Azaña, Negrín y el separatismo: Por encima de todo y de la visión política de cada uno, está España

AZAÑA, NEGRÍN Y EL SEPARATISMO.
Azaña, Negrín y el separatismo

 

 

“Si Azaña y Negrín preferían a Franco antes que a los separatistas, es que decididamente esta gente representa un problema serio, muy serio”

 

 

 

El secesionismo ha sido en los últimos cuatrocientos el principal problema de España junto a la incompetencia y corrupción de los políticos. Desde aquellos segadores que no eran precisamente unos niños del coro hasta Cocomocho, moderna mosca cojonera, la Nación no ha podido sacudirse de esta molesta rémora.

La segunda República tampoco se libró de ellos. Aunque teóricamente eran aliados, ya dice el refrán que hay amigos con los que uno no necesita enemigos. Y para muestra, vamos a citar dos testimonios:

“Yo nunca he sido patriotero. Pero ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga poderes, dinero y más dinero”. (Manuel Azaña)

“No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. De ninguna manera. Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan gravemente los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: ¡España! No se puede consentir esta sorda y persistente campaña separatista, y tiene que ser cortada de raíz. Nadie se interesa tanto como yo por las peculiaridades de su tierra; amo entrañablemente todas las que se refieren a Canarias y no desprecio sino que exalto las que poseen otras regiones, pero por encima de todas esas peculiaridades, España”. (Juan Negrín)

Si Azaña y Negrín preferían a Franco antes que a los separatistas, es que decididamente esta gente representa un problema serio, muy serio. Ambos, igualmente, defienden España con palabras que hoy día los hubieran hecho ser tildados de fachas o “españolazos”, más aún Negrín, por lo apasionado de su discurso.

Ambos tenían razón. Son inaguantables (“inaguantaplas”) y pueblerinos pero al final sólo les interesa la pasta. Esperemos que la izquierda actual deje su incomprensible simpatía por esta cuadrilla y lean las palabras de Azaña y Negrín. Por encima de todo y de la visión política de cada uno, está España.

Share on Facebook43Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Guillermo Emperador

Guillermo Emperador

Español, bajito, republicano y alopécico. Profesor de la escuela del maestro Ciruela, boticario y bloguero en Libertad Digital con el espantoso nick de “chinito”. Ahora autoascendido a Emperador de la tierra de las Mil Naciones (España, obviamente). Tengo un blog, una coneja y muchos amigos en la Llanura de Palmaria. Nunca pensé en escribir pero la vida es un camino que lleva por derroteros extraños.

Deja un comentario