La expedición Magallanes-Elcano: La circunnavegación y la historia-ficción

La Expedición de Magallanes-Elcano fue una expedición marítima comandada por Fernando de Magallanes y, tras su muerte, por Juan Sebastián Elcano
La Expedición Magallanes-Elcano fue una expedición marítima de la Corona española comandada por Fernando de Magallanes y, tras su muerte, por Juan Sebastián Elcano

 

 

“En la primera vuelta al mundo de la expedición Magallanes-Elcano, nada en absoluto tuvieron que ver ni Portugal, una inexistente Italia, o Grecia”

 

 

 

Desde hace tiempo vengo dedicando algunas líneas, además de a la expedición Magallanes-Elcano, al recuerdo de nuestros navegantes olvidados como por ejemplo el trabajo sobre Álvaro de Saavedra Cerón, Álvaro de Mendaña y Neyra y Pedro Fernández de Quirós como precursores de la exploración en el Océano Pacífico, trabajo titulado: “Tres titanes por el Pacífico”. Nueva Guinea, las Molucas, Marshall, Almirantazgo, Salomón, Marquesas… todo fue explorado por navegantes españoles con el apoyo de la Corona y la inversión de sus exploradores, antes que por ningún otro europeo.

Como españoles agradecidos debemos hacer justicia a los navegantes españoles del XVI y XVII que en auténticos cascarones de nuez y desconociendo corrientes y vientos dominantes recorrieron ese inmenso océano, la mayoría de las veces nada pacífico. Sus experiencias, cartografía, fracasos y desastres sirvieron a los marinos de siglos posteriores de todas las nacionalidades y se aprovecharon de sus experiencias.

Iniciamos este recuerdo dada la inminencia de los eventos conmemorativos (2019-2022) del V Centenario de la primera Circunnavegación al globo por la expedición Magallanes-Elcano (1519-1522) y a la que la Asociación de Amigos de los Grandes Navegantes y Exploradores Españoles (AGNYEE) se propone rendir homenaje y rememorar singlando aquella heroica ruta.

Hace unos años pude contemplar con asombro cómo Portugal erigió una escultura de bellísima factura en punta Loma en honor al descubridor de la bahía de San Diego, Juan Rodríguez Cabrillo, lo cual es maravilloso pero la sorpresa es que la escultura está coronada con un escudo con las armas de Portugal, en base a que alguien leyó en su día el texto de Antonio de Herrera, donde su nombre iba acompañado del gentilicio “portugués” que sería lo de menos pues aquello fue una expedición dirigida, organizada y controlada por la Corona de España.

Entuerto ya aclarado pues Cabrillo era de Palma del Río, aunque no hubiera pasado nada porque su nacimiento hubiera sido en Portugal. Es como si España se dirigiera a ese “Gibraltar del océano Índico”, la isla de Diego García (de Moguer), y decidiera proponer erigir una escultura a ese navegante coronada con lar armas de los Reyes Católicos, no creo que a Portugal ni a su actual dueño el Reino Unido les haría gracia.

Les propongo un ejercicio de historia-ficción… Año 2.469, Alemania y Polonia, rivalizan y se disponen a celebrar por todo lo alto y capitalizar el 500º aniversario de la llegada del hombre a la luna, dado que el cerebro de los viajes espaciales y de la llegada a nuestro satélite fue obra del excepcional ingeniero y visionario Wernher von Braun ¡nació en la alemana Wirsitz! (en 1912 parte del Imperio Alemán) y hoy territorio polaco, quedando los EEUU de América fuera y de forma secundaria frente al recuerdo de este evento de la exploración espacial… ¿Se imaginan?… sería ridículo, ¿Verdad? Los Estados Unidos pusieron toda la carne en el asador, el esfuerzo de toda su ingeniería, creyeron en su proyecto, empeñaron toda su economía y su capital humano, sería ridículo hurtarle ese éxito pues se alcanzó gracias a su visión.

Pues, exactamente lo mismo ocurre con la primera vuelta al mundo de la expedición Magallanes-Elcano, y lo vemos en las disposiciones, reales cédulas, organización, inversiones económicas, órdenes de pagos, reconocimientos, pensiones a herederos y viudas, testamentos, documentación, cartografía y un largo etcétera, algo en lo que nada en absoluto tuvieron que ver ni Portugal, una inexistente Italia, o Grecia, algunos de los lugares de origen de parte de los navegantes y marineros, que hoy se apresuran a reclamar su fracción de gloria, y muchísimo menos ninguna región española, pues dentro de nuestra España, ¡cómo no!, hay quien, reclamada la catalanidad de Colón, aclaman ahora la catalanidad de alguno de los expedicionarios, que nacieran donde nacieran cumplieron un designio global emanado de la monarquía hispánica y con el soporte de sus juntas, consejos, organismos y tribunales competentes en aquel momento.

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

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