Welcome to the Moncloa, por Jorge Rodríguez Rueda

 

Ha nacido para esto. Se lo está pasando pipa en la Moncloa. Ilustración de Linda Galmor
Ha nacido para esto. Se lo está pasando pipa en la Moncloa. Ilustración de Linda Galmor

 

 

“Pedro, di que sí, yo haría lo mismo, si me dan las llaves de la Moncloa no las suelto hasta que me echen. Y encima cambiaba toda la pintura y la decoración, y el que llegue después si no le gusta que se joda”

 

 

Ya sabe todo el mundo eso de lo que muchos estábamos convencidos desde el principio; que Pedro Sánchez no iba a convocar elecciones. Y es normal, por otra parte, al menos a mí me lo parece. Porque llegar a la Moncloa no es fácil y solo unos pocos elegidos lo han conseguido, casi todos ellos ganando unas elecciones. Pero el cómo es lo de menos, siempre que sea de manera legítima y la de Sánchez lo es, las cosas como son. Lo que cuenta es que te den las llaves y te instales en una casa que, aunque no he tenido el privilegio de visitar, no me cabe duda de que es sensiblemente más confortable y lujosa que la mía, y me atrevería a añadir que la de la mayoría de españoles.

Luego está lo de gobernar, que eso quieras o no, es secundario. Y más cuando careces de los apoyos necesarios para hacerlo adecuadamente. Pero bueno, eso sobre la marcha ya se va viendo. Tú me das, yo te doy, mira a ver si me quitas de aquí y me pones por allá, hazme este favor que yo si eso ya te lo devuelvo… y así, entre pitos y flautas van pasando los meses hasta que llegue el momento en que ya no haya más remedio que convocar elecciones.

Mientras tanto vamos a ver si hacemos amigos y ganamos simpatías que luego, lo mismo se traducen en votos. Pero, ¿convocar elecciones ahora, ya? Hombre, si hay que convocarlas se convocan, pero convocarlas para nada, pues es tontería. Porque ¿y si se pierden? Que podría ser que no, pero ¿y si sí? Por eso es que como dice el conocido dicho latino “carpe díem”, atrapa el día, aprovecha el momento.

Así que, Pedro, di que sí, yo haría lo mismo, si me dan las llaves de la Moncloa no las suelto hasta que me echen. Y encima cambiaba toda la pintura y la decoración, y el que llegue después si no le gusta que se joda. Y en cuanto a gobernar, pues bueno, si al fin y al cabo los españoles tenemos memoria de pez y cuando lleguen las elecciones solo nos acordaremos de las dos semanas anteriores. Disfruta lo que te apetezca y lúcete todo lo que puedas, que la vida es breve y te ha costado mucho llegar a donde estás. Y luego, cuando se acabe todo, podrás hacer como Rajoy, volver a tu trabajo y renunciar a tus prebendas, y así, tal vez no pases a la historia como el mejor presidente de la democracia, pero igual sí lo haces como el mejor expresidente. Como Mariano.

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Jorge R. Rueda

Jorge R. Rueda

Nací al principio de mi vida, pero no me di cuenta de ello hasta que cumplí los treinta. Entonces descubrí que el mundo es un lugar hostil y que a través de la literatura tenía la oportunidad de rediseñarlo a mi manera, aunque no sirviera realmente para nada. De lector me convertí en escritor. Soy autor de cuatro libros; El don de olvidar y otras historias, La conciencia dormida, Diario de un presunto suicida y Gente corriente y ahora me estoy replanteando volver a ser lector, lo que se me da mucho mejor. Me encanta Nueva York, aunque vivo en Murcia por razones prácticas. Antes crecí y viví en Granada. Suscribo la frase de que uno no es de donde nace, sino de donde pace. Me gusta Mahler, el vino tinto, la cerveza y las bandas sonoras. Los cómics de Batman y la gente corriente. Vivo y dejo vivir.

Un comentario sobre “Welcome to the Moncloa, por Jorge Rodríguez Rueda

  • el 21 junio 2018 a las 13:31
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    Me ha encantado eso de que cuando le echen vuelva al paro.
    Ni de coña, oiga, va ha estar dándole al manubrio de las puertas giratorias hasta que chirríe el cojinete. Ahí tenemos a su mentor zapatero dale quete pego, inasequible al desaliento, no deja de marear la perdiz del petrodolar.

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