Nada nuevo bajo el sol y el doble rasero con el carnaval de Cádiz y el golpismo catalán de la falsa periodista Susana Griso

La chirigota de Cadiz y Puigdemont
La chirigota de Cádiz, la falsa periodista Susana Griso y Puigdemont

 

“Una chirigota propone decapitar a un doble de Puigdemont por alta traición y Susana Griso vuelve a manipular las esencias de la verdad”

 

 

La misma historia de siempre: espectaculares titulares incendiarios de menos de 140 caracteres y una noticia que nadie lee al detalle: Hoy toca al (¡Guau, notición!), de la Chirigota de Puigdemont: Lo tecleas en Google y te sale el mensaje de “Aproximadamente 37.000 resultados (0,64 segundos)”.

“Pido perdón por haber celebrado un referéndum. Pido perdón por las urnas que allí coloqué. En realidad eran cajas de ropa de invierno, pero es que allí es ver las cajas y echar un papel. Yo te pido perdón, que no quiero cumplir más condena. Te pido perdón de la única forma que sé. Perdóname la vida”, ruega el personaje. Tras las súplicas, el verdugo lo espanta con la bandera de España, que acaba siendo sustituida por la estelada. Otro de los presentes se dirige al público y pregunta: “¿Le perdonamos la vida a Puigdemont, sí o no?”. La respuesta es unánime: “¡No!”. Y concluye: “La sentencia es bastante clara, son las cosas de la democracia”.

 

 

 la auto reconocida independentista Susanna Griso, la seudo periodista premio Ondas
la auto reconocida independentista Susanna Griso, la seudo periodista premio Ondas

 

 

“Así nos va con la Susana Griso y similares. Y es que hay días que, por el doble rasero, es mejor no ver las “tertulias” de las teles, ni leer los periódicos ni mirar el twitter”

 

 

Son las 12: 45 de la mañana de hoy, jueves, 11 de enero de 2018. Estoy oyendo A3 mientras escribo. Y me paro. En el “Espejo Público” de la auto reconocida independentista Susanna Griso, la seudo periodista premio Ondas, ataca con sospechosísima “equidistancia teledirigida” contra los gaditanos chirigoteros dejando entrever un cierto delito de odio a una divertidísima chirigota por el mero hecho de satirizar a Puigdemont. ¡En directo!

 

 

 

 

Y para ello, usando un manipulado total de 30 segundos emitidos en TV, sacando fuera de contexto una chirigota de una duración real de 25 minutos, y utilizando el doble rasero con preguntas tales como ¿Qué hubiese pasado si la decapitación se le hubiese realizado al rey Felipe VI?, vemos como a trancas y barrancas, se empeña la soto presentadora en equiparar al fantoche delincuente de Puigdemont con la Figura de nuestro monarca.

Repugnante las idioteces de argumentos que he visto y oído para justificar el acorralamieno en directo de los chirigoteros. Mejor ni lo cuento. La demagogia sectaria de esta sub periodista, pecado del oficio, dan ganas de vomitar.

Al Ferreras de La Secta, ni se me ha ocurrido mirar. Doble rasero y nada nuevo bajo el sol. Digo esto porque, maldita hemeroteca, nada ocurrió con aquel vídeo de Pablo Iglesias “La guillotina es la madre de la democracia”.

 

 

 

Y repito, ¡NO PASO NADA! Pero claro, hoy toca, 37.000 resultados en Google.  Y el correspondiente repercusionazo también en los medios audiovisuales y prensa digital!, (amén de la súper polémica en las redes sociales). Así nos va. Y es que hay días que, por el doble rasero, es mejor no ver las “tertulias” de las teles, ni leer los periódicos ni mirar el twitter.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Jose Ignacio Diaz Tejedo

Jose Ignacio Diaz Tejedo

No viajé a las estrellas como soñaba de adolescente, pero he dado la vuelta a medio mundo alentado por una pasión inagotable por el conocimiento de mis semejantes. He leído unos 9.000 libros, pero cuanto más aprendo, más preguntas me planteo. He vivido mi propia tragedia y convivo con ella como una compañera leal: siempre me enseña algo. Creo que los únicos errores son aquellos de los cuales no se aprende. Soy curioso y renacentista por naturaleza, por tanto, aprendiz de todo y maestro de nada. Mi educación académica no me ha servido para dar soluciones a los problemas reales y solo me queda alzar mi voz publicando lo que mi cabeza y mi corazón me dictan. Pero jamás tendré oficio, porque hacen falta muchos años de trabajo para ser un contador de historias. Así que, no esperéis mucho de mi.

Deja un comentario