. Así pues, esta película, mantiene la tensión del espectador. Pero siempre puede aparecer de pronto en la trama algún juez “garantista” que le de un giro al guión…

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Jose Ignacio Diaz Tejedo

Jose Ignacio Diaz Tejedo

No viajé a las estrellas como soñaba de adolescente, pero he dado la vuelta a medio mundo alentado por una pasión inagotable por el conocimiento de mis semejantes. He leído unos 9.000 libros, pero cuanto más aprendo, más preguntas me planteo. He vivido mi propia tragedia y convivo con ella como una compañera leal: siempre me enseña algo. Creo que los únicos errores son aquellos de los cuales no se aprende. Soy curioso y renacentista por naturaleza, por tanto, aprendiz de todo y maestro de nada. Mi educación académica no me ha servido para dar soluciones a los problemas reales y solo me queda alzar mi voz publicando lo que mi cabeza y mi corazón me dictan. Pero jamás tendré oficio, porque hacen falta muchos años de trabajo para ser un contador de historias. Así que, no esperéis mucho de mi.

Deja un comentario