Independentismo sangriento

Los tractorianos tratan de paralizar Cataluña. Ilustración de Linda Galmor
Los tractorianos tratan de paralizar Cataluña. Ilustración de Linda Galmor

 

 

Hablo de este tema con mi familia y amigos y tratamos de encontrar una solución a tan complicado conflicto como es la independencia y la posibilidad del independentismo sangriento”

 

 

 

He leído por ahí que, hace unos días, un colaborador de TV3 dijo que; “habrá muertos” por el ‘procés’ porque “hemos descubierto que la república no se hace con lacitos”. “La república no se construye con lacitos, sino con sangre y fuego”.

Me pregunto si lo dijo como una amenaza, una advertencia o una predicción. En cualquier caso, me parece preocupante, porque, sin ser un experto en historia, he leído lo justo como para saber de qué manera han acabado otras revoluciones, en las que se vaticinaba que habría sangre. Y me preocupa porque, a excepción de la vida, creo que no hay nada más importante en este mundo. Salvo quizás un café bien cargado por la mañana, temprano.

Y, como todo español que se precie, hablo de este tema con mi familia y amigos y tratamos de encontrar una solución a tan complicado conflicto como es la independencia. Me pregunto si tal vez habría que convocar un referéndum en condiciones y dejar que los catalanes hablen, dentro de la ley. Claro que también me cuestiono si no sería injusto dejarles votar solo a ellos y marginar al resto de españoles, que, al menos de momento, son tan dueños de Cataluña como todos los demás.

Y ¿qué pasa con los que, como yo, nacimos allí pero salimos hace décadas? ¿Se nos permitiría votar en caso de que el referéndum fuese solo para los catalanes? ¿Eres catalán solo si vives en Cataluña? Y una vez llevado a cabo el referéndum, ¿qué pasaría si sale el NO? ¿Lo aceptarían los independentistas, o apelarían a la sangre, otra vez? Pero, ¿Y si sale el sí?

Estamos muy seguros de que saldría el no, pero ¿y si no? En fin. No tengo ni idea de lo que cobran nuestros políticos, pero me jugaría un meñique a que, el que menos, gana más que yo. En cualquier caso, les pagamos para que, entre otras cosas, solucionen problemas como este. Así que quizás deberíamos plantearnos ir cambiando nuestros votos para que, aquellos cuya incapacidad para gobernar ha quedado manifiesta (gobernar en España y en Cataluña), dejen de crear más problemas en lugar de buscar solución a los que ya hay. Soluciones que pasen por cualquier cosa, excepto la sangre. Porque, personalmente, la sangre solo quiero verla en una pantalla, manando del hombro herido de Bruce Willis.

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Jorge R. Rueda

Jorge R. Rueda

Nací al principio de mi vida, pero no me di cuenta de ello hasta que cumplí los treinta. Entonces descubrí que el mundo es un lugar hostil y que a través de la literatura tenía la oportunidad de rediseñarlo a mi manera, aunque no sirviera realmente para nada. De lector me convertí en escritor. Soy autor de cuatro libros; El don de olvidar y otras historias, La conciencia dormida, Diario de un presunto suicida y Gente corriente y ahora me estoy replanteando volver a ser lector, lo que se me da mucho mejor. Me encanta Nueva York, aunque vivo en Murcia por razones prácticas. Antes crecí y viví en Granada. Suscribo la frase de que uno no es de donde nace, sino de donde pace. Me gusta Mahler, el vino tinto, la cerveza y las bandas sonoras. Los cómics de Batman y la gente corriente. Vivo y dejo vivir.

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