Por el valenciano, firma y comparte esta petición: Ya está bien de mentiras y más mentiras

Homenaje bibliófilo al Tirant lo Blanch
Homenaje bibliófilo al Tirant lo Blanch. El siglo de Oro del Valenciano

 

 

El valenciano es lengua. No  dialecto. En Valencia y el resto de su Comunidad queremos la diferenciación definitiva del valenciano y el catalán en todos los ámbitos.

La afirmación de que el valenciano deriva del catalán es tan falsa como un euro de madera, porque las tropas de Jaime I el Conquistador, cuando conquistaron Valencia, no hablaban catalán. Ni un soldado de las tropas del rey, ni clérigo o fraile, hombre o mujer, obispo o guerrero que le acompañaban, hablaban catalán por la sencilla razón de que la lengua catalana, en 1238, no existía. Aún no se había inventado ni siquiera el concepto.

“La afirmación de que el valenciano deriva del catalán es tan falsa como un euro de madera”

La lengua que se hablaba en el siglo XIII en la Corona de Aragón era un romance, que se había ido creando desde Huesca al ir rompiéndose el latín medieval. Una única lengua que hablaban tanto cristianos como mozárabes y árabes y de la que nació el valenciano.


“Els Furs”, o Fueros del Reino de Valencia, -que son el conjunto de leyes que rigieron el Reino de Valencia desde 1261-, fue redactado por Jaime I y se escribió primero en latín y luego el propio rey, los tradujo a valenciano para que fueran entendidos por todos los habitantes de la región valenciana.


En cambio, la primera referencia a algo parecido al catalán de entonces fue en 1362. Y posteriormente fue llamado “Lemosín” a partir del siglo XVI para designar la lengua que se hablaba en la zona de Cataluña, lengua inspirada por el parentesco con uno de los dialectos del occitano, concretamente el hablado en Limoges, capital histórica de la antigua región francesa del Lemosín.


El valenciano como tal, llevaba más de 650 años hablándose antes de que el hijo del alcalde del entonces barrio de Gracia, don Pompeu Fabra, en 1912 publicase en castellano la primera versión de su “Gramática de la lengua catalana”, imponiendo sí o sí la denominación de “Catalán” al ya muy degradado “Lemosín” y de varios dialectos mezcolanzas del arcaico provenzal, francés vulgarizado, cientos de dialectos mozárabes habidos y por haber y lengua valenciana clásica, que se hablaba desde el Rosselló hasta Tarragona. Y para colmo, dejó de lado en su “Gramática de la lengua catalana” todas las palabras y expresiones que no se usasen en su barrio.

lengua valenciana
lengua valenciana


La riqueza de la mezcla de todos esos dialectos y hablas, fueron borradas de un plumazo por este “gran lingüista” Pompeu y Fabra. Y así nació oficialmente el “Catalán”, 651 años después de que Jaime I El Conquistador institucionalizase el “Valenciano”.


Otro dato, si “Tirant lo Blanch” -en su título original en valenciano-, de Joanot Martorell, fue publicado en Valencia en 1490 en pleno Siglo de Oro de la literatura en valenciano, ¿Cómo es posible que el valenciano sea un dialecto del catalán cuando este no se institucionalizó hasta 1912?


Sencillamente porque son dos lenguas distintas, de distintas raíces y el catalán en concreto, deriva en gran parte del valenciano.


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Jose Ignacio Diaz Tejedo

Jose Ignacio Diaz Tejedo

No viajé a las estrellas como soñaba de adolescente, pero he dado la vuelta a medio mundo alentado por una pasión inagotable por el conocimiento de mis semejantes. He leído unos 9.000 libros, pero cuanto más aprendo, más preguntas me planteo. He vivido mi propia tragedia y convivo con ella como una compañera leal: siempre me enseña algo. Creo que los únicos errores son aquellos de los cuales no se aprende. Soy curioso y renacentista por naturaleza, por tanto, aprendiz de todo y maestro de nada. Mi educación académica no me ha servido para dar soluciones a los problemas reales y solo me queda alzar mi voz publicando lo que mi cabeza y mi corazón me dictan. Pero jamás tendré oficio, porque hacen falta muchos años de trabajo para ser un contador de historias. Así que, no esperéis mucho de mi.

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