La España de todos sigue callada ante las trece rosas y las trescientas vírgenes. Por Vicky Bautista Vidal

La España de todos, sigue callada ante las trece rosas y las trescientas vírgenes
La España de todos, sigue callada ante las trece rosas y las trescientas vírgenes

“Resulta que ahora mismo, a casi 20 años de principios del siglo XXI, un colectivo de ¿rencarnados?… Se dedica a continuar con obsoletos odios antiguos”

Cuál es el límite de la paciencia del ciudadano normal. Fíjense que digo “ciudadano”, como les gusta decir a republicanos y comunistas. Resulta que ahora mismo, a casi 20 años de principios del siglo XXI, un colectivo de ¿rencarnados?… Se dedica a continuar con obsoletos odios antiguos y levantan la pata al estilo can para orinarse en 80 años de aguante, tolerancia y en un perdón que se había hecho oficial y que fue modelo en el mundo.

Durante la Guerra Civil, pocos hay en España a los que no les mataran un pariente cura, una monja o alguien de la familia. Hubo muchos dueños de cortijo; en Andalucía, por ejemplo, que cayeron solo por eso, por tener un cortijo, denunciados por alguno de sus jornaleros. A veces, se purgaron familias enteras. Muchas personas en toda la península fueron fusiladas tan solo porque disponían de alguna propiedad.

“En Madrid, era normal que piquetes de milicianos, dependientes cada uno de una checa, se pasearan para hacer “limpias” de casa en casa”

En Madrid, era normal que piquetes de milicianos, dependientes cada uno de una checa, se pasearan para hacer “limpias” de casa en casa, robando todo lo que veían de valor. En estas giras no hacía falta que los asaltados fueran gente de posición o que tuvieran ideas políticas: con la pinta bastaba. Y si algún sirviente de los que habían tenido denunciaba por algún rencor; entonces, se los llevaban de “paseo” y se los cargaban en las tapias de cualquier cementerio o en una cuneta. En cuanto a lo que se refiere a ideas políticas, cualquiera que tuviera una o pareciera tenerla que no fuera bien con el comité o la organización del régimen, pues, al paredón, a la checa, a la cuneta, a la zanja…

Hubo quien víctima de la mala suerte, fue detenido porque las personas que iban a buscar no estaban, y la amable portera, afecta al nuevo odio, les dio como alternativa otra familia que si se encontraba en ese momento en su casa. Otro, debió su salvación también a favores hechos a un personaje de estos. Ya sabe: “Haga el bien sin mirar a quien”; a veces, puede salvarle la vida en momentos convulsos (por decirlo de una forma delicada), o sea, en momentos en los que las alimañas se desbocan y siembran la destrucción y el horror, diciéndolo de forma realista.

El pueblo bajo siempre ha creído las falacias del puñado de demagogos con cultura, y muchas veces sin ella, que les lavaba el cerebro para lanzarlos en el nombre de alguna teoría, en contra de los que tenían algo, por que el sistema es arrebatar las cosas en lugar de crear nuevas. ¿Trabajar? ¡No! que cansa. Mejor quitárselo a los ricos, que sabe Dios de donde habrán sacado el dinero. Hasta secar el país y dejarlo al estilo Cuba que es el último ejemplo de miseria esperpéntica y una cátedra de como se engaña a un pueblo de ignorantes y se le lanza a la miseria, pero cargando además con el peso añadido de la sangre. Así, alguien, absolutamente imbuido de ignorancia, se está dedicando a fomentar una serie de publicidad doliente acerca del fusilamiento de “13 rosas” republicanas y a regar con películas al uso partidista la penita de 13 chicas, ¡pobres! Que fueron fusiladas por nada, solo por ser comunistas… ¡Ya, ya, claro!

“Las nenitas, trece rosas, margaritas o preciosas grasillas pinguiculas carnívoras, se ocupaban en las checas más sanguinarias de Madrid”

Sabemos y lo sabemos bien que, durante la dictadura, solo se represalió con fusilamiento a los vencidos que hubieran asesinado. Las nenitas, trece rosas, margaritas o preciosas grasillas pinguiculas carnívoras, se ocupaban en las checas más sanguinarias de Madrid, si es que hubiera alguna que fuera más o menos sanguinaria que otra.

Y es así, y es lo que es. Los demás vencidos, a chirona un ratito, porque no han sido borrados de ninguna foto (Stalin) y ahí están, dando la vara todavía. Desde el abuelete, al heredero de este; lo que quiere decir que aquí, de limpias estalinianas nada de nada. Que han quedado todos para dar la tabarra con su aburrimiento y odio heredado, pues la mayoría ha nacido en tiempos de mejor bonanza. Tan de fiar siguen, que ni siquiera han respetado a su empelucado ídolo: “Carrillo”, flor podrida del inefable comunismo español. Que decidió firmar la paz y la cohesión con el resto para bien de España y de todos.

Trece señoritas de dudoso comportamiento frente a cientos de flores sin visión política pero que habían hecho votos religiosos, y que fueron torturadas: alguna, aserrada y además echada a los cerdos: Apolonia Lizárraga, superiora carmelita, a la que un miserable jefe de checa en Barcelona (el jorobado), convirtió en comida para los 42 cerdos que mantenía y cebaba con carne humana. Y todo este odio tan solo porque “olían a cera” como se referían entonces en el “rosal” de la checa a todo aquel sospechoso de ser religioso.

“Aconsejaría a todos aquellos que pretenden hacer prosélitos a base de románticas estupideces de rosas y claveles, que no olviden que cuando se despierta la memoria histórica, despierta para todos”

Por estas causas y miles más, yo aconsejaría a todos aquellos que pretenden hacer prosélitos a base de románticas estupideces de rosas y claveles, que no olviden que cuando se despierta la memoria histórica, despierta para todos; y que pueden ser aplastados con realidades que echen piedras sobre su propio tejado y los deje enterrados bajo éstas en lugar de conseguir algo. Porque aburren, aburren mucho. Y los cineastas que han estado mamando de las ubres de la vaca conveniente tantas décadas, cansan, y cansan absolutamente después de tantos años de intragables peliculillas republicanas y romances con pies de plomo.

Por cierto, la España de todos, sigue callada, poniendo la espalda y extendiendo la chaquetita sobre el charco al paso de la izquierda, y cantando el cuplé aquel que decía: “Pisa morena, pisa con garbo, que un relicario me voy a hacer con el trocito de mi capote que haya pisado tan lindo pie”… Pues eso.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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