La hipocresía y las violaciones: Así nos va. Por José Crespo

Hipocresía y violaciones. Fotograma de la Naranja Mecánica
Hipocresía y violaciones. Fotograma de la Naranja Mecánica

 

 

“Por mucho que digan Pablas e Irenos España es dentro de Europa uno de los países con menos violaciones, frente a otros países entre los que curiosamente destacan los que se presentaban como ejemplo de tolerancia”

 

 

 

No he oído al Mejide y demás voceros izquierdistas lamentarse porque haya sido puesto en libertad condicional sin fianza uno de los hombres que participó en la supuesta agresión grupal de la segunda manada argelina de Alicante, teniendo en cuenta por otra parte, que ya había intentado fugarse a Argelia y  a pesar de tratarse de un caso bastante similar al lamentable suceso de los Sanfermines del 2016.

Tampoco comenta esa prensa cómplice del europicidio político el hecho de que en España los residentes extranjeros cometen una cantidad de violaciones absolutamente desproporcionada, si es que no son responsables de la mayor parte de las agresiones sexuales con los agravantes de prevalimiento, intimidación y violencia. Porque  se ocultan e incluso se omiten estadísticas.

Hay que remontarse a 2007 cuando se filtró que en Madrid el 71% de los violadores que habían sido detenidos eran extranjeros, lo que supone que con una población extranjera de aproximadamente el 13%, un inmigrante tiene 16 veces más posibilidades de violar a una madrileña, que un hombre local.

A pesar de todo y de los Mejides de turno España no queda mal parada respecto a nuestros vecinos. La realidad es que cualquier estudio con cierta reputación que se consulte, concluye que España siempre está entre los mejores países del mundo para ser mujer. 

Por mucho que digan Pablas e Irenos España es dentro de Europa uno de los países con menos violaciones, frente a otros países entre los que curiosamente destacan los que se presentaban como ejemplo de tolerancia a la vez que han importado grandes cantidades de hombres musulmanes sin esposas y familia que curiosamente se quedan en sus lugares de origen. No hablemos ya de países en trance de autodestrucción como Suecia que se han ganado el adjetivo de capital de la violación de occidente y que es capaz de condenar a unos pocos meses de prisión a “falsos menores” de edad solicitantes de asilo que cometen una violación grupal con amenazas emitida por Facebook, sin que nadie absolutamente levante una pestaña desde la más casposa izquierda a la más anestesiada izquierda.

Así nos va.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

Deja un comentario