Yo soy Rosa María Mateo, esto es Informe Semanal y la credibilidad me importa ahora una higa. Por Manuel Artero

Rosa María Mateo
Rosa María Mateo compartió las mieles de los grandes profesionales de TVE

 

«Ahí, en ese recoveco ya de la historia reciente, encontré a la gran Rosa María Mateo apoyada por otros dos grandes de la Televisión: Ramón Colom y Pedro Erquicia (D.E.P.)»

Hubo unos días y una España en la que algunas personas protagonizaron la política y la televisión publica española  con mentalidad de estado y auténtica profesionalidad. Ahí, en ese recoveco ya de la historia reciente, encontré a la gran Rosa María Mateo apoyada por otros dos grandes de la Televisión: Ramón Colom y Pedro Erquicia (D.E.P.). Un triángulo para la victoria en otros tiempos que nada tenían que ver con el actual triángulo de las Bermudas a la que nos llevan los nuevos políticos socialistas y comunistas. Porque, y en esencia, la Mateo, Colom y Erquicia trabajaron en TVE durante aquellos años, sin mostrar su afiliación política, y Manipularon con mayúsculas, y al pie de la letra del gran libro no escrito sobre el oficio periodístico en aras del interés superior, de España y su modernidad. Un esfuerzo de veinticuatro horas al día con el que consiguieron que Informe Semanal, el buque insignia de los servicios Informativos de TVE, volviera a navegar como el programa de referencia para la audiencia española y la televisión pública de calidad.

La teoría la había escrito el creador del 60 Minutos, el periodista Don Hewitt: Las noticias en televisión deben presentarse con todo el oficio de los guionistas de Hollywood y el espectador necesita de un Anchor Man, el hombre ancla, o la mujer, que tenga una credibilidad absoluta. Y ahí estaban Ramón Colom y  Pedro Erquicia como pensadores, gerentes y entusiastas en una etapa en la que el buque insignia, Informe Semanal, había llegado después de su nacimiento a un grave bache de audiencia por culpa de un enchufado entusiasta del cine de autor, y por tanto sin ninguna concesión, ni tan siquiera cariño por la audiencia, de apellido Reverte. Y aquella penosa situación había que superarla. La solución Rosa María Mateo, y el invento de la frase de presentación cada cita del sábado: Yo soy Rosa María Mateo y esto es Informe Semanal.

Los creadores recrearon el concepto Anchor Man en aquella frase que, repetida en cada emisión, en tan solo unos meses catapultó a Informe Semanal hasta la mitología del Parnaso a una mayoría de españoles. Tras las bambalinas, la dedicación  y el oficio, claro está, también hubo un gran trabajo de redacción, rodaje y guionificación con el que grandes periodistas, cámaras, sonidistas y realizadores convirtieron cada noticia emitida en una historia contada con sentido: El imprescindible «to make sense» que también utilizó el visionario Hewitt.

«- Esta dice un sábado que el mar es de color rojo y los españoles nos lo creemos -. Y así,  a base de credibilidad, la empresa triunfó»

El acierto fue tan espectacular que los profesionales asumimos con chistes en la máquina del café la importancia que para la empresa tuvo la Mateo:  – Esta dice un sábado que el mar es de color rojo y los españoles nos lo creemos -. Y así,  a base de credibilidad, la empresa pública triunfó y el buque insignia navegó durante muchos años en una mar calma en la que en España, una mayoría de vecinos apostábamos por aquel liderazgo socialista ejercido por Felipe González con el que llegamos a 1992 y, allí, en la atalaya del triunfo, muchos nos dimos cuenta de lo caro que había sido el esfuerzo de algunos hombres buenos, mientras otros camuflados en la ideología se llenaron los bolsillos y la hacienda particular.

La crisis de entonces hoy de nuevo recordada por los fatales acontecimientos de la pandemia, convirtió en sal a muchas de las estatuas de nuestra ya democrática sociedad. Y desde aquel epicentro del sectarismo, los manipuladores políticos olvidaron la ética del oficio y la profesión periodística, del necesario trabajo público por el estado y no por los partidos políticos. Una serpiente manipuladora que llevó a los sectarios responsables de Informe Semanal, cuando triunfó tras el 11-M el impresentable Zapatero, a inaugurar un Informe Semanal en el que una socialista guapa y bien criada abría la emisión con la frase: ¡Hola, qué tal! Un perfecto ejemplo, metáfora real de ese buenismo de amiguetes al que le importan tres higas el oficio y las esencias del periodismo y apuestan con descaro por la publicidad política. Me imagino que no habrán borrado los falsos reportajes que se emitieron sobre las desaladoras de agua.

«La Mateo, Rosa María Mateo, apuesta con la secta a la que nada le importa España, su propia empresa y ni tan siquiera las mieles que ella disfrutó ante los españoles»

Y hoy para la desgracia de esa empresa pública que es RTVE, la Mateo, Rosa María Mateo, desde su alta responsabilidad apuesta con la secta a la que nada le importa España, su propia empresa y ni tan siquiera las mieles que ella disfrutó ante los españoles. La credibilidad que tuvo le importa una higa y en el Parlamento de España, en cada una de las emisiones de hoy en día, la vende por ese plato de lentejas que representan Sánchez y sus palmeros. Qué lastima.

 

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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