Del origen de los Capirotes y las Cadenas en la Semana Santa. Por José Crespo

De Capirotes y Cadenas
De Capirotes y Cadenas: La Semana Santa

«Hace un año escribía unas líneas por el ataque sufrido por los penitentes durante una procesión, ahora lo hago de nuevo ante la imposibilidad de procesionar este año»

Hace un año escribía unas líneas tras el dolor por el ataque sufrido por los penitentes durante una procesión en una capital castellana, ahora lo hago de nuevo ante la imposibilidad de procesionar este año. Mi reflexión surgió cuando el Jueves Santo del año pasado veía por Tele Madrid las bellas procesiones que se venían sucediendo por España.

En un momento, la periodista y su interlocutor se preguntaban por su infructuosa investigación sobre el origen del capirote de los penitentes, haciendo alguna que otra, y un poco ridícula, elucubración. Busqué el teléfono de la emisora y estuve llamando incluso por guásap para ofrecer a los televidentes esa información, pero no tuve éxito, por eso estas líneas.

Tenemos que remontarnos en ambos casos, capirotes y cadenas, al siglo XVI, cuando los delincuentes eran señalados públicamente teniendo que portar sobre su cabeza un capirote para escarnio ante la sociedad.

El origen de los capirotes en la Semana Santa
El origen de los capirotes en la Semana Santa

«Los penitentes en las procesiones de Semana Santa mostrando públicamente su sentimiento de culpabilidad por sus pecados se colocaban un capirote»

De ahí viene que los penitentes en las procesiones de Semana Santa mostrando públicamente su sentimiento de culpabilidad por sus pecados se colocaran un capirote cubriéndose a la vez la cara dejando solo visibles los ojos en señal de penitencia personal y silenciosa.

De esa manera se hacía penitencia de forma discreta, sin darse a conocer, sin alardear de ello, haciéndolo con humildad y en silencio.

En cuanto al uso de cadenas, su origen se basa en la liberación de los esclavos cristianos del norte de África cautivos de los turcos en ese gran desconocido hecho que es el de la esclavitud blanca y al que dedico mi próximo libro.

Las cadenas de los esclavos cristianos
Las cadenas de los esclavos cristianos. fachada de la iglesia de San Juan de los Reyes en Toledo

 «Cristianos libertos acompañaban a los monjes dando fe publica y explicando sus penalidades y sufrimientos mostrando las cadenas con las que vivieron encadenados»

Las órdenes mendicantes como los mercedarios recogían dinero en Europa para comprar la libertad de los cautivos a los turcos, esclavitud que duró desde la Edad Media hasta el siglo XIX, o sea hasta hace muy poco. Cristianos libertos acompañaban a los monjes dando fe publica y explicando sus penalidades y sufrimientos mostrando las cadenas con las que vivieron encadenados, y se mostraban con ellas por las calles comenzando a hacerlo como penitencia durante la Semana Santa ofreciendo el recuerdo de su sufrimiento a Cristo en su Pasión. Las cadenas que podemos ver en la fachada de la iglesia de San Juan de los Reyes en Toledo, cadenas que son restos y reliquias de cadenas de los cautivos cristianos rescatados de las batallas de Málaga y Almería (1485-86) y que ellos mismos trasladaron en procesión hasta Toledo como exvotos de perenne agradecimiento a Dios y a su Reina.

Las cadenas
Las cadenas

«Llegado el Domingo de Resurrección los penitentes ya se mostraban jubilosos con la cara descubierta y sin cadenas»

Llegado el Domingo de Resurrección los penitentes ya se mostraban jubilosos con la cara descubierta y sin cadenas, liberados y dando gloria por la Resurrección.

Por supuesto esta simbología no tiene nada que ver con la parafernalia del KKK de los que amparados por una cruz de Cristo, menuda contradicción, persiguen y atacan a otros seres humanos en razón del color de su piel.

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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