Caca, culo, pedo, pis… Y muchas, entenderán perfectamente lo que digo. Por Vicky Bautista Vidal

Caca, culo, pedo, pis...
Caca, culo, pedo, pis…

«Personajes fascinados por el triunvirato: caca, culo, pis, los encontramos en todas las edades, en todas las clases sociales»

A no ser que se haya sido un niño de los que tuvieron que sobrevivir a una infancia difícil o muy movida, la mayoría, precisamente por haber sido muy contemplados y haber tenido que sufrir la tortura de un cuidador competente que no permitía al infante ninguna relación con sus propios desechos, lo escatológico es, para muchos, una asignatura pendiente. Personajes fascinados por el triunvirato: “caca, culo, pis” los encontramos en todas las edades, en todas las clases sociales.

Hay una atracción inconsciente en muchos adultos. Mandamos a la mierda a la gente que nos cansa; nunca a la baba, al moco o a la cerilla de los oídos. La caca es la reina de los subconscientes. Como no pudimos observarla en su tiempo, la mantenemos en la boca constantemente: Cumplimos con el dogma de mamá, la que nos hizo comprender que aquella cosa era despreciable; por lo tanto, todo aquello que nos parece negativo es una mierda. La fascinación ególatra infantil por las materias que salían milagrosamente de nuestro cuerpecillo y eran prohibidas acompaña al hombre traumado hasta la muerte.

«El hombre, es el único animal que se complace en regodearse con sus ventosidades»

El hombre, es el único animal que se complace en regodearse con sus ventosidades. El hipopótamo, que es una fuente de excremento verde, por ejemplo, que supera a la mayoría de los mamíferos en distancia alcanzada, calidad y cantidad de sus deposiciones, las suelta donde sea sin pararse a contemplar el resultado de la explosión. Y no he visto todavía, ni siquiera a un perro, que gire en torno al propio pedo o se cubra con su mantita para poder olerlo y luego reírse por ello. Por el contrario, ignora el placer por el olor, él, que es todo olfato. Y si hay arena, puede que intente cubrir la deposición con respeto.

Es conocida la inclinación de muchas mujeres de nuestra época, “reivindicantas” de un feminismo de trasero y no de cerebro, por mostrar sus culos en la calle, frente a los objetivos de la prensa, y ejecutar los procesos de desecho donde sea. Y, además, considerarlos como una grave ofensa a Dios, pues defecan en puertas de iglesias y catedrales sin pudor alguno.
Los chistes de orinalito suelen ser los mas celebrados. Y hasta canciones se hacen elogiando el propio pis (“Mi agüita amarilla”).

«Lo primero que busca un niño en el diccionario es: caca, culo, pedo y pis. Después, ya irá alargando la investigación sobre zonas corporales situadas en el mismo distrito»

Lo primero que busca un niño en el diccionario es: caca, culo, pedo y pis. Después, ya irá alargando la investigación sobre zonas corporales situadas en el mismo distrito. Parece ser que el morbo excremental es una pulsión generalizada. Y si usted, el delicado, hace saber a su entorno que piensa que son unos cerdos por enfatizar lo que de animal tiene el personaje humano, será muchas veces avergonzado con la respuesta: Es mi naturaleza. Y a los que se parten la caja, estremecidos por la excelsitud de sus ventosidades malolientes decir: “Es mi carácter”. Sonriendo felices mientras le miran con todo el desdén del que puede ser capaz de hacer gala un pedorro vocacional.

Son estas pequeñas cosas las que pueden, a veces, arruinar vidas”. Cuidado al buscar un compañero de existencia. Asegúrese de que es compatible con él en lo escatológico. Si a usted le parece una grosería la demostración de procesos íntimos y no perdona las faltas de respeto y las sensibilidades heridas por una sonora explosión de “naturaleza”, examine al partenaire para que coincida en este importantísimo tema.

Si no es así, corre el peligro de sufrir toda la vida por un extremo o por el otro. Tanto si usted es liberal y tolerante con el pedorrerío, como si es un exquisito. Que aquí, los extremos no se atraen, sino todo lo contrario. No lo dude, a su mujer le dolerá siempre la cabeza, a su marido, se le irán los ojos y el cuerpo detrás de otras a no ser que concuerden en risotadas o en deseables delicadezas y respeto personal. Estoy segura de que muchos, en especial muchas, entenderán perfectamente lo que digo.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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