¡Siente por España! ¡Lucha por España! ¡Corre por España!… Un martes cualquiera. Por José Crespo

con un viejo compañero
Reencuentro por España con un viejo compañero

«Ese encuentro me permitió compartir un tiempo de orgullo con nuevos amigos reunidos todos bajo un mismo Valor y bajo la bandera que nos une»

Cualquier día es bueno, sano y positivo para dedicar un recuerdo, un homenaje y una sentida oración a aquellos que nos dejaron. El martes pasado tuve la oportunidad de sorprenderme en el encuentro con un viejo camarada con el que me une, aun sin haber coincidido profesionalmente, el amor al servicio, a un centro de formación por el que pasamos los dos y a nuestra Historia, con mayúsculas. Ese encuentro me permitió compartir un tiempo de orgullo con nuevos amigos reunidos todos bajo un mismo Valor y bajo la bandera que nos une.

Realizamos, bajo el esfuerzo y sacrificio que supone una carrera, un recorrido de recuerdo a los fallecidos por la pandemia que se ha llevado a más de 40.000 compatriotas, a ellos y a los que desde su puesto en la Sanidad o desde cualquier otro servicio lo han dado todo.

Nuestra carrera, durante unas dos horas, bajo la única llamada de nuestra Bandera Nacional, sin atender a credos particulares de cada uno, se realizó cubriendo tres paradas muy señaladas, una residencia de ancianos, aquellos que vivieron su infancia en la peor de las situaciones y que en silencio lo dieron todo sin preguntar nada ni exigir nada y gracias a los cuales estamos todos nosotros aquí.

En la carrera
En la carrera

«La segunda parada fue un hospital en el cual mostramos nuestro agradecimiento a médicos y sanitarios y la tercera como no podía ser de otro modo el Palacio de Hielo»

La segunda parada fue un hospital en el cual mostramos nuestro agradecimiento a médicos y sanitarios y la tercera como no podía ser de otro modo el Palacio de Hielo, aquella morgue que fue gestionada por la UME y cuyo comandante, con su equipo, se preocupó de leer e interiorizar cada nombre para que aquello no se convirtiera en una simple contabilidad numérica de elementos inertes. Aquellas personas fueron depositadas por las medidas sanitarias de seguridad con sus etiquetas, una en cada una de las bolsas que los recogían y la tercera sobre el féretro, y aquellos soldados leyeron en silencio cada nombre y le dedicaron una oración, cantando al cierre de la morgue esa emocionada entonación que el soldado dedica a los compañeros caídos y que nos recuerda que la muerte no es el final.

En esos tres puntos paramos, oramos, cantamos y aplaudimos, recordamos a los que nos dejaron y dimos gracias como corresponde a los que con su esfuerzo y salud devolvieron la vida a todos los que con sus capacidades pudieron.

A lo largo de esa carrera respetamos escrupulosamente las distancias entre todos nosotros, llevábamos nuestras mascarillas que en las tres detenciones nos colocamos religiosamente.

Como abanderado iba un joven que había perdido a su padre, también llevábamos en señal de luto otro abanderado con una enseña blanca con un lazo negro.

A lo largo del recorrido recibimos y devolvimos aplausos
A lo largo del recorrido recibimos y devolvimos aplausos

 

«A lo largo del recorrido recibimos y devolvimos aplausos, escuchamos muchas vivas a España a las que respondimos»

He de decir que a lo largo del recorrido recibimos y devolvimos aplausos, escuchamos muchas vivas a España a las que respondimos, y algún ignorante comentario al que no dimos la menor importancia pues solo pena pueden producir aquellos a los que no le guste ver pasar la Bandera Nacional y se sientan incapaces de decir España.

Se siguió un estricto código de no dejar a nadie atrás, para correr juntos manteniendo las distancias pero con la preocupación de que nadie quedase retrasado y perdido en este sencillo día de homenaje.

Quiero para terminar formularme una fácil pregunta que suelo hacer tanto en algunas conferencias especializadas que he impartido como ante sencillos alumnos.

¿Cuál es el Valor que nos reunía a todos nosotros al margen de cualquier credo?

El más importante del que derivan todos los Valores, ya sea lealtad, sacrificio, perseverancia, sinceridad, honradez, compañerismo, integridad, coraje, generosidad, respeto…

No corríamos amparados por ningún interés o motivación material, podíamos pensar parecido, igual, diferente o radicalmente opuesto unos de otros, pero todos nosotros estábamos allí sin preguntarnos nada sino unidos en esa carrera, sabiéndolo o no, bajo un mismo Valor…

Se trata del Valor más importante, del que derivan todos los demás, que tiene uno o varios orígenes y puntos de desarrollo, crecimiento y evolución.

Es un Valor que puede ser transmitido inicialmente por las familias, nuestros padres que siempre han querido lo mejor para nosotros. Puede venir a través de los compañeros, amigos, y asumido por cada uno. Puede nacer de uno mismo, se debe de aprender y transmitir en los centros educativos, se trata y hablamos precisamente del Amor, Valor del que derivan la totalidad del resto de los Valores como acabo de decir.

Se piense como se piense, es el amor, una amor consciente, que tiene su parte de pasión pero que no es alocado y pasajero, que es absolutamente reflexivo y que se asienta tanto en nuestro corazón como en nuestra mente pues se basa en el conocimiento.

¿Porqué?…

El silogismo es fácil… No puedo luchar por algo que no amo, es decir entregar mi vida, “vivir por”, nunca “vivir de”, o incluso llegar a “morir por”.

Solo puedo amar aquello que respeto, amor y respeto van íntimamente unidos.

Y finalmente solo puedo respetar algo que conozco ya sea material o espiritualmente.

Por eso, ese amor a nuestra Patria, a nuestros símbolos que nos unen, por encima de credos, tiene que basarse en el conocimiento profundo de nuestra Historia que es de donde se destilan los Valores en el alambique del tiempo, y debe ser nuestra Inquietud la muestra palpable que demuestra que estamos vivos y permanentemente interesados en conocer y desarrollar ese Amor.

«Por España y para España, sigamos creciendo juntos. ¡Únete a la causa! Resiste España es una asociación apolítica que defiende España y todo aquello que representa»

Hablaba Ramiro de Maeztu de la inconsciencia, INCONCIENCIA, de poner oídos sordos a las mentiras levantadas contra España y lo español y nos dice: «… El no enterarnos es inconciencia, y la inconciencia es una forma de muerte por lo que debemos querer aprender y ser inquietos para ello. Lo característico de la CONCIENCIA es la inquietud, la vigilancia constante, la perenne disposición a la defensa. Ser es defenderse. La inquietud no es un accidente del ser sino su esencia misma» como se dice en la antigua fábula latina:

«Érase la Inquietud, que cuando cruzaba un río y vio un terreno arcilloso, cogió un pedazo de tierra y empezó a modelarlo. Mientras reflexionaba en lo que estaba haciendo, se le apareció Júpiter. La Inquietud le pidió que infundiera el espíritu al pedazo de tierra que había modelado. Júpiter lo hizo así de buena gana. Pero como ella pretendía ponerle a la criatura su propio nombre, Júpiter lo prohibió y quiso que llevara el suyo. Mientras disputaba sobre el nombre se levantó la Tierra y pidió que se llamase como ella, ya que le había dado un trozo de su cuerpo. Los disputantes llamaron a Saturno como juez. Y Saturno, que es el tiempo, sentenció justamente: Tú Júpiter, porque le has dado el espíritu, te llevarás su espíritu cuando se muera; tú Tierra, como le has dado el cuerpo, te llevarás el cuerpo; tú, Inquietud, por haberlo modelado, lo poseerás mientras viva. Y como hay disputa sobre el nombre, se llamará “homo”, el hombre, porque de “humus”, tierra negra, está hecho».

Amor, conocimiento e inquietud.

¡Siente por España! ¡Lucha por España! ¡Corre por España!

¡Viva España!

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

Un comentario sobre “¡Siente por España! ¡Lucha por España! ¡Corre por España!… Un martes cualquiera. Por José Crespo

  • el 7 junio 2020 a las 18:02
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    Excepcional. Felicitaciones a don Jose Crespo y todos los que participaron de la carrera por ESPAÑA!

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