(Parte II) Dinos, Ignacio Escolar… ¿Qué hay del doctorado de Pedro Sánchez? Por Nacho Díaz Tejedo

Vergüenza News-Ignacio Escolar.Vas a hacer un Cifu
Vergüenza News-Ignacio Escolar, ¿Vas a hacer un “Cifu” con el doctorado de Pedro Sánchez?

 

“A fin de cuentas, el cargo de Presidente afecta a TODOS LOS ESPAÑOLES y no es lo mismo un mastercillo que todo el doctorado de Pedro Sánchez”

 

Aunque Pedro Sánchez sí tiene un doctorado homologado, -de momento y hasta que no se demuestre lo contrario-, en la primera parte de este artículo, mostré mis dudas de que Pedro Sánchez hubiese podido acabar legalmente su tesis doctoral y sacarse su doctorado, planteé que de ser así podría constituir un presunto delito tipificado y conminé al ínclito Ignacio Escolar a que con el mismo ahínco y saña que actuó contra Cristina Cifuentes, investigase el “doctorado” de Pedro Sánchez. A fin de cuentas, el cargo de Presidente afecta a TODOS LOS ESPAÑOLES y no es lo mismo un mastercillo que todo un doctorado.

Para hacer un doctorado, se necesita una persona muy inteligente con dedicación exclusiva; aun así, tardaría más de cinco años en acabarlo. Obviamente, Pedro Sánchez no es una persona inteligente ni de lejos y sólo tardó 33 meses en hacerlo, desde febrero del 2010 hasta noviembre de 2012 y sin dedicación exclusiva pues “trabajaba” como parlamentario y “se trabajaba” el partido. Mucha ocupación para tan poca sesera, pues Pedro Sán, no es precisamente uno de los frikis súper inteligentes de la serie de “The Big Bang Theory”.

Dicho esto, he querido contrastar los testimonios de otros aspirantes y doctores habida cuenta de las no pocas irregularidades de las que estos se quejan en las últimas décadas personas que se toman su trabajo muy en serio. Muchos de ellos aseguran que hay doctorados que “se regalan por enchufe” o por “motivos políticos”.

Y uno de los casos más comentados entre el 2015 y el 2017 fue “el doctorado” del actual recién nombrado Presidente del Gobierno, ya olvidado y que quiero retomar, arremetiendo con toda la fuerza de la que sea capaz tanto contra Pedro Sánchez como contra Ignacio Escolar, sectario “sectarista” –que no periodista pues nunca se sacó el título-, que, tras haber acabador con doña Cristina, aún no ha hecho el más mínimo gesto para desmontar ni a Pedro ni a Pablo.

Ficha Pedro Sánchez
Ficha Pedro Sánchez actualizada a 10 de junio de 2018

 

 “Desde finales de 2012 en que aprobó su doctorado hasta 2015, no fue fácil acceder a la lectura de la tesis de Pedro Sánchez porque la Universidad la guardaba -y la guarda-, bajo siete llaves”

 

Dicho esto, sobre el doctorado de Pedro Sán, de lo que yo sé que pueda escribir por ser públicos, los hechos son los siguientes:

Que se sepa, desde finales de 2012 en que aprobó su doctorado hasta 2015, no fue fácil acceder a la lectura de la tesis de Pedro Sánchez porque la Universidad la guardaba -y la guarda-, bajo siete llaves. No existe copia ni está digitalizada. Algo muy extraño tratándose de “un trabajo original de investigación” que debe aportar conocimiento universal.

Aunque más raro resulta que el trabajo apenas contenga 374 páginas, una extensión relativamente escasa para lo que debería ser una tesis doctoral poco normal si tenemos en cuenta que su autor apenas le dedicó tres años, la mitad de tiempo del que dedica la media de doctorandos en España. La de Pablo Iglesias, sin ser demasiado sesuda ni extensa, tiene doscientas páginas más, o sea, 574 y según él le llevó más de 4 años.

UNOS INTRÉPIDOS INVESTIGADORES

En mayo de 2015, un grupo de expertos, fueron a la Universidad madrileña Camilo José Cela en Villanueva de la Cañada buscando un libro que se había guardado como oro en paño. Una obra que había estado custodiada “bajo llave” desde su publicación por voluntad de su autor, acceso bloqueado durante más de dos años por entonces: la tesis doctoral de Pedro Sánchez.

Tres bibliotecarias les salieron al encuentro de: Juan Ramón Rallo, doctor en Economía, María Blanco, economista de renombrado prestigio y John Müller, columnista del que no hace falta presentar credenciales.

Al llegar allí, seguro que se preguntaron «Pero, ¿por qué tanto hermetismo? ¿Acaso incluye apreciaciones que puedan poner en riesgo su liderazgo?» Nadie sabía. Nadie contestaba. En busca de respuestas, accedieron en exclusiva al contenido de un trabajo rodeado de un halo de misterio desde 2012.

Tras recibir su beneplácito, una trabajadora del centro universitario hizo entrega de la tesis como si fuese el Santo Grial, no sin antes haberles leído la cartilla: «No se pueden hacer fotos, ni sacarla de la biblioteca. Si os vais al servicio tenéis que volverla a entregar».

Según contaron, el “libro” era de tapa oscura y dura, pesaba unos 500 gramos, tenía trecientas cuarenta y dos páginas, y como he mencionado antes, era un ejemplar único. Ni siquiera existe una sola copia en sus bases de datos. El “libro” estaba impoluto y no tenía ni un solo manchurrón, ni siquiera de tinta.

Siguiendo con el relato de estos intrépidos investigadores, antes de comenzar a leerlo, recibieron la visita de alguien con aspecto de señorita Rottenmeier con la orden de vigilarlos para evitar que el trabajo de Sánchez fuese «profanado».

El nombre de la Ros Sala de Pedro Sánchez
El nombre de la Ros Sala de Pedro Sánchez

“El título de la tesis («INNOVACIONES DE LA DIPLOMACIA ECONÓMICA ESPAÑOLA: ANÁLISIS DEL SECTOR PÚBLICO 2000-2012»)”

El título de la tesis («INNOVACIONES DE LA DIPLOMACIA ECONÓMICA ESPAÑOLA: ANÁLISIS DEL SECTOR PÚBLICO 2000-2012») no incitaba precisamente a su lectura, no obstante, habiendo llegado al último nivel de su propio «World of Warcraft», a la siniestra biblioteca de fray Jorge de Burgos, el monje anciano y ciego custodio de la biblioteca secreta de la Abadía de los Apeninos Ligures, (El Nombre De La Rosa), comenzaron la lectura de un texto cuya hipótesis a demostrar era que:

«Desde el 2000 hasta la actualidad, el conjunto del sector público español había innovado sus instrumentos de diplomacia económica con el fin de respaldar el proceso de internacionalización que atravesaron su economía y su tejido empresarial».

Al final resultó que no era más que una mera descripción de los instrumentos que se habían ido creando las administraciones públicas para relanzar la economía en el exterior. Incorpora mucha información facilitada principalmente por el Gobierno de Zapatero y elogia algunas de sus iniciativas, como la Oficina Económica del Presidente o la reforma del Instituto Español de Comercio Exterior, como cuando algunos íbamos a EGB y teníamos que recitar los ríos y afluentes, las cordilleras, las montañas y los mares y los atlánticos de España. Para la labor de recopilación de datos se supone que Sánchez contó con la colaboración del ex ministro de industria Miguel Sebastián, impulsor de la diplomacia económica de Zapatero, pero esto no es del todo así,…porque el propio exministro de industria socialista, Miguel Sebastián, admitió públicamente en una mesa que fue organizada por el Ateneo de Palencia el 22 de marzo de 2017, refiriéndose a la tesis doctoral de Pedro Sánchez, que «El 90% del “libro” se lo hicimos en el Ministerio de Industria». Y obviamente, esta afirmación supone que la tesis de Sánchez va presuntamente mucho más allá del simple «delito de plagio».

Cuarto aviso, Ignacio Escolar. ¿Vas a investigarlo de una puñeteras vez?

En fin, terminan la narración nuestros expertos diciendo que la lectura se hace pesada y el autor no incorpora líneas que puedan suscitar polémicas, innovadoras, novedosas, genuinas, etc., etc.

VEREDICTOS:

Juan Ramón Rallo, “Poco sustanciosa”.

María Blanco, “La tesis es floja y el tema no da de sí”.

John Müller, “Se trata de un trabajo eminentemente descriptivo, con una hipótesis de trabajo que se auto explica en la descripción. El autor no aporta nada. La tesis es como una fotografía sin texto. Lo que he leído no me ha parecido más relevante que cualquier pieza periodística sobre diplomacia económica. He leído otras tesis económicas y me resulta difícil creer que hayan concedido el mismo grado de doctor”.

Hasta miembros de su propio partido, comentaron entonces: «No pasaría el corte de la Autónoma. La podría haber hecho un abogado, un historiador o un periodista. No hace un análisis empírico de los datos, no incorpora apenas fórmulas ni correlaciones».

El 23 de noviembre de 2012, Sánchez lee su tesis ante un tribunal de la Camilo José Cela. ¿Su calificación? a pesar de estas malas valoraciones de estos expertos, le regalaron un “APTO CUM LAUDE”, la máxima distinción. Sólo le había dedicado dos años.

Pero, ¿qué tiene de original? ¿Y qué conocimientos nuevos aporta?

Por lo visto, NADA de NADA, don Ignacio Escolar. Póngase a investigar porque averiguará que:

⦁ El Rector de la Universidad Camilo José Cela, en época de Pedro Sánchez, fue el cuestionadisimo socialista ⦁ Rafael Cortés Elvira, -militante desde 1974-, que desempeñó los cargos de Director General de Deportes en el Ministerio de Educación y Ciencia entre 1993 y 1996 y fue Secretario de Estado para el Deporte.

⦁ Que el auto del juez de la Audiencia Nacional de ⦁ Santiago ⦁ Pedr⦁ a⦁ z, -auto proclamado íntimo amigo de Baltasar Garzón y amigo de los más destacados barones socialistas-, en la «⦁ operación⦁ ⦁ Soule» contra la ⦁ RFEF y Ángel María Villar, reveló la existencia de una “vinculación clientelar” entre el Grupo Santa Mónica (GSM), que gestionó los derechos de la selección nacional de fútbol, y la RFEF, en la que incluye -¡OH, SORPRESA!- a Rafael Cortés Elvira.

Santiago Pedraz y Rafael Cortés Elvira
Santiago Pedraz y Rafael Cortés Elvira

“Visto semejante comportamiento político, ¿alguien puede pensar que Rafael Cortés Elvira no tuvo nada que ver con la “brillante” tesis y doctorado de Pedro Sánchez?”

⦁ Sostiene el auto que personal de la federación cobraba al unísono de esta sociedad (GSM) y de la propia federación española. Y entre ese personal apunta a María Elena Herrero, la esposa de Rafael Cortés Elvira, jefa de los servicios médicos de la Real Federación Española de Fútbol.

⦁ Añade el auto que la empresa de Cortés Elvira cobró de GSM un total de 1.500.000 euros, y que el exsecretario de Estado para el Deporte entre 1993 y 1996 es además socio de Mónica Han Cho, esposa de Gorka Villar, en una empresa cuyo domicilio social se encuentra -¡caray con las casualidades!-, en una vivienda de los Villar. Los investigadores y peritos judiciales añaden que la resolución del contrato con GSM, provocó un perjuicio de 51.746.000 (cincuenta y un millones, setecientos cuarenta y seis mil) euros a la RFEF que se podía haber evitado.

Pero lo más curioso es que, desde mayo der 2017 que comenzó la «operación Soule» en que Rafael Cortés Elvira ya estaba, -como antiguamente se decía-, IMPUTADO y hasta julio del 2017 (y por supuesto, hasta el día de hoy), el nombre de Rafael Cortés Elvira, exdirector de la Universidad Camilo José Cela en la época que Pedro Sanchez tan “Milagrosamente” obtuvo su doctorado “cum laude”, no ha vuelto a salir en los autos ni como investigado ni como testigo.
¿Habrá tenido algo que ver una presunta «irregularidad» del juez Pedraz con el amigo de sus amigos en la eliminación del sumario del exdirector de la Universidad Camilo José Cela?

Visto semejante comportamiento político, ¿alguien puede pensar que Rafael Cortés Elvira no tuvo nada que ver con la “brillante” tesis de Pedro Sánchez?

Además, recuerda lo dicho, Ignacio Escolar: el propio Miguel Sebastián, admitió públicamente que «El 90% del “libro” [refiriéndose a le tesis doctoral de Pedro Sánchez], se lo hicimos en el Ministerio de Industria».

Y obvio resulta que objetivamente, la aportación científica de la tesis de Pedro Sánchez es más que dudosa. Todos los que han tenido oportunidad de leer alguno de sus capítulos han llegado a la conclusión de que más bien parece un panfleto del gobierno socialista que un riguroso trabajo de investigación.

¿No te parece adecuado, don Ignacio, no sólo hacer una investigación periodística seria del “doctorado” de Pedro Sánchez, sino también comenzar una investigación Penal? ¿No quieres hacerle un “Cifu” a Pedro Sánchez?
Porque, querido amigo, por muchísimo menos, recientemente ya te habías vendido.
Entonces, dinos de nuevo, Ignacio Escolar… ¿Qué hay del doctorado de Pedro Sánchez?

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Jose Ignacio Diaz Tejedo

Jose Ignacio Diaz Tejedo

No viajé a las estrellas como soñaba de adolescente, pero he dado la vuelta a medio mundo alentado por una pasión inagotable por el conocimiento de mis semejantes. He leído unos 9.000 libros, pero cuanto más aprendo, más preguntas me planteo. He vivido mi propia tragedia y convivo con ella como una compañera leal: siempre me enseña algo. Creo que los únicos errores son aquellos de los cuales no se aprende. Soy curioso y renacentista por naturaleza, por tanto, aprendiz de todo y maestro de nada. Mi educación académica no me ha servido para dar soluciones a los problemas reales y solo me queda alzar mi voz publicando lo que mi cabeza y mi corazón me dictan. Pero jamás tendré oficio, porque hacen falta muchos años de trabajo para ser un contador de historias. Así que, no esperéis mucho de mi.

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