Paseata entre el enfado por las ratas que roerán lo nuestro y la dignidad de la mayoría. Por Vicky Bautista Vidal

Paseata entre el enfado por las ratas que roerán lo nuestro y la dignidad de la mayoría
Paseata entre el enfado por las ratas que roerán lo nuestro y la dignidad de la mayoría

«De paseata por Magaluf y Palmanova, en Mallorca, y entre el enfado por las ratas que roerán lo nuestro y la dignidad de la mayoría»

Que estoy triste, lo estoy. Que estoy enfadada, también. No es para menos; el suelo que piso se estremece con los últimos acontecimientos y la impotencia de todos me cubre como una manta mojada. De paseata por Magaluf y Palmanova, en Mallorca y entre el enfado por las ratas que roerán lo nuestro y la dignidad de la mayoría, caigo en la tentación de culpar a todo lo que se mueva con dos piernas y dos brazos en mi entorno.

Esa desidia… Ese ignorar a conciencia… ese cerrar los ojos a lo inevitable… Ni siquiera por amor propio. Por orgullo de paisano de una tierra común. Y si no es por eso, que fuera, al menos, por la acción de la previsión y de la experiencia que se ha vivido: Con disimulo desde los Tiempos de Felipe González, y con crudeza trágica desde que la infamia se sentó sobre los 200 muertos del confuso atentado del 11-M, que, muchos españoles, creyéndose justos y vengadores de algo, elevaron al poder. Sin programa, sin principios, sin otro pasaporte que dos palabras: “mentira” y “plural”.

Entregarse en la pira del sacrificio y padecer la estupidez de un soberbio mandatario: que no hay mas soberbio que un tonto con poder es un precio muy caro hasta para un “justiciero” insulso.

«No puedo asumir como millones de personas con capacidad, pueden ser más idiotas que yo, que no soy una lumbrera ni la flor de la sabiduría»

Las tremendas crisis; aún hay alguno que defiende y dice que la crisis era mundial, bla, bla, que Zapatero no fue culpable, bla,bla y añade como dando la razón de mas peso que el PP robó mucho, bla,bla,bla. Y los miro y no puedo asumir como millones de personas con capacidad, pueden ser más idiotas que yo, que no soy una lumbrera ni la flor de la sabiduría, y que vi siempre muy claro el precipicio a nuestros pies.

Hoy llora el tipo pagado por Maduro. El consejero de Chávez, el heredero de infiernos ajenos: Iglesias, porque el amigo, traidor a su patria ha salido investido presidente. Y yo no tengo por menos que sentir, aunque sea de momento, una antipatía indignada, no por las ratas que pronto roerán lo nuestro, sino por esos millones de personajes que han votado para repetir con muchas peores consecuencias, la pervivencia del odio y el desprecio de los antiespañoles; poniendo al frente de su pequeñez a sus enemigos.

Deseo, también de momento, que al menos, las consecuencias las paguen los culpables y que, además, sean conscientes del motivo y el por qué es así. Después me arrepiento, claro.

Antipatía indignada, no por las ratas que pronto roerán lo nuestro, sino por esos millones de personajes que han votado
Antipatía indignada, no por las ratas que pronto roerán lo nuestro, sino por esos millones de personajes que han votado

«Si me hubiera dado cuenta de lo simple que resulta manipular al rebaño humano, hoy, seria yo la que hubiese salido elegida presidente»

También me arrepiento de no haberme dado cuenta de lo fácil que es mover multitudes. De lo cómoda que resulta “la mala vida”. De lo sencillo que es implantar una mentira y llegar a lo más alto por la cara. Quizá si me hubiera dado cuenta de lo simple que resulta manipular al rebaño humano, hoy, seria yo la que hubiese salido elegida presidente… ¡Mecachis!… No se si sería más fotogénica que la individua: Bassa, que ha dicho con el mayor cinismo de bestia sin conocimiento que le importa un comino la gobernabilidad de España… ¿Pero?… Y, ¿a esto lo pago yo y todos los votantes y votantillos?… ¡Amos, amos!, que diría la sin par marioneta Doña Rogelia.

Pero seguramente, sería tan honorable como la valiente Ana Oramas, que ha puesto una inyección de hidalguía, nobleza y principios, en la vena de los “desmayaos” españoles de bien, que ya creíamos que en política había muerto la verdad y el honor… Después, no quiero caer en la desconfianza exagerada… ¿Y si, la valiente intervención de la señora hubiera sido una brillante maniobra para sobrenadar sabiendo que, al día siguiente, se volvería a encauzar a la traición de todos para elevar al señor ese que según las fotos se está derritiendo piel adentro?… ¡No, hombre! ¡Me estoy pasando! Pero, es que, después de tanta hipocresía, mentiras, maniobras, el español de a pie, ni puede ni debe confiar en ningún político, por su propio bien. Pero no cabe duda de que fue admirable, y a tener en cuenta, el desplante de la señora Oramas; faltaría más.

«Veo a los pacíficos ciudadanos ponerse morados a tapas en el bar de Mercadona y a los inocentes compradores de comida pulular tranquilos por el supermercado»

La desazón se calma porque me echo a la calle. La isla está tranquila y Magaluf, en Mallorca, se ve tan vacío que parece una ciudad fantasma de película de miedo. Lo siento como una premonición. Al pasar de las horas algo de tráfico y algún bar abierto. Me desplazo a Palmanova y vuelve la vida. Veo a los pacíficos ciudadanos ponerse morados a tapas en el bar de Mercadona y a los inocentes compradores de comida pulular tranquilos por el supermercado abarrotado. ¿Imagina alguno que va a ser gobernado por los que ayudaron a que Venezuela pase hambre?… ¿Intuyen que esa libertad suya para comprar su papel higiénico puede en el futuro derivar en impotencia? ¿Se les pasa por la cabeza que podrían pasar en breve, de los zapatos a la alpargata?

El régimen necesita pueblo pobre. Sin pobres que explotar no hay izquierda que resista. En España, cada vez somos más pobres todos, desde que Zapatero, la marioneta del Nuevo orden mundial, sacado de «La cena de los idiotas»como el idiota estrella de esa obra genial, irrumpió, tampoco se sabe muy bien como, en el cuento de miedo español.

«La basura mundial es cada día ensalzada ante los ojos de todos, que vamos creyendo a la fuerza que todo está perdido, que el mundo es eso»

La mañana termina con una ceremonia personal de perdón a la humanidad. Según Celsius en la tierra había en 2019, 7545 millones de habitantes. Apenas unos pocos de miles son los muñecos que los medios de comunicación nos muestran cada día amargando la esperanza o haciendo daño al personal: asesinos, terroristas, ladrones, políticos que roban o que se venden, violadores… La basura mundial es cada día ensalzada ante los ojos de todos, que vamos creyendo a la fuerza que todo está perdido, que el mundo es eso. No hay noticia buena y parece que estamos consumidos por el mal… ¡Mentira!

Aunque de esos 7545 millones 545 fueran fieras sanguinarias, estúpidos dañinos o tontos útiles, quedan 7000 millones de personas que solo precisan un buen pasar y desprecian la violencia, la guerra; que aspiran a vivir, a relacionarse bien con sus vecinos, a desear la paz, a defender los valores eternos que convierten en humano al hombre. Gente que valora el bienestar y la libertad… Es decir, la buena gente de siempre.

Con este ultimo pensamiento se me disuelve definitivamente el rencor; la gente que veo me parece digna y agradezco con la mía la amabilidad del camarero que, muy sonriente, me sirve el sándwich.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

Un comentario sobre “Paseata entre el enfado por las ratas que roerán lo nuestro y la dignidad de la mayoría. Por Vicky Bautista Vidal

  • roargon Rodolfo
    el 9 enero 2020 a las 12:54
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    «Hoy llora el tipo pagado por Maduro. El consejero de Chávez, el heredero de infiernos ajenos: Iglesias, porque el amigo, traidor a su patria ha salido investido presidente».

    Pues a mi me la refanflinfla, Ojalá se lo lleve un buen cáncer y no tenga a mano una máquina de las de Amancio Ortega. Por otra parte amiga VIcky,la inteligencia es un bien muy escaso y por eso tenemos que soportar esto.

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