Rajoy, su palo, algunos más y las reglas de juego del “National Rollo Club” (Sinopsis)

Mariano Rajoy y su palo. Ilustración de Linda Galmor
Mariano Rajoy y su palo. Ilustración de Linda Galmor

 

 

“Me niego rotundamente a creer que dependemos, para bien o para mal, sólo y exclusivamente, de los efluvios que emane el cerebro de este señor que tenemos por Presidente del Gobierno de nombre Rajoy”

 

 

 

 

Ni mandan, todos los que son; ni son, todos los que mandan. Me niego rotundamente a creer que dependemos, para bien o para mal, sólo y exclusivamente, de los efluvios que emane el cerebro de este señor que tenemos por Presidente del Gobierno de nombre Rajoy.

Me parece, que no es una teoría, sino una constatación, que el Gobierno de España, –como todos los del mundo occidental– se encuentra enclavado, en un sistema económico globalizado; en un cuadrante de coordenadas geográficas determinadas, y vectores ya calculados. ¡Joder!, que lío me he hecho, ¿No?

Quiero decir, que todos los que gozamos de Internet, digamos, pertenecemos a una sociedad mercantil, o S.A., a un pertrechado entramado con una clara regla de juego que hay que cumplir a raja tabla. Es decir: los que siempre han tenido, y tienen poder y dinero, han de seguir per secula seculorum alojados en la torre del homenaje. ¡Faltaría más! Esto siempre fue así, desde el principio de los tiempos.

Naturalmente los distintos cuadros de poder, poco a poco se han ido uniendo para salvaguardar y defender más y mejor sus leyes, sus ejércitos, y sus pistolas, que se pueden traducir, como es obvio, en poder político, poder económico y viceversa.

¿Y el resto del mundo mundial…? pues cuanto más luche por que eso sea así, mejor vivirá. Cuanto más sea servidumbre “más pelo tocará”, como se dice en el argot de Cuchares.

Después repartan papeles en esta tragicomedia que sólo cuenta con actores, y cuyos únicos espectadores son aquellos que escriben el guión. La lucha es real, es a muerte por conseguir un papel de estrella, de protagonista entre el elenco de comediantes. La titulan política y la convierten en grotesco argumento para interpretar con apariencia de autenticidad en cualquier escenario.

Yo estoy convencido, que delante, detrás y al lado de todo Jefe de Gobierno elegido democráticamente, existen poderes que condicionan y accionan los resortes de las directrices a seguir. Pero todos en su casa y Dios en la de todos. Dicho de otro modo: que si no se trata de un dictador, un golpista u otro modo semejante de acaparar el poder (que llegado el momento si incordia mucho también) una vez en la poltrona le leerán la cartilla y las reglas de juego del “National Rollo Club”.

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

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