Ojo con lo que dices y con lo que haces. La tortura en el Gulag de lo políticamente Correcto: Biografías ejemplares

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La tortura en el Gulag de lo políticamente Correcto

!Ojo con lo que dices y ojo con lo que haces, que vas derechito al Gulag de lo políticamente correcto”

 Durante los siglos en que estuvo en boga la inquisición, muchos temían no ser buenos Cristianos o aún sin serlo, temían ser denunciados por sus vecinos o próximos, aquellos que les guardaban rencor. Esto también pasó y pasa en los países comunistas por miedo al comisario político de barrio e incluso del edificio. Ojo con lo que dices y ojo con lo que haces que vas derechito al Gulag. Hasta aquí nada anormal, en esos mundos en que se imponían e imponen las cosas mediante la dictadura más absoluta y ciega es normal.

Veamos unos ejemplos: Pedro Sánchez era un católico converso que un día fue denunciado por un vecino, que le tenía en quina. Dijo ante el tribunal de la inquisición, que su vecino no solo no rezaba a Dios, si no que no comía cerdo y se pasaba varias veces al día rezando de rodillas y con el culo en pompa sobre una alfombrilla. Él lo había visto muchas veces espiando por una agujerito de la ventana. Su caso fue admitido inmediatamente por el tribunal. Fue detenido.

Vladimir Patinosky campeón del mundo de patinaje artístico, patinó el día en que su vecino Carolo Hijoputanosky lo denunció al politburó de su barrio porque quería quedarse con la habitación en la casa que el Estado había compartimentado y que era mejor que la suya. Le acusó de contrarrevolucionario. Fue detenido y, por los pies, arrastrado al Gulag.

María Malapersona odiaba después de tres años de casada a su marido, pero este era un buenísima persona y ella no tenía argumentos que argumentar el día de su separación para que no le dieran la custodia compartida al padre de su hijo. Por ello no tuvo otra feliz idea que golpearse la frente un día contra un puerta y acudir a la policía denunciando violencia machista por parte de aquel malísimo macho. La idea probablemente se la dieron en el despacho de abogadas feministas al que acudía. Le acusó de agresión. El marido fue detenido.

Prisioneros en trabajos forzados en un uno de los gulag mundiales
Prisioneros en trabajos forzados en un uno de los gulag mundiales

 “Finalmente Vladimir firmó su confesión y un tribunal de convencidos comunistas lo sentenció al Gulag de Siberia a trabajos forzados”

Pedro Sánchez compareció ante el tribunal y se le preguntó acerca de su falta gravísima. Él dijo que no, que su vecino le odiaba y que por eso lo había denunciado. Pero los dignos y benevolentes jueces del Tribunal, no podían creer eso, incluso era malo para ellos pues crearía descrédito en las denuncias si no tenían un culpable. Le enseñaron a Pedro los instrumentos de tortura, para que se ahorrara el dolor y confesara. Pedro confesó y fue condenado a morir quemado tras haberle roto en la rueda todos los huesos del cuerpo. Era inocente pero…

Vladimir Patinosky también compareció unos siglos después ante el tribunal popular, pero previamente había sido encarcelado, apalizado en varias ocasiones, le habían dado agua con un poco de sal cuando tenía sed para que su sed aumentara y le habían tenido así semanas. Como no daba su brazo a torcer, le arrancaron las uñas de manos y pies en interminables jornadas de tortura. Finalmente Vladimir firmó su confesión y un tribunal de convencidos comunistas lo sentenció al Gulag de Siberia a trabajos forzados. Solo aguantó dos años luego murió por las enfermedades y el frío. Era inocente pero…

El marido de Malapersona compareció ante el tribunal unos días después y por mucho que le dejaron decir, incluso aportar testigos de lo buen padre y marido que era, el testimonio de su mujer era inapelable, la ley estaba hecha para defenderla solo a ella. Él por el mero hecho de ser hombre ya había sido juzgado y condenado. La ley no contemplaba que pudiera ser inocente. Además si algún juez hubiese dudado de ello ya se hubiera encargado el circo mediático de insultarlo, ridiculizarlo, vejarlo e incluso, si te pones pedido su inhabilitación. José, que así se llamaba el infeliz, aparte de ver como le crecían los cuernos frente al amante de su mujer, tuvo que pagar una indemnización a esta, pasar una pensión al hijo, dejar la casa que habían comprado entre los dos. Acabó en la calle, eso sí con un carrito de supermercado ¡¿Quién no tiene un carrito de supermercado?! Y mendigando un trozo de pan. Al final acabó con su vida un día tirándose de un sexto piso.

Pero en la actualidad, y esto gracias a las leyes tan buenas y democráticas, como la de Violencia de Género, que se aprobó cuando gobernaba el PSOE con Zapatero a la cabeza, ya no pasa ¿Verdad? En este Estado de Derecho todos tenemos de nuestra parte la presunción de inocencia. Lo que hay que demostrar es la culpabilidad del acusado ¿no? Creo que sí, bueno al menos eso es lo que se vende desde el poder. Y lo que asumimos los bobos de baba que por miedo a la tortura mediática (Porque vaya si lo es, amén de tostón) no nos atrevemos a denunciar. Qué suerte, ahora vivimos en ¿Democracia?. Salud y VIVA LA LIBERTAD.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “Ojo con lo que dices y con lo que haces. La tortura en el Gulag de lo políticamente Correcto: Biografías ejemplares

  • ISABEL
    el 6 marzo 2018 a las 14:20
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    Extraordinario de verdad, me ha encantado.

    Respuesta

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