A la espera de la esperanza… Inténtelo D. Mariano (Sinopsis)

A LA ESPERA DE LA ESPERANZA Inténtalo…
A la espera de la esperanza… Inténtelo D. Mariano

 

“¿Qué le pasa D. Mariano? ¿No oye? ¿No ve? ¿O cree que entre lo que le cuentan y lo que intuye ya lo sabe todo?”

 

 

Inténtalo…

Usa de palabras gordas, de agravios de todos los colores, da igual. Usa del verbo más encarnizado, de la retórica más hiriente; agudiza el modo y la forma de hacer sangre en el sentimiento, en la ética, en la honradez de un político al uso, verás que solo logra que destile desdén, indiferencia, menosprecio y la burla más encanallada. Con suerte, conseguirás amenazas, multas e incluso cárcel.

¿Qué le pasa D. Mariano? ¿No oye? ¿No ve? ¿O cree que entre lo que le cuentan y lo que intuye ya lo sabe todo? Claro, usted, como cualquier político sea del color que sea, etimología o clan está por encima del populacho, ese odioso tumulto al que sólo hay que manejar y dominar. Todo lo demás: ruidos y cosas de bullangueros a los que hay que hacer oídos sordos, ¿No? Pues, ¡Cuidado!, el faro es constante, avisa una y otra vez, sin descanso, de noche y de día insiste cabezón con sus fogonazos de luz para recordar del peligro. No pretenda ser más testarudo que él escondiéndose en una carta de navegación errónea, porque quizás cuando quiera enderezar el rumbo sea demasiado tarde y se estrelle contra las rocas. Y esas rocas, ya sabe, son duras, firmes, impertérritas. Son el ariete capaz de hundir el más poderoso de los barcos a un solo envite. Sencillamente porque son la necesidad de defensa ante las estafas sufridas, la corrupción mórbida de un sistema putrefacto, el reparto del botín entre las oligarquías de siempre. Son la impotencia ante la impunidad da la casta, de la casta, digo, de la puta casta política y su entorno. Codiciosa hasta la extenuación ella y ambiciosos sin escrúpulos todos.

 

 

“Incluso puede D. Mariano que para usted sea más importante el cargamento de toda esa gente politiquera que se mueve en cualquier “nación de última generación”, terruño, o arriate adosado”

 

Incluso puede que para usted sea más importante el cargamento de toda esa gente politiquera que se mueve en cualquier “nación de última generación”, terruño, o arriate adosado. Puede que le preocupen más todos sus consejeros del mundo político; con sus testaferros, sus enchufados y sus adláteres femeninos, masculinos o unisex; hasta sus altísimos cargos de bajísimo rango y sus fardos llenos de robos, abusos…, latrocinios e inmoralidades.

Puede. Puede que para usted el resto de los españolitos no merezcan un gesto, un alivio, un respiro, una compensación, un desagravio, algo más tangible que la esperanza sin confianza y viceversa.

Pero ¡cuidado! Mucho cuidado. Que entre los que le votaron y se sienten defraudados, sus belicosos enemigos de la oposición, y un señor muy indignado que pasaba por allí, es posible, sin saber nadie el porqué, hagan de usted, del PP, de la Derecha y de los españoles de cualquier ideología, jabón al más puro estilo hitleriano. Pena.

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Rey Viñas

Rey Viñas

De profesión, Topógrafo. Escribidor, desde mi bahía, en su tercera acepción y consciente de, entre otras cosas, que el escribir públicamente es un atrevimiento; hacerlo bien, una ciencia; que guste, un arte; que sea útil, un sueño; y que te entienda alguien, un milagro.

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