Cinismo y pensiones mientras nuestros mayores tienen que manifestarse en esta España… De tontos

Zapatero en mayo de 2010 una media que atentó directamente contra los jubilados congeló pensiones además de bajar sueldos de funcionarios y no descartó más subidas de impuestos. Casi ocho años después, su sucesor en el partido socialista, Pedro Sánchez, dice ahora que solo el PSOE es capaz de ofrecer un futuro digno a los pensionistas
Zapatero en mayo de 2010 una media que atentó directamente contra los jubilados congeló pensiones además de bajar sueldos de funcionarios y no descartó más subidas de impuestos. Casi ocho años después, su sucesor en el partido socialista, Pedro Sánchez, dice ahora que solo el PSOE es capaz de ofrecer un futuro digno a los pensionistas

 

 

“Es una vergüenza que llegada la jubilación tras decenas de años de cotización y ahorro veamos que se ha saqueado el fondo de las pensiones”

 

Es una vergüenza que llegada la jubilación tras decenas de años de cotización y ahorro veamos que se ha saqueado el fondo de las pensiones, pensiones que no son de los políticos sino de todos y cada uno de nosotros y no hay derecho a que se nos robe.

Declaración insultantes y dolorosas desde todo el arco parlamentario hemos tenido que escuchar, de personas cuyo riñón está cubierto a nuestra costa en cuatro días, que si hay que seguir trabajando hasta los 75 años, que si los ancianos generan más gastos que beneficios, que por su culpa (y si se murieran) los podemitas ya estarían gobernando, y a los que mi santa madre, con sus 88 años recién cumplidos no puede ni ver pues conoce sus antecedentes.

Una madre que vio muchas cosas con solo seis añitos y que jamás me ha transmitido odio ni rencor hacia nadie, hija de una mujer creyente y de un hombre de izquierdas, que con solo seis años (y me lo contó cuando yo tenía 40) huyendo con su madre y su padre que no quería participar en sacas nocturnas vio a través de las rendijas de la carreta cerca de Carrión de Calatrava a pesar de que su madre tapó con una manta las cabezas de sus tres hijas, cómo decenas de personas “dormían con bata, descalzos y casi desnudos” en los olivares, y no entro más en detalle.

He citado a mi madre porque es pensionista y no podía ni imaginar hace un año las peripecias y papeleos que hemos tenido que hacer en relación con su viudedad… para que le quede ¡una mierda de pensión! desde el fallecimiento de mi padre hace un año que no supo hacer otra cosa en toda su vida que trabajar y trabajar para darle a sus hijos todo lo que estaba en su mano y mucho más.

Al final, los estrategas de Podemos han cambiado su discurso que se quejaba del caladero de votos del PP con los jubilados. Recordemos cómo Iglesias echaba la culpa de no acceder al gobierno a los mayores que votan al PP
Al final, los estrategas de Podemos han cambiado su discurso que se quejaba del caladero de votos del PP con los jubilados. Recordemos cómo Iglesias echaba la culpa de no acceder al gobierno a los mayores que votan al PP

“Con envidia y admiración he podido ver algo muy diferente con la jubilación de mi suegra en el Reino Unido”

Con envidia y admiración he podido ver algo muy diferente con la jubilación de mi suegra en el Reino Unido. Allí alguien se jubila y no tiene que hacer absolutamente ni un solo papel. Recibió la notificación de Hacienda con las rebajas en el alquiler de la vivienda, los gastos de luz, agua, gas y calefacción así como de teléfono por el hecho de ser jubilada… ya quisiéramos aquí algo parecido creyendo que con la pensión de una viuda va a poder seguir viviendo en su casa, so pena que buitres ajenos o propios se lancen y la dejen en la calle.

Los principios de 'Groucho Marx' de Podemos: de despreciar a los jubilados a hacerse la foto con ellos. Recuerden cuando Bescansa dijo que si no fuese por los mayores de 45 años, Pablo Iglesias sería presidente.
Los principios de ‘Groucho Marx’ de Podemos: de despreciar a los jubilados a hacerse la foto con ellos. Recuerden cuando Bescansa dijo que si no fuese por los mayores de 45 años, Pablo Iglesias sería presidente.

“Todos los políticos se reprochan unos a otros la utilización política de muertes y de jubilados pero todos son unos cínicos e hipócritas”

Todos los políticos se reprochan unos a otros la utilización política de muertes y de jubilados pero todos son unos cínicos e hipócritas. Ahora circulan mensajes y videos desde plataformas podemitas manoseando el tema de las pensiones, los que querían muertos a nuestros ancianos para que no votaran y que en su día intentaron evitar el voto de mi padre cuando le llevaba en silla de ruedas y que aunque su vida se apagaba sabía claramente lo que significa el comunismo que no es otra cosa que crimen y dictadura. También delincuentes con lazo amarillo pretendiendo dar una visión como representantes sociales y que desde luego al verlo mi madre declara que gente de esa ralea que quiere romper España, con la pasividad del actual gobierno, no la representan.

No es y sería más justo que en vez de pedir la libertad de esos delincuentes separatistas se pidiera que todos lo robado por políticos de uno y otro color, independentistas o no, fuera dedicado a la bolsa de las pensiones, en vez de regalar pensiones a recién llegados que no han dado un palo al agua en España o que incluso se marchan y cobran esa pensión desde Marruecos por ejemplo. Políticos y ex-políticos de todos los colores desde hace años inmersos en juicios abandonados en cajones o cayendo en el archivo de las causas con el apoyo de un corrupto poder judicial a su servicio no devuelven nada de nada, lo vemos en Cataluña donde los Pujol, campan a sus anchas, tras amenazar con tirar de la manta, partidos corruptos con sus sedes embargadas, regando con nuestro dinero asociaciones dedicadas a la anti España, pero también políticos, en Valencia, Baleares, Madrid, Andalucía… y podríamos recorrer todos los pesebres autonómicos que deberían desaparecer y que parecen vacas sagradas intocables que pueden ir por todo el campo comiendo y durmiendo donde les apetezca ¡a nuestra costa!, todos ellos deben devolver todo lo que han robado y llevarlo a la caja de las pensiones y atender a nuestras viudas en primer lugar y luego al resto… ¿cómo que no hay dinero? 

Celia Villalobos: “Hay muchos pensionistas que llevan más cobrando la pensión que trabajando” El PP responde a los pensionistas: "Otros sectores han sufrido de forma más intensa la crisis"
Celia Villalobos: “Hay muchos pensionistas que llevan más cobrando la pensión que trabajando” El PP responde a los pensionistas: “Otros sectores han sufrido de forma más intensa la crisis”

“Hay que mejorar las leyes para que todo el mundo cobre una pensión justa y no se regale ni un euro a personas que ni trabajan ni han cotizado”

Hay que ver la particularidad de cada pensión y actuar en consecuencia y voy a las viudas a las que le queda el 52% de la pensión del esposo, alguien en su sano juicio cree que con ello va a poder sobrevivir y pagar la luz, la calefacción, el agua y el teléfono. Vayan al mercado y paseen, busquen matrimonios de jubilados o viudas, que con su media sonrisa, y su piel marmórea de estar encerradas en casa pasean mirándolo todo con admiración, vean cómo pasan mirando de reojo la carnicería, la pescadería, incluso la frutería yendo en dirección a la casquería a comprar algún despojo para la sopita.

Hay que mejorar las leyes para que todo el mundo cobre una pensión justa y no se regale ni un euro a personas que ni trabajan ni han cotizado y que según entran ilegalmente sean devueltos exactamente por la misma frontera que han pasado.

Deben de ser eliminados miles, ¡sí, miles! de puestos de políticos con sus decenas de asesores, chupatintas, vividores, poltroneros que absorben el presupuesto de la nación disparando la deuda hasta el infinito y mucho más… pensiones máximas, vitalicias, no cotización a la seguridad social, dietas y viajes de alto nivel a reuniones que a España ni le va ni le viene, no hablamos de los eurodiputados que es punto y aparte, sin haber cotizado nunca, muchos de ellos, a las arcas del estado. Ello también mejoraría la situación económica y se podrían dedicar presupuestos dignos a la educación, y a la seguridad que deberían estar dirigidas desde el estado y no repartidas, y por supuesto a esa olvidada que es la Defensa Nacional pues tengamos claro que sólo se sientan a la mesa de la negociación internacional aquellas potencias que dedican un presupuesto digno a la defensa y no como en España donde se ha convertido en una pordiosera y se la ha desvestido durante décadas para dárselo a las autonomías, creyendo que el paraguas europeo nos va a proteger ante cualquier contratiempo.

El País sábdo 17 de marzo 2018
El País sábdo 17 de marzo 2018

“Y si hablamos de las recetas del FMI que nos predica el diario islamista El País es para mearse de la risa”

Acabar con el cáncer autonómico y reducir la organización territorial arreglaría de inmediato el tema de las pensiones. No debería haber ayuntamientos con menos de 50.000 personas, y entre 50 y 100.000 no debería de haber ni un político, sencillamente gestores por oposición, “city manager” como en EEUU, que controlasen los servicios públicos, seguridad, limpieza, obras, atención a ancianos, etc., los ayuntamientos deben tener personal y lo tienen que deba atender en estos temas lejos de manipuladores políticos. En una ciudad pensemos como pensemos son los servicios y mantenimiento lo único que debe de preocuparnos, entre ellos de forma prioritaria nuestros mayores, que se dejen de guerras, campañas, solidaridades y que se dedican exclusivamente al municipio donde viven nuestros jubilados y pensionistas.

Y si hablamos de las recetas del FMI que nos predica el diario islamista El País es para mearse de la risa… por no llorar. ¿Más inmigrantes para pagarnos las pensiones? ¡Por Dios y los clavos de Cristo! ¡Si se las pagamos nosotros a ellos nada más llegar! Vienen y viven gratis con nuestro dinero. Eso sí, nuestros mayores tienen que manifestarse porque muchos se mueren literalmente de hambre y frío en esta España, país mayoritariamente… de tontos.

Share on Facebook70Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

2 comentarios sobre “Cinismo y pensiones mientras nuestros mayores tienen que manifestarse en esta España… De tontos

  • el 18 marzo 2018 a las 20:04
    Permalink

    Es cierto,lo reconozco,me hallo entre esos q se olvidaron q el petardo de zp habia congelado las pensiones,no con eso pienso exonerar de culpas al pp,pero al cesar lo q es del cesar…..

    Respuesta
  • el 9 diciembre 2018 a las 20:44
    Permalink

    Lean a continuación la Introducción del libro de Ynfante “El ejercito de Franco y de Juan Carlos”, editorial El Ruedo Ibérico, Paris 1976. El pobre hombre se escandalizaba de la cantidad de funcionarios que había entonces en nuestro país, que todavía era España, y se preguntaba cómo podía funcionar un país así.

    Resulta curiosa la inclusión de los 150.000 curas, frailes. monjas, seminaristas y noviciados entre la masa burocrática, pero es que entonces cobraban del Estado. Resumiendo, que el franquismo tenía la enorme masa de 850.000 funcionarios, de los que 470.000 correspondían a la Administración Central y “sindical” (que incluía a la Seguridad Social, que entonces englobaba el “Seguro de Enfermedad” convertida en la Sanidad Publica actual), incluidos maestros, profesores de Instituto, profesores de Universidad y médicos, enfermeras y resto de personal sanitario.

    En la actualidad solo se sabe que hay más de 4.000.000 de “funcionarios y similares”, pero que lo único cierto es que ese incremento no se ha debido a que haya aumentado el número de “maestros, profesores de Instituto, profesores de Universidad y médicos, enfermeras y resto de personal sanitario” en la misma proporción que el resto de personal innecesario. Cuando Franco hacíamos chistes sobre el INI (Instituto Nacional de Industria), hoy prácticamente desaparecido y convertido en la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales), habiéndose “regalado” a empresas extranjeras las joyas del mismo, como IBERIA, SEAT y PEGASO, pero ahora cualquier Ayuntamiento de tres al cuarto, Diputación y Comunidad Autónoma tiene organizado su propio INI, con “excelentísimos” emolumentos donde colocar a familiares y amigos del cacique de turno no turnante.

    http://www.ruedoiberico.org/libros/print.php?id=185

    Introducción. El Ejército y el Estado

    El Estado es un vasto organismo parasitario que se ciñe como una red al cuerpo de la sociedad y le tapona todos los poros. Cuatro burocracias componen la artificiosa maquinaria del Estado español, eso que ha venido denominándose «el Régimen de Franco», o con otra fórmula más breve, «el Régimen» a secas.

    Estas cuatro burocracias, que se encuentran fuertemente entrelazadas, son las siguientes por orden de efectivos aproximados y de importancia:

    Burocracia Número de Individuos Observaciones
    1. Civil 540.000 Incluyendo 360 000 de la Administración central y 190 000 de la Administración local
    2. Militar 200.000 Incluyendo los efectivos de los tres Ejércitos, Policía y Guardia civil, pero sin contar con los 260000 reclutas del reemplazo anual.
    3. Eclesiástica 150.000 Incluyendo novicios, seminaristas, conventos de clausura, así como el clero regular y secular de ambos sexos
    4. Sindical 110.000 Incluyendo funcionarios sindicales, Instituto Nacional de Previsión. Mutualidades y organismos parasindicales
    Total 1.000.000

    El aparato del Estado en España está formado, pues, por un Ejército de 200 000 individuos, la burocracia militar, junto a otro ejército de funcionarios, que suma más de medio millón de individuos, la burocracia civil; más 150 000 de la burocracia eclesiástica y 110 000 de la burocracia sindical.

    La burocracia civil ha adquirido en España, por medio de la férrea centralización de la Dictadura, una ubicuidad y una omnisciencia extraordinarias. Falto de elasticidad y autonomía, este aparato burocrático que forma parte integrante del Estado es un verdadero ejército civil de más de medio millon de individuos, que arrastra tras de él -si no se olvidan sus familias- una masa ingente de intereses y existencias. (1) Las instituciones políticas que nacieron de la guerra civil son fácilmente caracterizables por su extremado autoritarismo y responden, en general, a los siguientes principios: privilegios en favor de la clase dominante, centralización absoluta y tendencia a transformar los servicios administrativos en servicios policiales del Estado. (2)

    Hace algún tiempo podía decirse que las instituciones reales más sólidas del país eran la burocracia militar y la burocracia eclesiástica. Pero hoy nadie se atreve a decir otro tanto. La burocracia eclesiástica, con un total de miembros evaluado en cerca de 150 000 individuos de ambos sexos, ha sufrido en escasos años un deterioro político considerable: la crisis de la burocracia eclesiástica ha conmovido al Régimen en sus cimientos a partir de 1970.

    La burocracia militar tampoco ha escapado del inevitable proceso de desgaste político que se ha agudizado recientemente, de forma extraordinaria, con el golpe de Estado militar en Portugal y el ocaso biológico de Franco.

    La burocracia sindical sigue aún formada, en gran parte, por los supervivientes de la naufragada burocracia falangista, cuyos militantes estaban encuadrados en la FET y de la JONS, el partido único desaparecido legalmente en 1966. El aparato de la burocracia sindical proviene de la ordenación totalitaria y por corporaciones de todos los trabajadores españoles, copia de los sindicatos fascistas instalados antaño en Alemania e Italia. Aplicando fielmente la ideología leninista numerosos miembros de las Comisiones obreras, todavía clandestinas, están ocupando cargos de representación sindical y desplazando progresivamente a los residuos falangistas. El aparato sindical se refuerza, en definitiva, con esas nuevas inyecciones de savia burocrática.

    Las Fuerzas armadas, la burocracia militar, han sido el centro político de inspiración y de organización del Estado desde 1936; y de ahí que surgieran para calificar al Régimen denominaciones castrenses tales como la de «democracia orgánica». Hablando en términos sumarios, suele decirse que el Ejército español se sublevó en 1936. Esto es inexacto. Se sublevaron ciertos jefes y muchos oficiales en conexión con un aparato de conspiración política que sirvió de catalizador a ese y a otros elementos menos decisivos. Una parte numéricamente considerable del Ejército secundó a los oficiales pioneros por ideología y, en algunos casos, por espíritu de cuerpo. Una parte poco menos numerosa permaneció leal al gobierno de la segunda República o se marginó del conflicto creado. Un porcentaje elevado entre los altos mandos rehusó dirigir el movimiento y, en muchos casos, aquellos mandos fueron liquidados por los oficiales promotores. Basta recordar que muchos de los que a lo largo de la guerra habían de mandar grandes unidades comenzaron aquélla de tenientes coroneles. (3) El año 1936 señaló el advenimiento de las Fuerzas armadas a un papel de predominio político absoluto en España. El Ejército de Franco acrecentó durante la guerra el volumen y la complejidad de su estructura burocrática, su vinculación con la oligarquía y un control efectivo sobre todos los aspectos de la vida en la sociedad española. Terminada la guerra, Franco decidió mantener en pie de guerra un Ejército de un millón de hombres, pero en el decreto del 25 de agosto de 1939 ordenó que el 80°/o de todos los puestos burocráticos del Estado fuesen reservados a «los cruzados» desmovilizados, consiguiendo así el Régimen que el personal de la Administración estuviese compuesto, en una alta proporción, por los combatientes militares de la «cruzada».

    Las Fuerzas armadas y de Orden público forman la burocracia militar en España. Según la Ley orgánica del Estado franquista, «las Fuerzas armadas de la Nación, constituidas por los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y las Fuerzas de Orden público, garantizan la unidad e independencia de la Patria, la integridad de sus territorios, la seguridad nacional y la defensa del orden internacional. Y un Alto Estado Mayor, dependiente del presidente del gobierno, será el órgano técnico de la Defensa nacional, con la misión de coordinar la acción de los Estados Mayores de los tres ejércitos».

    Aunque las Fuerzas armadas constituyen un solo Ejército, existen en el gobierno tres ministerios correspondientes a los ejércitos de Tierra, Mar y Aire. Los tres ministros militares han ejercido desde la guerra civil hasta 1975 un mando delegado por el general Franco, carismático jefe del Estado que ha ostentado el título de generalísimo de los Ejércitos.

    Un organismo sedicioso militar, la Junta de Defensa nacional, fue el trampolín político utilizado por el general Francisco Franco para alcanzar la jefatura del Estado en 1936. La Junta de Defensa nacional, creada el 24 de julio de 1936, era un organismo netamente militar y fue el embrión del actual Régimen. El general Miguel Cabanellas fue su primer presidente y la formaban como vocales los generales Saliquet, Ponte, Mola, Queipo de Llano y los coroneles Montaner y Moreno Calderón. El general Franco se incorporó tardíamente como vocal, pero logró imponerse sobre el resto de los generales, por la potencia del «Ejército de África» y, a nivel de intrigas, ayudado, sobre todo, por su hermano.

    Así, reunidos los componentes de la Junta de Defensa nacional el 12 de septiembre de 1936 en el aeródromo de San Fernando, cerca de Salamanca, acordaron establecer el mando único que fue ocupado por el entonces general de división, Francisco Franco Bahamonde. La transmisión de poderes se celebró en Burgos, el 1 de octubre de 1936. El mismo día, Franco disolvió la Junta de Defensa nacional creando la Junta técnica del Estado, compuesta de personalidades civiles «independientes», con un general como presidente que sometería sus dictámenes a la aprobación de Francisco Franco, autoerigido jefe del Estado. El general Dávila fue designado presidente de la Junta técnica y jefe del Estado Mayor General del Ejército, aunque el cargo decisivo era el de secretario general de la Junta técnica del Estado, ocupado por Nicolás Franco.

    Luego, en enero de 1938, se constituyeron las once carteras ministeriales que compondrían el primer gobierno de Franco. La Junta de Defensa nacional fue de nuevo creada por el artículo 5° de la Ley de 8 de agosto de 1939 para que actuara, esta segunda vez, como órgano consultativo o de asesoramiento. (4)

    Las Fuerzas armadas españolas, lo que todavía puede denominarse con toda propiedad el Ejército de Franco están constituidas fundamentalmente por los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, los tres ejércitos; más las llamadas Fuerzas de Orden público, el cuarto ejército, formado por la Guardia civil, la Policía gubernativa y la Policía Armada.

    Jesús Ynfante

    1. Ynfante, Jesús: La prodigiosa aventura del Opus Dei: génesis y desarrollo de la Santa Mafia, Ruedo ibérico, París, 1970, p. 187.

    2. Tierno Galván, Enrique: « Espagne, dénazifier 1’enseignement supérieur avant d’entreprendre toute reforme technique », Le Monde Diplomatique, París, septiembre de 1968.

    3. Revista Mañana, no 11, enero de 1966

    4. Según la Ley Orgánica del Estado de 1966, «una Junta de Defensa Nacional integrada por el presidente del gobierno, los ministros de los departamentos militares, el jefe del Alto Estado Mayor y los jefes de Estado Mayor de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, propondrá al gobierno las líneas generales concernientes a la seguridad y defensa nacional. A esta Junta de Defensa nacional podrán ser incorporados los ministros o altos cargos que, por el carácter de los asuntos a tratar, se considere conveniente».

    La Junta de Defensa nacional, que no ha tenido especial relieve político hasta nuestros días, adquirió importancia como órgano supremo de consulta militar en 1975 cuando, durante la larga agonía de Franco, sobrevino !a crisis del Sáhara.

    Respuesta

Deja un comentario