De las personas con discapacidad intelectual y el derecho al voto

PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL
De las personas con discapacidad intelectual y el derecho al voto

 

 

“Resulta que en España haya cerca de 100.000 personas excluidas del derecho al voto por su discapacidad intelectual”

 

 

Curioso resulta que en España haya cerca de 100.000 personas excluidas del derecho al voto por su discapacidad intelectual como informa Esteban Ordóñez en “ctxt”, cuando hay tantos y tantos que, padeciendo las mismas mermas, “oficialmente” no pertenezcan a este colectivo.

Estos personajes, no sólo SÍ tienen derecho a voto, sino que además, son candidatos electos, diputados nacionales, autonómicos y hasta consejeros y presidentes autonómicos.

Menos mal que, tras 40 años de democracia, el pasado 7 de noviembre el Congreso (¡POR FIN!) ha aprobado la reforma de la ley que concederá el voto a las personas discapacitadas.


Sinceramente, creo que para ser electo en cualquier cargo antes de presentarse, debería ser obligatorio y por ley, pasar por un profundo y exhaustivo diagnostico psiquiátrico (que incluya la detección del «comportamiento antisocial», -antiguamente llamado psicópatas-), o volveremos a tener cantidades de Adolph Hitler y Carles Puigdemont (entre otros muchos miles) en el futuro.

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Jose Ignacio Diaz Tejedo

Jose Ignacio Diaz Tejedo

No viajé a las estrellas como soñaba de adolescente, pero he dado la vuelta a medio mundo alentado por una pasión inagotable por el conocimiento de mis semejantes. He leído unos 9.000 libros, pero cuanto más aprendo, más preguntas me planteo. He vivido mi propia tragedia y convivo con ella como una compañera leal: siempre me enseña algo. Creo que los únicos errores son aquellos de los cuales no se aprende. Soy curioso y renacentista por naturaleza, por tanto, aprendiz de todo y maestro de nada. Mi educación académica no me ha servido para dar soluciones a los problemas reales y solo me queda alzar mi voz publicando lo que mi cabeza y mi corazón me dictan. Pero jamás tendré oficio, porque hacen falta muchos años de trabajo para ser un contador de historias. Así que, no esperéis mucho de mi.

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