(1) Ten cuidado con lo que sueñas: Antes turcos que papistas

Liver Turcx dan Paus
Liver Turcx dan Paus (Antes turcos que papistas), divisa de los Mendigos del Mar. Disponible innforamación en este enlace (Ver Imperiofobia y leyenda negra de la profesora Barea)

 

 

“Antes turcos que papistas, es la divisa de los Mendigos del Mar y a propósito de este pensamiento me acuerdo de nuestros hermanos cristianos de Centroeuropa”

 

 

 

 

Antes turcos que papistas, es la divisa de los Mendigos del Mar y a propósito de este pensamiento me acuerdo de nuestros hermanos cristianos de Centroeuropa, me refiero a Bélgica ese ficticio país fracturado por la lengua y la religión, Holanda, Alemania, Reino Unido e incluso Francia.

Tengamos muy presente y recordemos que el islam no es sólo una religión; es una ideología política, de conquista y de dominio, y juega con estas bazas a la hora de hacer prevalecer sus opciones, además de sacar a pasear el fantasma acusador de la islamofobia contra quienes denuncian los elementos de la ideología de opresión política islámica.

“El presidente de la República Checa, con motivo de la Navidad de 2015-16, aseguró que Europa vive una “invasión organizada” de refugiados, criticando la presencia de tantos hombres solteros entre los inmigrantes que huyen de los conflictos en Oriente Medio”

Ya se viene repitiendo desde 2012 la predicción de que en unos cuarenta años Francia podría ser una república islámica, muy de cerca a Holanda. En 2016 se leía en la prensa que España, con 1,3 hijos de media, tiene uno de los índices de fecundidad más bajos de Europa, por lo que de seguir así, en el año 2050, será uno de los países más envejecidos del mundo y que en en ese año, justo a mitad de siglo, Europa tendría más del cincuenta por ciento de su población de origen musulmán. En Gran Bretaña, sin ir más lejos, la población musulmana ha pasado en treinta años de los 82.000 a los dos millones y medio largos de musulmanes. En Holanda, los datos son aún peores, ya que el cincuenta por ciento de los recién nacidos son musulmanes, estimándose que en quince años la mitad de la población holandesa será musulmana.
El presidente de la República Checa, con motivo de la Navidad de 2015-16, aseguró que Europa vive una “invasión organizada” de refugiados, criticando la presencia de tantos hombres solteros entre los inmigrantes que huyen de los conflictos en Oriente Medio y seguidamente se preguntó: “¿Por qué esta gente no toma las armas y lucha contra el estado islámico y la libertad de su patria?”. Agregó también que la llegada masiva de inmigrantes es una “invasión organizada” y no “un movimiento espontáneo de refugiados”.

En España Monseñor Cañizares acusaba en 2015 a los refugiados de ser el “caballo de Troya” de Europa mientras se preguntaba “¿Esta invasión de emigrantes es todo trigo limpio?”, y más adelante “¿Dónde quedará Europa dentro de unos años?, no se puede jugar con la historia ni con la identidad de los pueblos”, añadía en una conferencia.

Hecho este preámbulo recordemos por un momento la Europa de los siglos XVI y XVII, en la que España estaba recién liberada de la garra islámica a la vez que se iniciaba un conflicto político y religioso europeo bajo un tinte religioso, y la prueba la tenemos en el mismísimo fraile agustino Lutero. No podemos establecer y dar por sentadas falsedades, hablemos de realidades dejadas por escrito. Lutero escribía: «Más tolerable es vivir bajo poder turco que español, puesto que los turcos sostienen su reino con la justicia, mientras que los españoles es evidente que son bestias».

“La alianza de Francia y el Imperio otomano, muy criticada en Europa, llevó a que ambos enemigos del Imperio español se coordinaran en sus ofensivas contra Carlos I de España”

La alianza de Francia y el Imperio otomano, muy criticada en Europa, llevó a que ambos enemigos del Imperio español se coordinaran en sus ofensivas contra Carlos I de España y posteriormente su hijo Felipe II. Francia sería la gran ausente en la victoria cristiana sobre los musulmanes en la batalla de Lepanto (1571).

La alianza de Francia y el Imperio otomano, muy criticada en Europa, llevó a que ambos enemigos del Imperio español se coordinaran en sus ofensivas contra Carlos I
La alianza de Francia y el Imperio otomano, muy criticada en Europa, llevó a que ambos enemigos del Imperio español se coordinaran en sus ofensivas contra Carlos I

Francisco I, en absoluto criticado por la historiografía, durante sus aspiraciones al centro imperial en 1520, que luego no alcanzaría, expresaba que: «Si me eligen emperador, dentro de tres años entraré en Constantinopla o habré perecido». En cambio en menos de una década después y a pesar de la derrota de Pavía (1525) iba a estar tan desesperado como para aliarse con el enemigo de la Cristiandad europea, el temido Imperio otomano, una fuerza musulmana que amenazaba con proyectarse y arrasar llevándose por delante toda Europa. De otra parte, el titulado como “Rey Cristianísimo” dio luz verde a la alianza que los diplomáticos franceses habían cerrado en su ausencia con el sultán otomano Solimán «El Magnífico».

Solimán se ofreció incluso para enviar una expedición a Madrid para rescatar a Francisco I de su cárcel en la Torre de los Lujanes. Solimán, con la aquiescencia de Francia, derrotó a la coalición imperial y húngara en la batalla de Mohács (1526), lo cual que supuso la desaparición de hecho del reino húngaro hasta el siglo XIX y un golpe crítico a la única potencia balcánica que resistía al avance musulmán. Una Hungría a la que la corrección política acusa y señala como islamófoba por su política anti-inmigración.

“Todos los puertos franceses en el Mediterráneo quedaron abiertos para los musulmanes y los corsarios berberiscos durante estas operaciones”

Tras incendiar Reggio (1534), la flota del corsario Barbarroja fue recibido entre gritos de júbilo cuando se refugiaron en el puerto francés de Marsella. La flota turca ayudó a atacar Niza y otras poblaciones portuarias aliadas de España en 1542. Todos los puertos franceses en el Mediterráneo quedaron abiertos para los musulmanes y los corsarios berberiscos durante estas operaciones.

La alianza de Francia fue imitada pronto por los príncipes protestantes de Alemania. En una carta de Solimán fechada en mayo de 1552, el sultán manifestó al Elector de Sajonia, al duque de Prusia y a otros príncipes protestantes que «no tienen nada que temer de Turquía». El sultán incluso estudió ayudar a Lutero en su reforma religiosa, lo cual hizo de forma indirecta.

El célebre historiador Cesáreo Fernández Duro nos describe con dureza la estancia de Barbarroja en el puerto de Tolón: «No era allí huésped; era amo. No consentía que se tocaran campanas en las iglesias; de noche ponía en tierra destacamentos a correr los caseríos y veredas, con objeto de secuestrar campesinos de reemplazo de los remeros que morían; cometía toda especie de violaciones, recibiendo raciones al completo de su gente y 50.000 ducados mensuales de sueldo».

Tras la derrota musulmana en Lepanto, Francia y los rebeldes holandeses se apresuraron a vender material para que la flota del sultán pudiera ser reconstruida lo antes posible.

Recuerdo cuando se habla de Lutero se nos quiere acusar de intentar estigmatizar en general al pueblo alemán, ni mucho menos, quizá lo hagan para ocultar que desde Alemania si se estigmatizó a España y nos lo recuerda la profesora Roca Barea cuando nos dice «Estigmatizar a todo un pueblo, el español, es lo que hizo el protestantismo, desde Lutero a Schiller. Si nosotros debemos avergonzarnos por matanzas que nunca sucedieron, no estaría mal que otros se avergonzaran por las que realmente sucedieron. No se puede negar la persecución implacable de que los luteranos hicieron víctimas a los anabaptistas y a otros disidentes. La propia Iglesia Luterana lo ha reconocido públicamente el 22 de julio de 2010».

Recordemos también la perla de Lutero en sus Obras Completas: «El 20 de julio llegaron cartas de la corte de Fernando [se refiere al emperador Fernando] que muestran la astucia tan sórdida y monstruosa de los españoles. Practican el coito entre hombres y mujeres en maneras contrarias al modo natural y han superado en suciedad a las bodas italianas y florentinas».

Lutero no se avergonzó de insultar, ofender y publicitar imágenes ofensivas de los que no pensaban como él, católicos y judíos. Y eso, en opinión de los defensores del protestantismo ¿No convierte a Lutero en xenófobo, antisemita o intolerante?… Y en cambio se le coloca el sambenito a quien con pruebas escritas señala los hechos, con palabras y obras de propio Lutero.

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

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